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La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas

Entrevistas

Entrevista a Manuel Morillo: “Las víctimas son las que pagan las debilidades del Gobierno”

Entrevista a Manuel Morillo: “Las víctimas son las que pagan las debilidades del Gobierno”

Manuel Morillo, experto en terrorismo y coautordel libro "La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas", ha afirmado a Análisis Digital que “nunca ha habido treguas reales con la intención de terminar con la violencia”

Manuel Morillo, experto en terrorismo ha hablado con Análisis Digital de la próxima manifestación convocada por la AVT en contra de la claudicación del Gobierno ante ETA y ha asegurado que es una “obligación cívica responder a estas concentraciones” ya que Zapatero “no cree en el bien común” y sólo busca popularidad y ganar en las urnas.

“Ya que las votaciones no dan resultado en la defensa de los valores de la gran mayoría, no queda más remedio que darlo a conocer con la demostración personal”. “Hay que salir y es una obligación cívica el responder a estas concentraciones”, afirmó.

El Gobierno sólo quiere pasar a la posteridad, no cree en el bien común

Con respecto a la persistencia del Gobierno socialista en continuar con la estrategia de ceder ante los terroristas, Manuel Morillo aseguró que “el Gobierno no cree en el bien común; piensa que quiere pasar a la posteridad como el gabinete que ha acabado con ETA, un problema que lleva ya 40 años y por otra parte está presionado por los grupos nacionalistas que son los que le están dando la posibilidad de gobernar”, afirmó.

Según Morillo, todos ellos se han visto beneficiados con las acciones de ETA, incluso los líderes de CiU, nunca han renegado de los fines que persigue ETA. “Todos ellos se han visto beneficiados de la presión de ETA”, explicó.

“Zapatero no escucha la voz de las víctimas porque sólo busca resultados electorales”

El papel de las víctimas en este mal llamado proceso de paz, fue otro de los temas destacados. Morillo aseguró que “el Gobierno escucharía las peticiones de las víctimas si pensara que a través de los medios de comunicación van a tener reflejo en la opinión pública y si se va a mostrar finalmente en los resultados electorales”. “Por desgracia, como este Gobierno cree que con ello no va a haber repercusiones electorales, no les importa lo que piensen”.

Las treguas son por motivos logísticos de ETA, no con la intención de acabar con la violencia

Con respecto al rearme de la banda terrorista en Francia, Manuel Morillo dijo que “nunca ha habido treguas reales con la intención de terminar con la violencia. Las treguas que se han producido han sido por motivos logísticos de ETA”.

También explicó que cuando han dejado de matar es porque necesitaban recuperar fuerzas. “Es una especie de golpe de efecto con respecto a la opinión pública y a la vez es una forma de conseguir armas nuevas con el fin de dar un golpe de efecto”, respondió, ya que “los actuales métodos terroristas no son con pistolas”; es un decir “aquí estamos y podemos tener capacidad de seguir actuando”.


Al hablar de la legalización de Batasuna Manuel Morillo aseveró que “la intención del Gobierno es legalizarla, pero espero que los tribunales lo impidan y que se cumpla la ley”.

El PSOE negoció con ETA cuando estaba dentro del pacto contra el terrorismo

“Los pactos con terroristas son indecentes”. “El PSOE negoció con ETA cuando se supone que estaba dentro del pacto contra el terrorismo y su posición pública se suponía que era no negociar, sin embargo los propios terroristas los han desvelado”.

“Las víctimas son las que están presionando para que no se llegue a este nuevo pacto con ETA, pero por desgracia sólo les harán caso en la medida en que gracias a ellos puedan llegar a la opinión pública, no por moral”, afirmó. “Las víctimas son las que pagan las debilidades del Gobierno”.

Análisis Digital, 11 de noviembre de 2006

Entrevista a Fernando Vaquero, militante del Foro El Salvador en Navarra y coautor del libro La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas: “para los terroristas la política antecede a la paz

Entrevista a Fernando Vaquero, militante del Foro El Salvador en Navarra y coautor del libro La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas: “para los terroristas la política antecede a la paz

 

Con motivo de la manifestación convocada por la AVT para el próximo día 25 de noviembre, Fernando Vaquero, militante del Foro El Salvador en Navarra, ha hecho partícipe a Análisis Digital de algunas de las reflexiones más demandadas por parte de la Opinión Pública respecto al denominado “proceso de paz” y al papel ejercido por el Gobierno durante las últimas semanas

¿Por qué cree que el Gobierno persiste en la estrategia de cesión ante ETA?

Desconozco sus motivos últimos. Supongo que, en su estrategia a largo plazo, cree que, actuando así, va a obtener una serie de réditos políticos: aislando por una parte a la derecha política, consolidando una mayoría junto a la izquierda nacionalista radical, y, acaso, intentando domar o moderar a los nacionalistas más radicales. No existe otra explicación, salvo que actúe a impulsos, lo que no considero posible.

¿Es moral hablar con los terroristas?

Sí, pero no es lo mismo hablar que negociar.

¿Que pactar?

Efectivamente, tú puedes hablar para comprobar cierto estado de ánimo, escuchar sus pretensiones, dialogar con vistas a unas circunstancias puntuales como por ejemplo la resolución de un secuestro. El diálogo más deseado sería el encaminado al establecimiento de las condiciones de su abandono ordenado del terrorismo. Tendría que establecerse un calendario, unas condiciones… pero, hablar por hablar, sin ningún motivo, no tiene sentido.

Dialogar, con vistas a un acuerdo o por el motivo que sea, siguiendo las premisas, los silogismos, los esquemas que planteen ellos, es una trampa dialéctica, pues si asumes las premisas difícilmente no podrás hacer propias sus casi ineludibles conclusiones.

¿A eso es lo que se ha llamado como “proceso de paz”?

Una cosa es el “proceso de paz” y otra es el denominado “proceso de resolución del conflicto”. El “proceso de paz” es el la expresión que emplean el Gobierno y el Partido Socialista de Euskadi-PSOE. La autodenominada izquierda abertzale nunca habla de “proceso de paz”, sino de “proceso de resolución del conflicto”. ¿Es una mera cuestión de términos? Evidentemente, no. En el caso de Zapatero, afirma machaconamente que la paz antecede a la política. Pero, para la izquierda abertzale, es la política la que antecede a la paz. ¿Por qué? Porque para ellos la territorialidad, el acercamiento de presos, y la eliminación de las que consideran “causas de la violencia”, son previas a la conquista de la paz. Son dos procesos aparentemente antagónicos.

Desde esta perspectiva, ¿marcha mal el llamado “proceso de paz”?

Sí, porque no están de acuerdo todavía sobre la naturaleza que tiene este proceso. El pasado 4 de noviembre, Arnaldo Otegi realizó unas declaraciones a Radio Euskadi en las que afirmaba expresamente que “existe una pugna por definir la naturaleza del proceso”. Eso quiere decir que socialistas y abertzales no están de acuerdo, al menos de momento, ni en su metodología, ni en sus objetivos, ni en sus contenidos.

¿Qué esperanzas podemos extraer de este “proceso de paz”?

Los atentados mortales han desaparecido; tampoco hay secuestros. Acaso, cuanto más se prolongue esta situación, más difícil será que esa organización terrorista pueda volver a matar. Pero más que hablar de esperanzas, destacaría una enseñanza: no se puede dialogar, ni pretender alcanzar acuerdo, alguno si no se hace desde la propia identidad y la fidelidad a sus principios.

Sin embargo, hay un rearme de ETA en Francia.

Ello puede responder a varios motivos. Uno, para mantener su maquinaria engrasada. Otra posible causa, para mantener la presión sobre el Gobierno, pues le acusan de no querer “mover ficha”. Una tercera: tienen que prepararse para lo peor, pues para lo mejor siempre están preparados. Pero, en todo caso, es evidente que la organización se mantiene activa y en pleno funcionamiento; de modo que mantienen abiertas todas las opciones.


¿Qué opina sobre la posible legalización de Batasuna?

Depende en qué términos se produzca esa legalización. No es lo mismo un mero cambio nominal y con unos estatutos descafeinados, que si Batasuna renuncia expresa y definitivamente a la “lucha armada”. En el segundo caso, si aceptan todo el ordenamiento y sus mecanismos de cambio, pudiera llegar a ser un partido político como cualquier otro.

¿Cree que el Gobierno está atendiendo a la Opinión Pública?

No está atendiendo a la Opinión Pública porque ésta pide transparencia, unidad y firmeza. Pero, en realidad, la opinión pública se está alimentando ante todo de rumores y filtraciones; que nunca son desinteresados. De modo que no se muestra transparente, ni facilita la unidad, ni aparenta firmeza. Al Gobierno le sobran, eso sí, palabras bonitas y ambigüedad.

Realmente el acuerdo no está llegando a nada

Se están dando diversos pasos. Y el “proceso” avanza, aunque sea un poquito. En este “proceso” tienen que ponerse ya de acuerdo en varias cuestiones. Un pacto inicial, que es el que parece se está alcanzado, que determine las bases del diálogo posterior: temas que se van a tratar, metodología y calendario.


Pero las víctimas del terrorismo deben de tener voz y voto

A las víctimas no se les está escuchando. Desde el principio se les ha discriminado, se les ha intentado dividir, se les intentado situar demagógicamente en un extremo del espectro político; lo que constituye una manera de ignorarles, despreciándolas.

Y hay que escucharlas…

Naturalmente. Muchos de sus puntos de vista debieran tenerse muy en cuenta por quienes se supone lideran este “proceso”.

¿Cómo animaría a la población a acudir a esta manifestación?

Son momentos de movilización. Tenemos que ser conscientes del potencial que tenemos como ciudadanos, que no somos menores de edad, políticamente hablando, que tenemos unos derechos que ejercer, que nuestra acción política no se limita al mero ejercicio del voto; sino que podemos ejercitarlo de muchas maneras: participando en movimientos cívicos, por medio de plataformas trasversales, en las movilizaciones callejeras, a través de las diversas campañas que se vienen desarrollando desde Internet. Militando, en definitiva. Es un momento de responsabilidad colectiva. La situación es lo suficientemente importante como para no dejarla únicamente en manos de los políticos.

Análisis Digital, 9 de noviembre de 2006

Entrevista al sacerdote Jaime Larrínaga, coautor del libro “La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas”

Entrevista al sacerdote Jaime Larrínaga, coautor del libro “La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas”


“La decisión de Estrasburgo refleja la fragilidad de la democracia en España”

En una entrevista concedida a Análisis Digital el sacerdote Jaime Larrínaga, coautor del libro “La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas”, habló de cómo se ha hecho creer a Estrasburgo que hay un conflicto entre el País Vasco y España como si fueran dos naciones enfrentadas. De hecho, explicó que la internacionalización del “conflicto”, que es lo que buscaba la banda terrorista ETA “es totalmente un reflejo de la fragilidad de la democracia en España”

El Parlamento Europeo ha aprobado la resolución socialista del apoyo al mal llamado proceso de paz con una mínima diferencia de diez votos. ¿Por qué no ha habido consenso? Se han votado dos resoluciones; la del PP -con 302 a favor y 322 en contra- y el PSOE -con 321 a favor y 311 en contra-. El resultado: ETA ha dividido a Europa. “Ha sido el gran triunfo de ETA”, denunció.

Jaime Larrínaga aclaró que en el País Vasco no se ha producido ningún conflicto, que es lo que se cree en Europa, y que se olvidan de que es una sociedad plural de la que también forman parte los no nacionalistas.

Para el sacerdote vasco, ha habido un pacto previo, un acuerdo, entre ETA y el Gobierno socialista desde hace años en el que las cartas están marcadas. “El Ejecutivo está siguiendo ese itinerario que ha impuesto ETA”, afirmó. Ante esta claudicación se preguntó cuáles eran los favores que está cobrando porque, añadió, “es de vergüenza que se hable de un ‘proceso de paz’ cuando no ha habido ninguna guerra sino falta de libertad”.

No se olvidó de recordar que los terroristas quieren imponer sus normas y sus intereses por medio de la extorsión, la violencia, el miedo y el terror que se han cobrado ya numerosas víctimas. “El Gobierno de Zapatero va a cometer de nuevo novecientos y pico muertos con la rendición ante ETA”, apostilló.

A renglón seguido, manifestó que Zapatero “es el hombre más peligroso porque no tiene ideología, usa el poder como quiere, pide paciencia para ETA…”. “Tiene un lenguaje parecido a Hitler”, agregó y reclamó que estas decisiones deberían tomarse en el Parlamento y no “en la oscuridad”.

”Es inmoral negociar con terroristas”

Respecto al juicio moral que se le puede dar al asunto, sostuvo que “es inmoral porque con los terroristas no se puede negociar. No representan a nadie sino al mal”. “No hay justificación alguna”, añadió. “Sólo en el caso de que entreguen a las armas se puede dialogar” pero, ¿qué ocurre con la unidad territorial, autodeterminación, independencia… que exige ETA?

Tras las rebajas de condenas a algunos presos, Batasuna plantea su ilegalización. Sobre esta idea, subrayó la postura del Gobierno francés que “nunca se sentará a negociar con terroristas”. Además, hizo hincapié en los favores que se están dando a Zapatero y a su Gobierno para que actúen así.

“El PNV parece que no quiere la paz”. Así respondió a la pregunta del papel que desempeña este partido que tiene en sus manos la educación, los medios de comunicación y la cultura. Jaime Larrínaga lamentó que “cada vez hay más odio a lo que es España y hay ornadas cada vez más jóvenes dispuestos incluso a matar”.

“Se ha claudicado el Estado de derecho”

Sin embargo, ahondó en que nadie habla de justicia; “Sin justicia no puede haber paz”, aseguró y comentó que la Iglesia no es cierto que apoye este proceso porque “el que no apoya el proceso verdadero es el Gobierno de Zapatero porque ETA tenía los días contados hasta que han cogido oxígeno y tienen cada vez más fuerza”. En este punto, se refirió a la Ley de Partidos y al Pacto Antiterrorista que el Gobierno socialista ha ignorado. “Se ha claudicado el Estado de derecho”, constató.

El jesuita, también quiso poner de manifiesto que cuando se le otorgó el Premio Foro Emua al juez Baltasar Garzón por su valentía en la lucha contra el terrorismo, declaró que “contra el terrorismo no hay tres caminos, hay dos; o estás con los terroristas o estás contra ellos”. En este sentido, le pidió al juez que recuerde estas palabras porque “no hay otra forma de combatir el terrorismo”. “Así no se llega a ningún sitio bueno”, alertó y apostó por que a través de la justicia se llegue a la paz.

Sobre el papel que está desempeñando Navarra, criticó que ETA intente “obligar” a los navarros a que sean moneda de cambio y pertenezcan al País Vasco porque “las provincias de Euskadi nunca han estado unidas”.

También, aplaudió la gente que publica libros y que hace películas (Trece entre mil) sobre los hechos vandálicos del terrorismo el País Vasco porque, gracias a ellos, la gente va conociendo más lo que está ocurriendo en realidad.

Análisis Digital, 26 de octubre de 2006

«È una svolta, ma attenti a non abbassare la guardia»

Da Madrid. «È un momento molto importante: siamo a un crocevia. Il panorama politico cambierà da ora in poi». Vede luci e ombre, lati positivi e negativi, José Luis Orella, professore di storia contemporanea all'università San Pablo Ceu di Madrid. Navarro di nascita, basco di adozione, ha passato quasi tutta la sua vita a Bilbao, dove partecipa al dibattito pubblico attraverso un foro cattolico. Oggi, di fronte all'apertura dei negoziati fra governo ed Eta, non nasconde la sua preoccupazione: «Quando si parla con terroristi che hanno ucciso per difendere la loro ideologia, a quali conclusioni si può arrivare?» si chiede. «Quali condizioni hanno facilitato il negoziato? Temo che sia una prova di debolezza». Orella non si fida del tutto: «L'Eta esiste ancora».

In passato ci sono stati altri negoziati e contatti fra diversi esecutivi spagnoli e l'Eta. Tentò questa via anche il governo di José Maria Aznar...

Apparentemente si tratta di iniziative simili, anche se i protagonisti di oggi non lo ammettono. Ma questa volta nella tregua dell'Eta ci sono due fattori positivi: nel processo si sono impegnati anche interlocutori stranieri, ad esempio irlandesi. All'estero pensano che la tregua sia più seria di quanto non lo pensiamo noi in Spagna. Un altro elemento positivo è che questa volta la sinistra, i nazionalisti radicali, hanno la possibilità di acquisire protagonismo politico: un domani potrebbero entrare nel governo basco, non sarebbero più emarginati, e tenterebbero una sorta di sorpasso al Partito nazionalista basco. Abbandonerebbero ogni forma di violenza, come accadde con lo Sinn Fein. Nel 1998 la tregua non funzionò e l'Eta tornò alle armi: non aveva altro protagonismo al di fuori della violenza.

È possibile una certa normalizzazione come in Irlanda?

È anche una questione generazionale. Le nuove leve del radicalismo sono figli dell'emarginazione, della periferia e anche del fallimento scolastico. A questi giovani i radicali offrono una loro alternativa. Il primo problema è quello educativo.


Ma oggi qual è la situazione del Paese Basco: da quasi tre anni l'Eta non uccide più. È finita realmente?

L'Eta esiste ancora, è presente. Si può parlare in modo totalmente libero? C'è ancora paura: non tanto degli assassini, ma del boicottaggio sociale. Non ci fidiamo perché c'è ancora estorsione, c'è ancora la cosiddetta violenza di bassa intensità. L'Eta non ha ancora abbandonato le armi.

Michela Coricelli

Avvenire, 30 de junio de 2006

José Luis Orella, portavoz de Foro El Salvador y presidente de Foro Arbil, entrevistado en La tarde, de COPE, por Cristina López Schlichting.

José Luis Orella, portavoz de Foro El Salvador y presidente de Foro Arbil, entrevistado en La tarde, de COPE, por Cristina López Schlichting.

Lunes 10 de junio de 2006. En la segunda hora del programa La tarde, de COPE, dirigido y presentado por una de las estrellas de la radio española, Cristina López Schlichting, José Luis Orella Martínez, navarro de origen y vasco de adopción, fue entrevistado por la citada al objeto de comentar diversos aspectos en torno al libro, del que ha sido director, “La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas”. Los orígenes y vocación de ambos foros, los principales contenidos del libro, sus coautores, algunas de sus conclusiones, sus esperanzas y propuestas… Una entrevista que puso de manifiesto la magnífica recepción del libro por el equipo de La tarde y su apoyo incondicional a esta libre iniciativa de un grupo de hombres movidos por su pasión por la verdad.

Por la noche, Jaime Larrínaga, presidente de Foro El Salvador y expárroco de Maruri, participó, a su vez, en un debate de Tele Madrid sobre cuestiones de rabiosa actualidad: nacionalismo, el mal llamado proceso de paz, el comportamiento del gobierno de la nación, etc. Un debate sugerente y apasionado que no pudo dejar a nadie indiferente.

Y hoy, 11 de junio, las ondas vuelven a citar a José Luis Orella en CITY Radio, una de las más jóvenes y dinámicas de la comunidad madrileña.

Entrevista con Jaime Larrinaga, sacerdote vasco amenazado por ETA: “A mí, que tengo los veinte primeros apellidos vascos, me acusan de antivasco”.

Jaime Larrínaga (1940) tuvo que dejar su tierra, el País Vasco, después de que su nombre apareciera en papeles de ETA. Sin miedo, pide justicia para las víctimas. Su pecado, dice, es no ser “imparcial”, porque afirma que ante las víctimas y los terroristas no puede serlo. Su penitencia, tener que dejar su tierra, el País Vasco. Primero, su nombre apareció en algunos medios de comunicación; después, en papeles de ETA. Entonces, llegó la escolta y, finalmente, el exilio.

Pero el precio ha sido mucho más alto...

Fui el párroco de Maruri durante 35 años y, desde que empezó a pasar todo esto, el cincuenta por ciento de la población me dio la espalda. Incluso amigos míos... Hubo gente que me vino llorando y pidiéndome perdón porque no podía venir a la misa, puesto que, en caso contrario, podrían tener problemas.

Vaya decepción.

Sufrí mucho. Podría haber aguantado allí con escolta, pero en agosto de 2003 decidí dejar la parroquia porque los feligreses que venían eran casi héroes o mártires. A las personas que venían a mi parroquia se les consideraba antivascos.

Toda una lección de cómo somos los humanos ante determinadas situaciones, ¿no?

Bueno, vi la miseria humana a la que conduce el nacionalismo, que entiendo que es algo irracional. Y en esa irracionalidad están los motivos por los que ha matado ETA.

En Zaragoza, precisamente, ha presentado un libro -del que es coautor- sobre “mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas” ante la “tregua” de ETA. Cuénteme cómo ve este alto el fuego.

En el libro escribimos varias personas con la intención de que se abra un debate en la sociedad sobre la actual situación política. Entiendo que el pueblo no sólo debe ser soberano cada cuatro años. Cuando se toma una decisión importante, como es negociar con los terroristas, el pueblo también debe tener derecho a decidir.

Pero se intenta lograr el fin de la violencia.

Entiendo que a esta situación se le ha mal llamado “proceso de paz”, porque aquí no ha habido dos bandos. Sólo ha habido uno que mataba y, el otro, sólo ponía los muertos.

Y ¿qué propone?

Que se escuche a la ciudadanía. Ha habido manifestaciones multitudinarias para pedir que no se negocie con ETA y el Gobierno está obligado a escuchar ese clamor... No sólo se tiene que pactar con los nacionalistas porque ellos se benefician de los logros que a través de la violencia consigue ETA. Si se va a hablar con los terroristas, que se disuelvan las Cortes, se convoquen elecciones y se lleve esa opción en un programa electoral. No se puede negociar con los terroristas en un país donde hay democracia.

Ningún Gobierno, con sus respectivas medidas, ha tenido éxito en su intento de acabar con ETA. Si la vía actual tampoco vale, según su criterio, ¿que solución vería adecuada?

Aplicar la ley. En los dos últimos años, la banda terrorista estaba ya en las últimas. Con Batasuna ilegalizada, sin representantes en las instituciones... Porque para que haya una auténtica paz tiene que haber justicia. Si no, ¿qué se tendrá, la paz de Azcoitia, donde un asesino tiene una tienda junto a la viuda del hombre al que mató? No. Tiene que haber verdadera justicia.

Usted cuenta siempre que su “pecado” ha sido ser parcial...

Sí, digo que mi pecado es no ser imparcial porque ante la víctima y el terrorista no puedo serlo, estoy de parte de las víctimas porque Dios, en el que creo, toma partido por los pobres y los indefensos. Yo entiendo que en elPaís Vasco no hay más pobre y más indefenso que las víctimas del terrorismo.

En el País Vasco, desde el púlpito también se ha influido en esta cuestión.

Nosotros, en 1999, fundamos el Foro El Salvador que, entre otras cosas, denuncia la hegemonía del nacionalismo vasco en la Iglesia vasca y nosotros creíamos que debía vaciarse de ese virus.

¿Virus?

Sí, el virus del nacionalismo, que es una cosa irracional. De hecho, todo mi problema empezó porque yo critiqué a ETA y al nacionalismo excluyente y a mí, que tengo los 20 primeros apellidos vascos y hablo el vascuence, si voy allí, me dicen que soy antivasco. Y todo porque no coincides con su mismo nacionalismo. Y repito lo del virus, porque los terroristas se hacen, no nacen. Allí todo se juzga bajo el mismo prisma: el del nacionalismo.

Pilar Estopiñá  

Heraldo de Aragón, 6 de julio de 2006

José Ignacio Echaniz, coautor de “La tregua de ETA”: ”El precio político de la tregua es la destrucción de España”

“La primera gran mentira de la tregua de ETA es que se plantea igualar al Estado con unos delincuentes que son unos terroristas”. Con estas palabras resumió José Ignacio Echaniz, uno de los autores del libro “La Tregua de ETA. Mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas” el anuncio de “alto el fuego permanente” decretado el pasado mes de abril. Para este experto, es inviable que el Estado se ponga a la altura de los terroristas.

En cuanto a la particularidad de este proceso, incidió en que hay algunas diferencias con respecto a las treguas anteriores como que los terroristas hayan salido en televisión con un comunicado. Sin embargo, subrayó que el “alto el fuego” no es distinto a los demás porque se trata “de un Estado contra una banda terrorista”.

Sobre el precio político destacó que “es terrible” y comentó que se terminaría el Estado de Derecho en España si a quienes han cometido tantísimos delitos se les perdonan y, además, consiguen lo que quieren. “Se estará cometiendo una ilegalidad tremenda” porque quienes tienen la encomienda de salvaguardar el Estado de derecho lo van a truncar.

Respecto al no haber consenso político, aseguró que el Gobierno no cumple su función primaria que es salvaguardar el bien nacional. “Cuando entras en la espiral de la injusticia y la traición no es un pacto entre caballeros sino con quienes han doblegado su compra a intereses espúreos”.

José Ignacio Echaniz lo tiene claro sobre la factura del “alto el fuego”. “El primer precio político de la tregua es la destrucción de España en sí misma. En segundo lugar, la expulsión de España. Y después, la incorporación de Navarra. La comunidad foral es el precio político más tangente”, sentenció. No son sino “pretensiones nacionalistas” que se han impuesto tras el estatuto de catalán, es decir, “un contrasentido histórico”.

Asimismo, ahondó en que “la paz siempre es fruto de la justicia” y lamentó que se esté entrando en un proceso que no se sabe dónde va a terminar. “El Gobierno trata de tu a tu quienes no se les puede tratar de tu a tu”. Para Echaniz el perdón de las víctimas es otro tema, a saber: “Para que haya perdón debe haber curación y arrepentimiento, condiciones que en este momento no se dan” y argumentó que para perdonar “te tienen que pedir perdón, una de las condiciones que ponemos los católicos siempre. Después llegará la reparación de las causas y eso parece ser que no se va a cumplir. Perdón gratuito no entra dentro, una cosa es ser católico y otra tonto perdido”.

Entre las propuestas de “La Tregua de ETA”, profundizó en el conocimiento de la idiosincrasia de los vascos, tal y como queda recogido en el prólogo del libro y en la primera parte. La mejor oferta cultural frente a las falsedades y al desquicie de la sociedad vasca es la vuelta al conocimiento de la historia de los vascos, que es la historia de los españoles.

“En este momento es muy difícil empezar a caminar si no se invierte en educación y en cultura, algo que escasea debido a que los Gobiernos que hemos tenido han sido muy rácanos en eso”, declaró.

“La Iglesia desde un principio contempla una situación sociológica en la que ella no entra ni sale, hace una serie de recomendaciones que son conocidas por todos”. Se refería al documento de la Conferencia Episcopal Española “Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias” aunque reconoció que en él “no hay una receta mágica” sino unas directrices de comportamiento.

En cuanto a la cuestión de si ETA ha cambiado, señaló que la extorsión a empresarios navarros y vascos servía a los terroristas para recopilar dinero para una extorsión de otra índole. Los últimos atentados que ETA niega haber llevado a cabo, son según dijo, “una ciencia que se llama eurística” y contra ese hermetismo que aparece y no es.

Análisis Digital, 7 de junio de 2006

Entrevista: La primera gran mentira de la tregua es el empleo de un lenguaje perverso y la muerte de la verdad

Fernando José Vaquero Oroquieta, experto en temas de terrorismo es uno de los autores del libro "La tregua de ETA, mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas", en él se ofrece la posibilidad de conocer los elementos de juicio para enfrentarnos a un debate de fondo sobre lo que verdaderamente implica la tregua de ETA y entender el proceso en el que actualmente nos encontramos.

Fernando José Vaquero ha hablado para Análisis Digital y ha recordado que la primera gran mentira de la tregua es el empleo de un lenguaje perverso y la muerte de la verdad. "La primera mentira de la tregua es que se habla de un proceso de paz empleando el lenguaje abertzale, que es un lenguaje perverso"; "cuando se emplea un lenguaje perverso y se manipula la realidad, la verdad muere, y es la primera víctima, por eso hay muchísimas mentiras en este proceso de paz".

¿Qué objetivos se marcaron a la hora de realizar este libro?

El objetivo del libro es proporcionar elementos de juicio para un debate de fondo sobre lo que implica la tregua de ETA y lo que implica el nacionalismo en sus últimas consecuencias. Lo que queríamos era conseguir plantear un debate en temas de fondo no en cuestiones coyunturales, para conseguir esto, aquí desentrañamos y proporcionamos claves decisivas y fundamentales para entender el proceso que estamos viviendo.

El título, "La tregua de ETA, mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas", ¿explica de alguna manera el "lado oscuro" de la tregua?

El título responde al intento de recordar muchas mentiras y tópicos como las que encontramos en el nacionalismo vasco. Ante esto queríamos proporcionar materiales de trabajo, de reflexión y de estudio no coyunturales. Vimos que hacían falta respuestas concretas y queríamos dar voz a los, por desgracia, menos escuchados: las víctimas , por eso hemos aportado temas como la ética, la doctrina social de la Iglesia, la ideología, el análisis político y el terrorismo. Había muchas expectativas, esperanzas y hacía falta respuestas concretas.

¿Cuáles cree que son "las mentiras" de esta tregua?

La primera mentira de la tregua es que se habla de un proceso de paz y para ello emplea el lenguaje del nacionalismo abertzale que es un lenguaje perverso. Cuando se emplea un lenguaje perverso y se Manipula la realidad, la verdad muere, y es la primera víctima, por eso hay muchísimas mentiras en el proceso de paz.

Por otra parte se persiguen también muchos objetivos de carácter político, mediático, y social por lo tanto esa es la segunda gran mentira, ya que a través de la manipulación del lenguaje se está intentando manipular el resultado.

Realmente no se persigue la paz, ETA tiene unos objetivos políticos muy determinados y ha manipulado los sentimientos y de las esperanzas de la de la gente.

¿Por qué cree que el diálogo del Gobierno con ETA ha creado tantos focos de discusión?

A lo largo de la historia ha habido distintos procesos de diálogo, con diversas organizaciones terroristas pero hay que ver y diferenciar el sentido que se le da a la palabra "diálogo" si el diálogo es exclusivamente para determinar el procedimiento de la entrega de las armas, lógicamente es un diálogo legítimo y que las víctimas van a agradecer, sin embargo si es un diálogo que desconocemos el cauce, que desconocemos sus premisas, que no ha escuchado a las víctimas, es totalmente ilegítimo.

Es un insulto y un gran desprecio ignorar a las víctimas, ellas son el sector que más se ha sacrificado de la sociedad española. Despreciar a las víctimas es también insultar a toda la sociedad española. El Gobierno está hablando mucho, pero no hay transparencia, de ahí la preocupación de la sociedad.

También tendríamos que preguntarnos qué precio político está dispuesto el gobierno a pagar por la paz; un precio político es concederles un plus de legitimidad, un nivel de interlocución político, o la legalización. El problema es que no sabemos qué quiere hacer el Gobierno de Zapatero; no hay claridad ni una lista de objetivos que se haya marcado el partido socialista, o por lo menos no lo ha hecho público y por ello realmente no sabemos si más allá de las palabras hay una firme voluntad política de admitir una serie de mínimos o realmente hay un colchón bastante flexible que desconocemos hasta dónde se puede modular.

¿Cómo valoraría los mensajes que está enviando el presidente del Gobierno?

El gobierno está mandando mensajes un tanto equívocos porque habla donde no debe hablar y donde debe hablar no habla, véase Baracaldo. Lo que expuso en Baracaldo lo debía haber expuesto en el parlamento. Pese a que en un proceso de este tipo debe haber mucha discreción, el presidente debería al menos hacerle partícipe al Partido Popular y a las fuerzas parlamentarias de los datos más relevantes del proceso. Sólo de este modo, el PP y el resto de fuerzas parlamentarias podría tener elementos de juicio suficientes para valorar si se dan condiciones para un diálogo admisible; un diálogo cuyo objetivo sería la rendición de ETA.

El PP no le apoya por la falta de transparencia, de comunicación, Zapatero no está considerando al PP como un verdadero interlocutor político y esto genera, disgusto, descontento y desmoralización.

¿Cuál cree que va a ser la actitud de ETA durante este proceso?

Creo que ETA jugará la baza de la tregua hasta el final, ETA ha apoyado el proceso, pero siempre desde su lógica, desde su dialéctica y siempre en función de unos objetivos. La independencia es su objetivo máximo, pero no sabemos si están dispuestos a renunciar a sus objetivos máximos. Realmente ¿quién sabe esto?; ¿lo sabe el gobierno?. Esta es una de las grandes incógnitas.

Si están dispuestos a transigir, ¿hasta dónde están dispuestos a llegar? éstas son las cosas que aún quedan por determinar. Se ha concretado muy poco y va a ser precisamente en el momento de concretar los puntos de la tregua donde se van a ver como ya se están viendo que hay discrepancias y dificultades muy grandes.

¿En el libro habla de totalitarismo y terrorismo; qué tienen en común?

Totalitarismo y terrorismo tienen en común una interpretación ideológica de la realidad que prescinde de la naturaleza del otro, de la naturaleza del ser humano y de la entidad de la persona.

Los totalitarismos pretenden en nombre de una sociedad utópica, buscar que el hombre sea un agregado al que no le quede otra opción que sumarse a la corriente histórica y el terrorismo se suma a esas corriente en la que la persona humana no tiene ninguna relevancia , sino que es una herramienta más en esa lucha.

El terrorismo al igual que el totalitarismo, no asume la realidad tal y como es, sino que la interpreta , la reduce a unos esquemas en la que la persona tiene un papel mínimo, y como consecuencia, el hombre de esta "sociedad ideal" e "irreal" puede matar, extorsionar y pisar los derechos más básicos del ser humano.

¿Qué opinión le merece la ideología nacionalista?

En primer lugar, la ideología nacionalista tiene diversas corrientes. La Iglesia, por ejemplo, considera que el nacionalismo puede ser legítimo siempre y cuando no sea excluyente y coincida con las virtudes éticas del civismo y del patriotismo. En este caso, estaríamos hablando de un nacionalismo admisible, legítimo moral y legalmente. Pero el nacionalismo radical, es otra cosa. El nacionalismo radical se excluye totalmente del otro y no comparte su proyecto hegemónico, perdiéndose la relación con la realidad, y obviando los derechos mÁs básicos del ser humano.

Por ello, la ideología nacionalista siempre y cuando coincida con esas virtudes éticas de las que hemos hablado como son las del civismo y las del patriotismo son totalmente legítimas, lo absolutamente inaceptable es el nacionalismo radical.

Análisis Digital, lunes 29 de mayo de 2006.

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