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La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas

Entrevistas

El “lobo solitario”, ¿nueva especie terrorista?

El “lobo solitario”, ¿nueva especie terrorista?

Se está celebrando en Oslo, a lo largo de estas semanas, el juicio contra Anders Behring Breivik, autor de los 2 atentados que, en el pasado mes de julio de 2011, costaron 77 vidas humanas en Noruega. Pero no es el único caso de un “lobo solitario” que ha sembrado el caos por Europa últimamente. Recordemos a Mohamed Merah, responsable de sendos atentados en Toulouse y Montauban, en los que asesinó a 7 personas en marzo de este mismo año.

En tales circunstancias, el Director de Opinión de DiarioYa.es, José Luis Orella, ha dialogado en Pamplona con Fernando José Vaquero Oroquieta, estudioso del terrorismo, colaborador ocasional de este medio y autor del libro “La ruta del odio”, sobre este fenómeno que se presenta tan novedoso como inquietante.

Pregunta: En su libro “La ruta del odio”, en el apartado expresamente dedicado al fenómeno de los terroristas solitarios, concluye que “el terrorismo no es para solitarios”. Los casos de Breivik y Merah, ¿no contradicen su tesis?

Respuesta: En absoluto. Son la excepción, junto a otros, de la norma general. En el apartado 28 de mi libro hablo de otros casos significativos y excepcionales de esta rara especie. Fue el caso de Theodore Kaczynski, “unabomber”. Este antiguo profesor universitario rompió con el mundo industrializado hacia 1970 y se recluyó en una cabaña aislada de un recóndito paraje del estado de Montana. Desde 1978 a 1995 explotaron 16 bombas por él confeccionadas, causando 3 muertos y 23 heridos. Se definía como “anarquista anti-tecnología”. Y actuó sólo, sin que nadie siguiera su legado. Pero para que el terrorismo sea eficaz y su estrategia tenga continuidad, se requiere de una cierta estructura especializada y jerarquizada, con medios humanos y materiales, una cultura organizativa, unas tácticas elaboradas, todo ello aderezado con una ideología de orientación totalitaria. Una única persona difícilmente puede conseguir todo lo anterior, si bien Internet lo está facilitando y mucho. No obstante, para el común de los mortales, sigue siendo un propósito muy complejo. Me remito a la experiencia. Si usted, por ejemplo, pretende hacerse con una pistola en el “mercado negro”, tiene muchas más posibilidades de ser engañad en el intento, de ser extorsionado, incluso detenido, que de conseguirla.

P.: Ya que los ha mencionado, los de inspiración anarquista, ¿son otro supuesto de terroristas solitarios?

R.: En su inmensa mayoría, especialmente a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, su “edad de oro”, los protagonizaron pequeños grupos caracterizados por un voluntarismo y fanatismo formidables. Su extremo individualismo, tributo de su ideología libertaria y su rechazo de cualquier disciplina externa y de toda jerarquía, les arrastró a que el número de sus integrantes fuera muy pequeño: incluso de unos escasos dos o tres sujetos. Pero, al igual que en la categoría de los terroristas suicidas, ya existía, no tanto una gran organización que les empujara a ello de alguna manera (España fue la excepción, con una CNT y una FAI permanentemente proclives a la insurrección, salvo en el momento actual en que son un pálido reflejo de lo que fueron), como un caldo de cultivo, un entorno social proclives, que podían facilitarles medios, técnicas y excusas.

P.: Los terroristas suicidas: ¿no son, según su criterio, otro supuesto de esta atípica variedad?

R.: No. Los terroristas suicidas –tamiles, palestinos, libaneses, iraquíes, afganos, argelinos…- cuentan siempre con redes terroristas que les han reclutado y adiestrado, proporcionándoles las técnicas y medios para consumar esos atentados en muchas ocasiones dramáticamente letales. La última fase de ejecución de esta modalidad es la individual: su explosión lo más cerca posible del objetivo elegido por esos otros; una comisaría de policía, un puesto de control del ejército, una oficina de alistamiento, una mezquita rival, un mercado público, un autobús de línea…

P.: Sin duda Merah contaba con el submundo de la Yihad terrorista de Al Qaeda y grupos análogos, pero ¿Breivik?

R.: Todo indica que actuó solo. Existen, ciertamente, grupitos que preconizan la “supremacía blanca” y otras zarandajas similares (como la resistencia frente un supuesto “Gobierno mundial sionista”), pero su realidad es mucho más endeble y precaria que la del terrorismo yihadista. Mucho desequilibrado anda suelto por esos feudos. Breivik es otra cosa. De hecho saludó al Tribunal con el brazo extendido, pero con el puño cerrado (un gesto propio de la izquierda revolucionaria, y no fascista, tal y como nos aseguran desde los mayoritarios medios de comunicación), formaba parte de una secta paramasónica más excéntrica de lo habitual, odia al catolicismo, profesa un protestantismo cuanto menos extrañísimo. Es un sujeto que sufre –diciéndolo llanamente- un descomunal “cacao mental”. Y letal, ciertamente, pero no tanto por sus propias cualidades, como por las carencias de la seguridad noruega. Ese interés mediático en etiquetar a este sujeto como un ultraderechista parece más relacionado con ciertas maniobras orquestadas frente al auge de las opciones políticas identitarias en buena parte de Europa (España vuelve a ser la excepción).

P.: Entonces, ¿qué une a Merah y Breivik?

R.: Un odio feroz, Internet, el terror como instrumento al servicio de su delirio, cierto caldo de cultivo totalitario, un seguro desajuste personal y social, una Europa desorientada...

P.: ¿Pueden las democracias extraer alguna enseñanza de todo ello?

R.: Sin duda. Deben permanecer vigilantes y en movimiento. Las quiebras de seguridad desveladas por los preparativos de Breivik y Merah deben rectificarse: mayor control de la llamada “delincuencia común”, especialmente del tráfico de armas y explosivos; un control del movimiento de personas por los diversos espacios geopolíticos; intercambio de información eficaz entre los Servicios de Inteligencia, nacionales y extranjeros; intervención decidida del antiterrorismo estatal y de la contrainteligencia en Internet y redes sociales. No en vano, Internet no es sólo comunicación: es un instrumento extraordinario para la adquisición de conocimientos y mercaderías; acaso letales. Así es: un aspirante a terrorista puede encontrar vía Internet todo lo necesario para perpetrar un atentado con explosivos. No obstante, se me antoja que la crisis es, ante todo, moral: de nada sirve la tecnología sin una moral colectiva seria, razonable y coherente.

P.: Solitarios, inadaptados, terroristas camuflados en la “normalidad”, ¿vivimos, acaso, en una sociedad que, de alguna manera, favorece estos terroríficos comportamientos?

R.: En cierto modo así es. Y no sólo me refiero a las casi infinitas posibilidades que ofrece Internet, sino al carácter intrínseco de nuestra sociedad actual, enferma en buena medida: camufla solitarios, alimenta mitómanos, es indiferente ante la soledad y el sufrimiento, desarticula a la familia y a las comunidades, impone pautas de comportamiento por mandato cultural y mediático, relativizaa toda creencia, elimina lo sagrado, desarraiga al hombre de la naturaleza, infantiliza a las personas mediante la satisfacción de sus instintos, destroza a la autoridad tradicional y, sobre todo, según afirmaba Hannah Arendt, banaliza el mal.

P.: ¿Padeceremos nuevos golpes de terroristas solitarios?

R.: Probablemente sí. El terrorismo ha demostrado a lo largo de su triste historia una enorme capacidad de adaptación, incluso de anticipación a la respuesta estatal. La persistencia y transformación de ideologías que justifican el terrorismo encuentra en nuestro mundo globalizado nuevas oportunidades para la “acción directa”, que pasan por sujetos solitarios, o casi. Los entramados terroristas se sirven de cualquier táctica que resulte rentable desde una perspectiva coste/beneficio. La “red de redes” de Al Qaeda ha revolucionado la cultura organizativa de los grupos terroristas. En esa nueva dinámica, la acción de sujetos a título individual encaja en su estrategia a largo plazo. Por ello, dado además que las nuevas tecnologías y las nuevas realidades supranacionales de la globalización lo facilitan; todo ello augura que conoceremos nuevas expresiones terroristas de la mano de sujetos solitarios, aparentemente locos, excéntricos o desesperados. Y no olvidemos, por último, las viejas tácticas de infiltración, provocación o instrumentalización de sujetos de esas características al servicio de intereses ocultos. La historia es rica en esos supuestos: los asesinatos de Sarajevo, el incendio del Reichstag, el asesinato de John F. Kennedy… y tantos otros, algunos de gigantescas repercusiones planetarias, todavía sin resolver.

Entrevistador: Seguiremos atentos. Muchas gracias, Fernando, y hasta otra.

Entrevistado: A vosotros. Siempre es un honor reflexionar sobre estas cuestiones junto a los lectores de DiarioYa.es.

Entrevista realizada por José Luis Orella

http://www.diarioya.es/content/el-%E2%80%9Clobo-solitario%E2%80%9D-%C2%BFnueva-especie-terrorista

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Inma Castilla de Cortázar, presidenta del Foro de Ermua: "Tendremos a Arnaldo Otegui de Lehendakari, en 2013"

Inma Castilla de Cortázar, presidenta del Foro de Ermua: "Tendremos a Arnaldo Otegui de Lehendakari, en 2013"

 

Por Aurora Ruíz Vique

Siguiendo con el ciclo de entrevistas a miembros de las asociaciones de víctimas, 'Diario El Aguijón' conversa con Inma castilla de Cortázar, presidenta del Foro de Ermua, quien nos da su visión sobre lo ocurrido en el Congreso con el acuerdo de prácticamente todas las fuerzas políticas de no ilegalizar a Bildu y la política antiterrorista del PP del País Vasco que califica de "error monumental".

Pregunta: ¿Cómo se ha visto desde el Foro Ermua que el Congreso en bloque votase en contra de la moción de Rosa Díez para ilegalizar Bildu y Amaiur?

 

Respuesta: Con extraordinaria preocupación, pero sin excesiva sorpresa, se lo confieso. El actual gobierno ha recibido un “paquete bomba” y está cayendo en la trampa de pensar que tiene que “gestionar” el fin de ETA, cuando en absoluto estamos ante la derrota de ETA, sino ante la legitimación de los fines por los que ha matado y extorsionado durante décadas. El Gobierno de Rajoy se limita a decir que ni ha negociado, ni va a negociar con la banda y que aplicará la ley, lo que ocurre es que los que les han precedido han hecho fraudes de ley que habrá que enmendar y han previstas las trampillas para la impunidad “uno a uno”.

 

P: ¿Qué le pareció el texto común que presentaron PSOE, PP y PNV como enmienda a esa moción de ilegalización de UPyD?

 

R: Un disparate, dramático, porque el resultado es que el PP subscribió la política antiterrorista del PSOE ha venido haciendo, en que la única beneficiaría es ETA. La pretensión de UPyD es legítima y responde al sentir de la mayoría de los ciudadanos. El PP en campaña electoral prometió ilegalizar a los brazos políticos de ETA, Bildu y Amaiur, y lo tiene que hacer: es decir, tiene que rectificar y cuanto antes.

 

P: ¿Y la propuesta de Antonio Basagoiti de gestionar el fin de ETA mediante el diálogo con PSE y PNV, sobre todo con este último?

 

R: Una pena, un error monumental y lo lamento porque el PP vasco, después de tantos años de pelea, no se merece un error de estas proporciones. Tampoco se lo merecieron los concejales del PSE en su momento, pero una facción del PSE siempre ha sido proclive a consentir a los nacionalistas en unas pretensiones que sencillamente reman en la dirección de ETA.

 

P: ¿Cree que el gobierno de Mariano Rajoy podría gestionar, a petición del PNV, un "fin" de ETA basado en la negociación?

 

R: Todo apunta en esa dirección, que es la equivocada. El Gobierno va a tener, ya está teniendo, una oposición que va a ocupar las calles con ocasión y sin ella. Pero si no rectifican, pueden tener en la calle a todos, incluidos sus propios votantes.

 

P: Entonces ¿cómo creen que se está desarrollando esa negociación?

 

R: Desgraciadamente, tenemos el Tribunal Constitucional que tenemos, que permitió a Bildu- EA con ETA, para entendernos- presentarse a las elecciones municipales y dejó el camino expedito para que Amaiur- un Bildu con Aralar- accediera al Congreso de los Diputados. El TC tiene dos decisiones claves, próximamente, sobre el recurso de SORTU y el de Parot, que todo hace prever, visto lo visto, que van a ser favorables para ETA. El actual gobierno tiene muchos frentes y ha priorizado el económico y el empleo, sin advertir que la regeneración de las instituciones no se puede posponer. Por eso la determinación en la actuación del Ministerio de Justicia y consiguientemente en la del Fiscal General del Estado debe ser implacable. No se puede tolerar todo. No se puede dar carpetazo a asuntos tan serios como se suceden en la Audiencia Nacional, que no hay manera de que prospere nada contra ETA y su entorno, o como ocurrió en la Sala 17 de la Audiencia Provincial de Madrid, hace unas semanas, de archivar el caso sobre el 11-M instruido por la Juez Coro Cillán, habiendo testimonios relevantes en sede judicial y pruebas. Alguien tendrá que hacer algo…

 

P: ¿Qué opina de la posible retirada de la Doctrina Parot?

 

R: Si el recurso de Parot es favorable a los presos etarras, el gobierno de Rajoy ya tendría la ley en la mano para ir reinsertándoles uno a uno. Y sobre el recurso de Sortu para su legalización lo más probable es que se legalice después de la declaración del “cese definitivo” de la violencia.

 

P: ¿Cree que Otegi podrá concurrir como candidato a las próximas Elecciones Generales Vascas?

 

R: Tendremos a Arnaldo Otegui de Lehendakari, en 2013. Si nadie lo evita es exactamente lo que va a ocurrir.

 

P: ¿Qué se puede hacer al respecto?

 

R: Lo que dependa de nosotros: no callar, aglutinarnos en asociaciones, ayudar,… ¡y no desistir! El gran logro de los penosos gobiernos de Rodriguez Zapatero es que agotaron a muchos intelectuales, académicos, periodistas,… que eran sensatos, pero han terminado convirtiendo el propio desistimiento en una mentalidad. Este proceso va a fracasar porque a ETA nadie la puede contentar.

http://www.diarioelaguijon.com/noticia.asp?ref=600&cadena=inma_castilla&como=2

José Marco (AVT) a Hispanidad: "el decreto de Patxi López para reparar a los etarras es indignante"

José Marco (AVT) a Hispanidad: "el decreto de Patxi López para reparar a los etarras es indignante"
Hispanidad, miércoles, 08 de febrero de 2012

"Una auténtica derrota del terrorismo no puede ser que ahora quedemos todos amigos y aquí no ha pasado nada", añade
 

 

Como informó ayer La Razón, el Gobierno vasco de Patxi López ultima un decreto para reparar los "sufrimientos injustos" producidos en el contexto de la violencia política entre 1968 y 1978. Esta proposición no de ley que se aprobó en marzo de 2011 a instancias de Aralar -formación que integra hoy en Amaiur-, el Parlamento insta al Gobierno Vasco a indemnizar a las víctimas de la violencia policial, con un presupuesto inicial de un millón de euros.

Y hoy ha añadido La Razón que la izquierda abertzale contabiliza como víctimas ’suyas’ a un total de 474. Y de estas, un total de 140, según el recuento de este periódico, estarían enmarcadas entre 1968 y 1978, década estimada que recoge el borrador del decreto que prepara el Gobierno vasco sobre la «reparación integral de víctimas de sufrimientos injustos como consecuencia de la vulneración de sus derechos humanos en el contexto de la violencia de motivación política». De los 140 casos, un total de 29 corresponden a enfrentamientos  entre los terroristas y la Policía y siete a miembros de la banda terrorista que murieron a consecuencia de manipular una bomba.

En declaraciones a Hispanidad, el vicepresidente de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo), José Marco, ha valorado esta información: "Ya veíamos que esto se venía encima, porque ya hace días que estamos viendo los movimientos que está realizando Patxi López, pidiendo las mismas peticiones que está haciendo Bildu, Sortu, y todos los brazos políticos de ETA. Nos parece lamentable que más que preocuparse por las auténticas víctimas del terrorismo estén preocupándose de los que las han provocado", "que ahora están en prisión intentando ser aproximados a las cárceles del País Vasco. Y un paso más allá, que parece ser que quieren dar es el equipararnos a las víctimas de haber sufrido atentados terroristas con los propios terroristas que son los que han cometido esos atentados".

Según Marco, todo esto es algo que "indigna muchísimo a las víctimas del terrorismo y a muchísimas personas normales y corrientes" que ven que "terroristas pueden ser considerados como víctimas y además indemnizados y reparados". "Nos parece escandaloso" al igual que Patxi López esté "intentando a toda costa dar la razón y apoyar en ese aspecto las peticiones de ETA" y más cuando "estamos todos abogando por una derrota del terrorismo en condiciones una auténtica derrota del terrorismo no puede ser que ahora quedemos todos amigos y aquí no ha pasado nada". "No puede ser que delincuentes, asesinos y gente que les ha ayudado puedan ser considerados como víctimas absolutamente de nada".

Patxi López haría bien en escuchar a las víctimas de ETA, no a los verdugos, por muy cerca que tenga a los asesinos y sus cómplices.

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com

 

 

Primero, abandono de las armas, después, política; no al revés”

Primero, abandono de las armas, después, política; no al revés”

ENTREVISTAS LA CÁMARA: Fernando José Vaquero Oroquieta, escritor

Jueves 29 de diciembre de 2011

Hoy entrevistamos en el Diario La Cámara al escritor Fernando José Vaquero Oroquieta, autor del libro La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo. El libro responde a las 100 incógnitas más importantes, pretendiendo responder con sencillez y claridad; desde la lógica, el sentido común y las informaciones contrastadas.  

 

 

P.: Para empezar hablando de “La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo”. ¿Cómo surgió este libro?

R.: Como sugerencia de un amigo escritor, José Antonio Ullate, quien me planteó que podía poner por escrito los contenidos de algunas charlas en las que venía participando sobre terrorismo en varias ciudades españolas. Los asistentes repetían las mismas preguntas; tanto dentro, como fuera de las salas. Ya había escrito no pocos artículos al respecto; pero no había contemplado tal posibilidad hasta que ese amigo me animó y me dijo, ¡puedes y debes hacerlo! Acaso el que por circunstancias personales y profesionales hubiera conocido a varias víctimas, y también a antiguos terroristas de varios países, pudo influir en el espaldarazo de este amigo.

P.: ¿Cuál es el objetivo del libro?

R.: Denunciar los totalitarismos y sus viciados mecanismos -lingüísticos, dialécticos, propagandísticos, coercitivos- de los que nacen tantas expresiones de violencia ciega dirigidas contra los seres humanos, entre ellas, la del terrorismo. Por ello he abordado numerosas cuestiones conexas que pueden resultar “políticamente incorrectas”.

P.: Según su libro el terrorismo moderno nace alimentado, entre otras cosas, por el nihilismo. ¿El terrorismo islámico también tiene una parte nihilista o se basa en otros conceptos?

R.: Se alimenta de las teologías más intransigentes del Islam. Una premisa: en el Islam, política, religión y cultura son una misma cosa. En consecuencia, Estado y Mezquita sin inseparables. Si a ello se le suman ciertas expresiones de la modernidad -avances tecnológicos, la importancia de los mass-media, y las modernas tácticas de guerra revolucionaria- se entiende que puedan caer en la tentación terrorista; entendida como una vía rápida, derivada de un análisis coste/beneficio, para la obtención de sus objetivos. Otra premisa: no todo islamismo es terrorista, ni viceversa. Pero comparten no pocas características de los totalitarismos occidentales; y en lo que respecta a algunas vivencias personales, incluso colectivas, cierta dimensión nihilista. Se trata, por tanto, más de una dimensión subjetiva que ideológica; no en vano si algo desprecian los islamistas es el relativismo y la indiferencia.

P.: ¿Cuáles considera los referentes ideológicos, si los hay, de los grupos terroristas en la actualidad?

R.: En su inmensa mayoría, sus referentes ideológicos son esa mixtura de teología integrista islámica, tacticismos postrevolucionarios, aderezamientos tecnológicos, fraseología marxista, dialéctica hegeliana… Y, cómo no, odio al diferente; de ahí la contaminación terroristas de algunos movimientos nacionalistas.

P.: ¿Qué referentes habría que seguir para avanzar en un camino hacia la paz? ¿Qué gobiernos, gobernantes y países son un ejemplo?

R.: La inmensa mayoría de grupos terroristas han sido derrotados a lo largo de la Historia.  Pero no siempre desde el respeto de los derechos humanos. Por ello, acaso un ejemplo modélico sea el británico en la actualidad. También ejecutó la guerra sucia, pero el proceso de paz norirlandés se ha afianzado cuando el IRA comprendió que no podía vencer y los británicos, controlando todo el proceso, pues llegaron a suspender la autonomía de Irlanda del Norte, les abrieron las puertas de la política, una vez optaron decididamente por la paz. Es decir: primero, abandono de las armas, después, política; no al revés. Pero, ojo, no caigamos en el simplismo de buscar paralelismos. Ni Irlanda es Euskadi, ni Irlanda del Norte es Navarra, ni el Reino Unido es España. España sin el País Vasco y/o Navarra es inconcebible.

P.: Para usted ¿Cuál es la razón de que ETA se haya mantenido tantos años?

R.: En buena medida, gracias a méritos propios: voluntarismo, trabajo sectorial, diversificación. Supieron crear una contrasociedad en la que puede vivirse, de modo atractivo y global, durante las 24 horas del día y los 365 días del año. Pero también gracias a claudicaciones ajenas, falta de perspectiva y audacia de los partidos democráticos en los sucesivos gobiernos de Madrid. Y, por último, gracias al oxígeno de ciertas izquierdas simpatizantes con buena parte de sus presupuestos; por no hablar del juego sucio e inmoral del PNV.

P.: ¿Qué opinión le merece el alto el fuego “permanente, general y verificable” de ETA?

R.: Van en serio. En imposible una vuelta atrás. Aunque es un cambio táctico y no estratégico: persiguen la independencia y el socialismo a medio plazo y están convencidos de que pueden alcanzarlos. Pero me escandaliza la falta de información por parte del Gobierno y de los grandes partidos democráticos. Es indudable que se viene negociando. Algo empieza a saberse gracias a Eguiguren y, triste es decirlo, al Gara. Pero me repugna ese interés de los políticos en tratarnos a los ciudadanos como menores de edad. No nos informan, no cuentan con una ciudadanía que ha demostrado una madurez impresionante. Los ciudadanos han puesto los muertos, el sufrimiento de numerosos colectivos, la movilización social cuando flaqueaban los políticos… antes o después nos enteraremos de muchas cosas. En suma, es inconcebible que ETA haya dado esos pasos, aparentemente irreversibles, sin contar con unas garantías de la “otra” parte. No nos han contado de la misa ni media.

P.: ¿Qué pasos debería dar ahora ETA? ¿Y la izquierda abertzale?

R.: Si de verdad quieren integrarse en el juego democrático, en primer lugar: disolver ETA definitivamente, entregando las armas, poniéndose a disposición de la Justicia. Y pedir perdón: no basta con equiparar el sufrimiento de las supuestas víctimas de “todas” las violencias. La equidistancia moral entre víctimas y verdugos es uno de los comportamientos que más repugna a una conciencia ética.

P.: ¿Cómo cree que va a afectar la presencia de Amaiur en el Congreso y en el País Vasco?

R.: En el Congreso, será un foco permanente de atención. Se apuntarán a cuantas propuestas rupturistas con el actual estado de cosas propicien otras formaciones. En el País Vasco, avanzarán en doble dirección: la construcción nacional y la toma de control del conjunto del nacionalismo vasco. Tenemos “cuestión vasca” hasta hartar…

P.: ¿Ve una situación similar con Bildu en Navarra?

R.: No, al  menos a medio plazo. Pero aquí también trabajarán para seguir avanzando. Son la más potente comunidad social en movimiento que actúa en Navarra. No hay nada enfrente atractivo que se les oponga. Así, seguirán ganando voluntades y ello se traducirá en más votos, convocatoria tras convocatoria; aunque sea poquito a poco. Y si un día otras fuerzas políticas se muestran propicias (PSOE, Geroa Bai, Izquierda Unida), buscarán el relevo de UPN del Gobierno de Navarra. Lo intentaron hace 4 años con el PSOE y no lo consiguieron. Pero no tienen más remedio que seguir intentándolo. Y lo harán. Saben lo que quieren y cómo lo quieren.

P.: ¿Bildu y Amaiur son ETA? ¿Deben tomarse medidas para la ilegalización de estos partidos?

R.: Todos forman parte de la misma cebolla: son capas del mismo producto. Cuanto más próxima al núcleo se sitúe, más ETA será. Si queremos una democracia fuerte y libre, hasta que ETA no desaparezca definitivamente, en todos sus “aparatos”  y con todas sus consecuencias, la disolución de sus brazos políticos es una buena opción para hacerles entrar en razón… democrática. Pero “democracia” al estilo occidental; no en el de “popular” o “revolucionaria”.

P.: ¿Es posible ser independentista o nacionalista radical y demócrata?

R.: Es muy difícil, pues las raíces de todo nacionalismo radical suelen ser totalitarias. Y en los totalitarismos, ya sea rojo, verde, o negro, anida el odio al distinto: primer elemento de la violencia política. O renuncian a algunos de sus presupuestos más queridos y constitutivos o seguirán siendo una amenaza para quienes no opinan como ellos.

P.: ¿Admiten estos pensamientos la democracia?

R.: Únicamente de modo instrumental. Es más, desprecian profundamente la democracia: les parece propia de seres débiles moral y culturalmente, de sociedades decadentes resignadas a morir. Si les beneficia, la adoptarán coyunturalmente. Nada más.

P.: Los dos partidos fuertes de España, PSOE y PP, han intentado negociar con ETA ¿Cree que ha sido un error?

R.: Si negocias, les reconoces como un interlocutor equiparable. ¿Cómo equiparar un Estado democrático con una banda de criminales? No se debe negociar. Otra cosa es hablar. Era necesario hacerlo, al objeto de conocer el estado real de la banda y actuar en consecuencia. Pero negociar, ¿qué? Deben rendirse, entregar las armas, en primer lugar. Entonces, se les puede abrir las puertas de la política: no al revés. Esa inversión demuestra poca voluntad, escaso conocimiento de los mecanismos mentales terroristas, templados a base de dogmas militaristas, tácticas oportunistas y estrategias marxistas. Para forzar a una banda al desarme, es precisa una voluntad de hierro: firmeza. Unas ideas muy claras. Una seguridad inmensa en el propio potencial. De carecerse lo anterior, si se dialoga o negocia desde la inseguridad y la debilidad, se proporcionan bazas a los terroristas y sus amigos, más seguros y determinados, que sabrán aprovechar.

 

http://www.diariolacamara.com/2011/12/entrevistas-la-camara-fernando-jose_29.html

http://www.editorialsepha.com/n/len/0/prd/367/la-ruta-del-odio

 

Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas, afirma Fernando Vaquero Oroquieta, autor de “La ruta del odio”

Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas, afirma Fernando Vaquero Oroquieta, autor de “La ruta del odio”

El Director de Opinión de DiarioYa.es José Luis Orella, ha dialogado en un encuentro celebrado en la ciudad de Pamplona con Fernando José Vaquero Oroquieta, estudioso del terrorismo, autor de numerosos artículos al respecto y del libro “La ruta del odio”, sobre el trascendental momento político que vive la sociedad española: tregua de ETA, triunfo electoral de Amaiur, futuros retos soberanistas, recambio en el Gobierno de la Nación… ¡Dejando a la Economía al margen!

 

Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas, afirma Fernando Vaquero Oroquieta, autor de “La ruta del odio”

 

Pregunta: Esta tregua de ETA, en la que la mayoría de españoles no confía, según investigaciones demoscópicas conocidas a principios de este mes, ¿consideras que es la definitiva?

 

Respuesta: Seguramente sí. Una primera precisión: si bien la mayoría de españoles desconfía, entre los vascos la opinión se invierte. En cualquier caso, ello no quiere decir que ETA desaparezca, ni tampoco la crispación social generada durante tantos años, ni los mecanismos  coactivos colectivos implantados por la autodenominada izquierda abertzale. No, la libertad no se restaura de un día para otro. No hay una receta mágica; sobre todo cuando los agresores no han renunciado a sus objetivos de siempre, estructuran con unos marcos muy bien definidos una patología colectiva totalitaria y se sienten estimulados y premiados.

 

P.: El nacionalismo vasco, aunque dividido entre moderados del PNV y radicales agrupados en Amaiur, aparentemente avanza posiciones. ¿Es la hora histórica del nacionalismo vasco? ¿Se le pasará? ¿Llegará un momento en que no condicione la agenda política española?

 

R.: La izquierda abertzale, especialmente, está avanzando resuelta y aceleradamente hacia sus objetivos. Y ello, tanto por méritos propios, como por errores y cesiones ajenas. Con la comprensión moral de ciertas izquierdas y la inhibición de otros muchos actores sociales, por cierto. Así, la situación del PNV se ha tornado dramática: pensaba que podía repartirse los papeles sine die con la izquierda abertzale. ETA sacudiría los árboles y el PNV recogería los frutos. Pero se está quedando sin árboles. La izquierda abertzale vive un momento álgido. Y la cuestión no es ya tanto que condicione la agenda política española, como que ponga en riesgo la mismísima pervivencia de la nación española.

 

P.: Ese avance, ¿se está dando también en Navarra?

 

R.: Lamentablemente, también, aunque no tan precipitadamente. Es un dato objetivo: el techo electoral nacionalista en Navarra se eleva, poco a poco, con cada convocatoria. Si miras hacia atrás, parece que el crecimiento es muy lento, apenas perceptible. Pero si extiendes la mirada en el tiempo, es incuestionable deducir que el voto nacionalista ya es superior a un tercio del electorado navarro; y sigue creciendo entre el más joven. Por el contrario, el voto españolista, navarrista o constitucionalista, se le llame como se quiera, se desgasta. En el caso del PSN/PSOE, en buena medida a resultas de la nefasta gestión de unos dirigentes incapaces. En el del centro derecha, con su incapacidad en responder, con una alternativa vital y cultural atractiva, la presión cotidiana del movimiento nacionalista; laminándose así el necesario recambio generacional.

 

P.: Según las revelaciones del presidente de los socialistas vascos, el polémico Jesús Eguiguren el PSOE y el Gobierno socialista venían manteniendo contactos con ETA desde hace años. ¿Lo siguen haciendo?

 

R.: El diario El País, con la publicación durante tres días de diversos materiales del próximo libro de este dirigente vasco, ha tratado de marcar el curso político futuro. Señores: el PSOE hizo lo que tenía que hacer. Con firmeza, ha logrado que ETA haya dejado de matar. A partir de ahora, lo que suceda será de la exclusiva responsabilidad del Partido Popular y de Mariano Rajoy en particular. Un caramelo muy indigesto. Una mina a los pies del PP. Es evidente que han dialogado, negociado o como quieran denominarlo. Y nada indica que hayan dejado de hacerlo: todo lo contrario. No parece plausible que ETA se haya movido unilateralmente. Si algo acredita su triste y larga historia es su inmovilismo y extrema cautela en la medición y control de los tiempos de cada cambio táctico impulsado por su dirección.

 

P.: Entonces, Eguiguren, ¿es un tipo “obsesionado por la paz”? ¿Sufre del “síndrome del sherpa”? ¿Es un aventurero…?

 

R.: ETA no se habría permitido jamás dialogar, no digamos ya negociar, con un interlocutor que careciera de competencias para ello. En semejante tesitura, Eguiguren, de haber actuado por su cuenta, habría perdido su posición en el PSE/PSOE, como poco, y, acaso, la vida…  Será la gran empresa de su vida, buscará un protagonismo enfermizo o mesiánico, se sentirá imprescindible…, pero en cualquier caso se ha convertido en un testigo cualificadísimo de estos acontecimientos- aparentemente esotéricos para la inmensa mayoría- que algún día podrá contar más detalle.

 

P.: Según tu opinión, si ETA se ha movido sin posibilidad de marcha atrás, ¿estamos cerca de la paz?

 

R.: De la extinción del terrorismo puro y duro de ETA, así lo creo. Pero el “conflicto” ideológico, político y social consiguiente, seguirá activo por muchos años. Y con una libertad y una capacidad de maniobra como nunca ha disfrutado el conjunto de la izquierda abertzale. No olvidemos, por otra parte, que amplios territorios y espacios sociales vascos y navarros han sido arrasados por la presión nacionalista que se ha servido de todos los medios a su alcance y sin límite ético alguno. Allí no parece fácil que nada ni nadie se regenere angelicalmente de manera espontánea. Por mucho que se hable de regeneración democrática y demás tópicos análogos, difícilmente puede regenerarse a quien no tiene interés alguno en ello, sino más bien, todo lo contrario.

 

P.: ETA se ha movido. Pero, ¿ha cambiado?

 

R.: Para nada. Está renunciando a unas tácticas concretas, las del terrorismo del plomo, en función de un frío análisis coste/beneficio; no como resultado de una autocrítica moral. Creen que con unos cambios tácticos saldrán ganando mucho más que de continuar como hasta ahora. Su moral/objetivo es la “construcción nacional” y la revolución. Lo ha sido, lo sigue siendo y así continuará. No puede ser de otra manera.

 

P.: Ya sabemos, más o menos, cómo se ha comportado el PSOE: en nombre del buenismo, les ha abierto la puerta de la política a cambio de dejar de matar. Aunque queda pendiente la cuestión de sus presos como asunto a resolver a corto plazo; parte del precio político pagado. ¿Qué podemos esperar del Partido Popular?

 

R.: Todo y nada. Me explico. Desde el Partido Popular se viene afirmando que no hablarán con ETA, ni con Bildu, ni con Amaiur. Por ello, han afirmado que, para no caer en una trampa de ETA y no deslegitimar la democracia, no participaría jamás en una “Mesa de partidos”; pues el lugar por excelencia para hablar de política es el Parlamento. Entonces, ¿por qué se ha entrevistado una delegación popular con Antonio Basagoiti al frente, con la formación abertzale Aralar el pasado 29 de noviembre en Vitoria en un encuentro bilateral? ¿Acaso ignoran la naturaleza de Aralar? Patxi Zabaleta, alma mater y su principal dirigente, ha declarado que su mayor deseo es reintegrarse en la izquierda abertzale. Y si saben algo de él, serán conscientes de que le habrá faltado tiempo para contarlo todo a sus aliados y antiguos camaradas de la que él mismo denomina “izquierda abertzale oficial”. Pero, ¿qué tiene que hablar el Partido Popular con Aralar fuera del Parlamento? Hablar con Patxi Zabaleta, ahora, es hablar con Amaiur. Es notorio quiénes mandan allí. Ni siquiera se molestan en ocultarlo…

 

P.: Entonces ese análisis político tan extendido como aceptado que asegura que el Partido Popular tiene que digerir, quiera o no quiera, el caramelo envenenado de la “cuestión vasca”, ¿es falso?

 

R.: En cierto modo. El mutismo de Mariano Rajoy, en esta materia, no puede responder a una falta de información. Seguro que es conocedor de la salud y estado real de la política antiterrorista del Gobierno saliente; en caso contrario ya lo hubiera denunciado contundentemente. Todo indica que buena parte de esa aparentemente desconocida “herencia”, ya está desvelada, al menos para él. Así, ese mutismo es análogo al que mantiene en otras áreas, complejas y dolorosas en su resolución, de su futura acción de gobierno. Su discurso público es poco concreto y, realmente, se desconoce cuál pueda ser su hoja de ruta al respecto; más allá de generalidades.

 

P.: Si Rajoy ignora a sus electores, quienes -no es temerario afirmarlo- son partidarios de una línea dura con ETA y todo su entramado, y aplica un programa “oculto” también en esta área, ¿qué podemos hacer los ciudadanos?

 

R.: Existe un termómetro que puede medir la evolución de la situación. Y es duro decirlo, pero es el comportamiento de las asociaciones de víctimas del terrorismo. Si denuncian al Gobierno futuro, será por motivos muy fundados. Entonces, lo que se puede y se debe hacer es resistir: apoyar a las víctimas, auspiciar y fortalecer al movimiento cívico que, por cierto, no goza de demasiada buena salud. Sabemos hasta la hartura que la Economía tiene la primacía. Pero no por ello la sociedad civil puede declinar su responsabilidad delegando en unos políticos que tratan a los ciudadanos como súbditos menores de edad...

 

P.: Te interrumpo, pues se afirma y se insiste mucho en que las víctimas deben opinar pero nada más…

 

R.: Una cosa es la discreción y otra el secretismo y la carencia de intención alguna de rendición de cuentas. Por ello, es muy fácil en determinadas circunstancias echar mano de las víctimas y luego, según conveniencia, apartarlas, esgrimiendo el argumento de que la resolución concreta de esos problemas corresponde a los políticos. Por sus obras les conoceréis… En todo caso, algo tendrá que hacer Rajoy para que Rodríguez Zapatero no pase a la Historia como el hombre que trajo la paz a España, y Rajoy el que la deshiciera. Si acerca a los presos de ETA a prisiones del País Vasco y Navarra, si empieza a aplicarles beneficios penitenciarios, ello indicaría que la “hoja de ruta” trazada por ETA y PSOE, la que sea y que en líneas generales desconocemos, sigue adelante, pues estaría consensuada de alguna manera con el PP tiempo atrás. Es paradójico, pero estamos en una situación en laque Jesús Eguiguren y Jaime Mayor Orejade cían la verdad. Y ambos han sido presentados por sus respectivos partidos como aventureros, tipos obsesionados, incluso alejados de la realidad… ¿La alternativa? ¿Ilegalizar Amaiur jugando firmemente? Ahí debe estar la sociedad para recordar a Rajoy su responsabilidad histórica: con las víctimas del terrorismo, con sus electores, con los intereses de la nación española, con su supervivencia.

 

P.: Te muestras un tanto pesimista. En contra de tu perspectiva, ¿no se desinflará progresivamente la presión nacionalista para alcanzarse un día la normalidad democrática? ¿No se cansarán de tanto batallar y se integrarán en un estilo de vida definitivamente burgués?

 

R.: ¿Pesimista? Si lo entiendes en su sentido literal, como optimista con buena información, creo que sí. Bueno, es una broma. Creo que la izquierda abertzale tratará de arrastrar al conjunto del nacionalismo vasco en una dirección rupturista. Plantearán como necesidad imperiosa –ya lo empiezan a hacer- la resolución del problema de “sus presos”. Pero también lanzarán uno o varios referéndums soberanistas y diversas estrategias de confrontación civil. Explorarán diversas tácticas orientadas a soltar amarras con el Estado español, diluyendo todavía más la conciencia nacional que todavía pervive. De no seguir ese camino, perderían su razón de ser. En esta triste aventura, suman ya muchos muertos entre los propios como para traicionar su memoria. Ahí están sus familiares para recordárselo y… ETA.

 

P.: Así las cosas, vivimos en un momento histórico…

 

R.: Seguramente. Ante semejante ofensiva, que presentará nuevas expresiones, el Gobierno no podrá mantenerse indeciso ni lento. Tendrá que responder a cada desafío, pues toda cesión o vacilación será una conquista irrenunciable del nacionalismo. Un momento histórico, por tanto. Acaso estemos ante un nuevo 98 y no seamos conscientes de ello. Tengo la sensación de que en esta dramática obra de teatro, unos actores, que buscan hundirlo, conocen muy bien su papel y lo que pueden esperar de la representación. Pero los otros actores parecen meros figurantes que ignoran el sentido de su presencia y por dónde sopla el aire. Me gustaría equivocarme, pero creo que a esta cansada nación le falta nervio y voluntad de supervivencia. Demasiada economía y muy poca memoria histórica; pero de la de verdad. En resumen: el terrorismo etarra ha sido derrotado “militarmente”, por emplear su jerga, viciada pero muy descriptiva, pero no moralmente. En esta España en descomposición territorial, declive demográfico, desinterés por el destino colectivo, están más cerca que nunca de conseguir sus objetivos. Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas.

 

Entrevistador: Veremos, pues, cosas interesantes… Seguiremos atentos a lo que suceda. Muchas gracias, Fernando, y hasta otra.

 

Entrevista realizada por José Luis Orella

 

DiarioYa.es, 13 de diciembre de 2011

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«El terrorista se transforma en un zombi infectado por una ideología totalitaria», dice Vaquero

«El terrorista se transforma en un zombi infectado por una ideología totalitaria», dice Vaquero

«La religión es la antítesis del terrorismo». Ésta es una de las afirmaciones para entender el fenómeno del terrorismo según su autor.

 Actualizado 7 mayo 2011 - 7:18

Koldo Goñi/ReL

 

Colaborador de ReL, el pamplonés Fernando Vaquero Oroquieta desmenuza el terrorismo, en un libro ameno y didáctico titulado La ruta del odio. 100 respuestas clave sobre el terrorismo.

 

Dotado de la coherencia interna que proporciona su cosmovisión cristiana, puede abrirse por cualquiera de sus 100 respuestas disfrutándose con su lectura. Y no elude cuestiones espinosas, como la tan manida vinculación de religiones/terrorismo.

- ¿Es el terrorismo una consecuencia de las religiones?
- No, al contrario: la religión es la antítesis del terrorismo. Las exigencias de verdad, belleza y sentido que caracterizan al corazón del hombre, en toda sociedad y época, únicamente encuentran su justa correspondencia con la propuesta religiosa. El terrorismo violenta en grado extremo ese corazón, negando desde una ideología totalitaria, con su desprecio absoluto de los derechos humanos, esas exigencias. Así, el terrorista se transforma en una especie de zombi, cuya afectividad y todos sus procesos humanos son distorsionados por el virus de la utopía; lo que deriva en la destrucción del “otro”, ya sea entendido como enemigo de clase, de la construcción nacional, de la raza elegida…

- Sin embargo, es lo que se afirma desde buena parte de los medios de comunicación…
- Y desde las cátedras, etc. No podía ser de otra manera, pues ello forma parte de lo “políticamente correcto”. Pero lo que puede sorprender a muchos es que, aquí, confluyen dos concepciones ideológicas aparentemente contradictorias. Por un lado, desde el pensamiento progresista e hipercrítico hoy dominante, se pretende eliminar la religión, especialmente la católica, al concebirse como obstáculo del supuesto desarrollo infinito de la ciencia. Y por otro, desde presupuestos antagónicos, por ejemplo los de de la “Nueva Derecha” pagana, se asegura que el cristianismo, al ser un igualitarismo fruto del monoteísmo según afirman, no respetaría otras identidades que no fueran la propia: así la violencia en todas sus formas anidaría en el cristianismo; también la terrorista. Una coincidencia, ciertamente sorprendente. En última instancia se pretende sacrificar a la religión en aras de un proyecto ideológico utópico e inalcanzable: ya sea un optimismo cientificista, ya el retorno a una comunidad pre-cristiana.

- Pero, si hoy día todo es relativo, si todo puede discutirse, si las viejas ideas se han derrumbado, ¿no es la religión enemiga del diálogo y de la tolerancia?
- Me remito a la realidad. Si alguien ha destacado por su capacidad de diálogo con otras identidades culturales -y con los hombres concretos de nuestro tiempo- han sido Juan Pablo II y Benedicto XVI. Únicamente desde la conciencia de una identidad cultural y el amor al destino de los demás puede dialogarse, si lo que se pretende es construir y no meramente parlotear. Hoy día se habla mucho y se escucha muy poco; pues la mayoría de interlocutores creen saber todas las respuestas. El relativismo es enemigo del diálogo. De hecho, un relativismo extremo, el del nihilismo ruso de finales del siglo XIX, configuró el terrorismo moderno en todas sus dimensiones; si bien sería el marxismo-leninismo el que le dotó con su carácter de presunta “ciencia”.

- ¿No podría interpretarse que, dadas sus creencias personales, el juicio que emite en su libro sobre el papel de la Iglesia católica es muy benevolente?
- ¿Lo dice por mis parcas referencias a la actitud de algunos obispos vascos? Pero, ¿no olvida usted que la inmensa mayoría de víctimas del terrorismo, en España, han sido y son católicas? No me corresponde desmentir ni justificar el dañino ejercicio de “equidistancia moral” que han practicado algunos. Pero la realidad es incuestionable: la Iglesia católica ha sido y es refugio de las víctimas en todo el mundo. Hay que ser claros: ni ETA nació en un Seminario, ni la Revolución francesa fue una explosión de amor universal. Es más, en el segundo caso se perpetraron el primer terrorismo de Estado y el primer genocidio moderno. Son tantos los tópicos circulantes, casi nunca cuestionados, que entorpecen cualquier debate serio.

- Usted insiste en desvincular religión y terrorismo. Sin embargo, el nuevo terrorismo se presenta teñido de religiosidad. Me refiero al islamismo…
- El islamismo es un intento legítimo de reforma religiosa mirando a los orígenes. No podemos identificar automáticamente islamismo con yihadismo terrorista. En el libro reservo al tema no menos de su décima parte: es injusto e incorrecto liquidar el tema con un par de tópicos al uso; sean del color que sean. Permítame una breve lectura: «Una interpretación del Islam que considere como su núcleo la entrega a Dios está reñida con una interpretación político-revolucionaria, en la cual la cuestión religiosa se convierte en parte de un chauvinismo cultural y con ello se subordina a lo político». Lo dijo Hassan II y lo recogió Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, en Una mirada a Europa, ya en 1993.

- Entonces, grupos como Verdad Suprema, Naciones Arias, los davidianos de Waco, Kach… ¿no eran, acaso, grupos religiosos?
- Esgrimían, entre otras muchas y de manera totalmente caprichosa, algunas ideas de origen religioso. Pero, ante todo, eran patologías sociales: grupos de marginados agrupados por personalidades carismáticas, pero manipuladoras sin escrúpulos y enfermas de su propio ego, en los que se mezclaban ingredientes muy variados. Ideas apocalípticas, liderazgos sectarios, prácticas sexuales atípicas, gusto desmedido por las armas… En realidad se presentaban como la exacerbación de tendencias muy “modernas”; pero totalmente contrarias a las prácticas religiosas tradicionales. En cualquier caso hay que hilar muy fino con estas cuestiones; lo que no suele hacerse. En tiempos en los que la confusión impera por doquier, es necesario un esfuerzo de clarificación. Por ello escribí, entre otros motivos, este libro. Me gusta debatir. Pero la descalificación, previa colocación de etiquetas, es lo que predomina en el horizonte actual. Que por nosotros no sea.

"Hay que exigir a ETA que pida perdón"

"Hay que exigir a ETA que pida perdón"

FERNANDO J. VAQUERO AUTOR DEL LIBRO "LA RUTA DEL ODIO. 100 RESPUESTAS CLAVES SOBRE EL TERRORISMO"

 

Por MARCOS SÁNCHEZ. PAMPLONA

  • "Casi todas las mujeres que se han implicado en el terrorismo lo han hecho por seguir a sus parejas"

¿Los terroristas son locos o psicópatas? ¿Es cierto que los terroristas manejan grandes cantidades de dinero? ¿Es legítimo negociar con ETA? A estas cuatro cuestiones y a otras 97 más responde el libro La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo, obra de Fernando José Vaquero Oroquieta (Pamplona, 1961). Funcionario de la Administración Central del Estado, licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, Vaquero ha estudiado Criminología en la Universidad del País Vasco. El pamplonés, coautor de La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas, afirma que su nueva obra es el resultado de un esfuerzo de síntesis "muy importante" porque "son muchas más de 100 las preguntas posibles".

¿Qué pasa por la cabeza de un terrorista?

Se produce una transformación antropológica. En un terrorista, todos sus valores y afectos se condicionan por una ideología de tipo totalitario. Esa ideología le va a regular todos los aspectos de su vida, la organización del tiempo, el ocio, las relaciones afectivas, quiénes son sus amigos, el límite con éstos y sus familiares, su estilo de vida, sus justificaciones... Casi todas las mujeres que se han implicado en el mundo del terrorismo lo han hecho por seguir a sus parejas.

¿Los hijos siguen a sus padres?

Hay muchos casos en los que sí. En ETA se han conocido segundas y terceras generaciones familiares de terroristas.

Hay una pregunta en su libro: ¿los terroristas son locos o psicópatas? ¿Lo son?

No. Sí que ha habido casos conocidos de quienes han acabado sufriendo enfermedades. Es comprensible porque la vida en clandestinidad es dura. Matar a personas como tú, por mucha ideología con la que te cargues, seguramente genera conflictos existenciales muy serios. Pero un loco o un psicópata, al ser imprevisibles, no encaja en una organización terrorista, que es un ejército que debe funcionar como la maquinaria de un reloj.

¿Disfruta matando un terrorista?

Creo que no. Que haya personas con patologías que puedan llegar a disfrutar es posible. Lo que sí sucede es que sus correligionarios, estén encarcelados o vivan en el entorno de ese mundo, lo disfrutan porque lo consideran un avance y lo celebran como tal.

Si el terrorista no disfruta y los que le rodean sí, el primero parece un títere al servicio de los segundos.

Es un reparto de papeles. Ser terrorista hace tener en el entorno una consideración extraordinaria, pero implica una servidumbre. Hay una distancia entre jalear a un terrorista que acaba de asesinar y ser tú mismo quien asesine.

¿La de atreverse a matar o no?

Claro. Desde fuera, cuando no ves al enemigo cara a cara desangrándose, es mucho más fácil hacer juicios de valor.

¿Cabe el arrepentimiento en un asesino?

Sí. En el libro cuento casos. Empiezan a tomar conciencia en prisión, generalmente. Muchos terroristas no se quieren arrepentir porque sería reconocer que la mayor parte de su vida no sólo han estado equivocados, sino que esa equivocación les ha llevado a cometer crímenes. En ETA ha habido arrepentidos, como Txelis, por su conversión religiosa, y personas que se arrepienten pero no puede decirlo porque en su pueblo, si lo dicen, pasan de ser unos gudaris a ser unos traidores o sospechosos.

¿Es iluso pensar que ETA puede pedir perdón?

Pero es a lo que deben tender el Estado y la sociedad. No se puede renunciar a que ETA pida perdón. Ese perdón debe ser presupuesto para que, un día, se puedan establecer unas bases serias para la paz. Si hay un sujeto que no reconoce sus propios errores, gravísimos, ¿sobre qué bases se va a construir la convivencia? ¿Qué seguridad vas a tener de que esta gente no se va a volver a echar al monte? No sólo podemos esperar a que ETA pida perdón, sino que hay que exigírselo.

¿Y cómo se puede materializar ese perdón?

En las actuales circunstancias sería necesaria una cuarentena democrática. Ya hemos conocido muchas supuestas treguas y muchas negociaciones. Necesitamos hechos. Si ETA no mata durante cinco o diez años, si además pide perdón, si además resarce a sus víctimas o facilita que se les pueda resarcir por parte de la gente que ha sido condenada, se establecerían las bases no voy a decir para una reconciliación, pero sí para aprender a convivir.

¿La ETA actual es la más débil de la historia, su fin está cerca?

Muy pocas personas en este país tienen información suficiente para poder hacer un juicio competente sobre este tema. En el caso del IRA, Gerry Adams y Martin McGuinness lideraron el proceso de pasar del terrorismo a la acción política resucitando una carcasa sin vida como el Sinn Fein. Eran los máximos dirigentes del IRA.

El problema es que la dirección etarra no da el mismo paso.

No lo sabemos. ¿Todas las direcciones que están cayendo últimamente son el núcleo directivo que lidera el MLNV? No lo sabemos. ¿Qué pasa con Iosu Ternera? No lo sabemos. A lo largo de su historia, ETA ha controlado todo el conjunto del MLNV. Las escisiones que ha habido han sido mínimas, como las de Aralar, que se han convertidos en unos apestados, o la de Yoyes, que fue ejecutada. Ahora no sabemos lo que está pasando. Se habla mucho de la lucha entre los amigos de las pistolas y los de la política. ¿Eso qué quiere decir, que ya no existe una dirección unificada de ETA? Nos faltan elementos de juicio.

Otra pregunta de su libro: ¿es legítimo negociar con ETA? ¿Lo es?

¿Negociar con ETA? No. ¿Explorar la situación del entorno de ETA? Sí. ¿Hablar directa o indirectamente con ETA? Por supuesto, no hay que desaprovechar ninguna oportunidad, pero con cautelas. Por eso hablaba de una cuarentena democrática. Si ETA dice que renuncia a la lucha armada, se podrá hablar con ellos para ver en qué tiempo entregan las armas, qué hacer con los exiliados y los presos, en qué plazos se les puede excarcelar, siempre con las condiciones previas que establezca el Estado. Pero ETA no puede marcar las condiciones, tendrá que ser el Estado quien las marque, por respeto a las víctimas y porque es el único sujeto en este juego con plenitud de derechos y deberes.

¿Cuándo se podrá decir que ETA ha desaparecido? ¿Cómo se está seguro de algo así? Se habla de "verificación"...

En muchos casos, la total desarticulación policial ha certificado la muerte de una organización terrorista. En otros, la transformación radical de la organización. En el caso irlandés, hubo una comisión de verificación del desarme, que aseguró que el IRA había desmantelado los arsenales y ya no cuenta con una estructura operativa autónoma. En España podremos saber que ETA ha desaparecido el día que sepamos que orgánicamente no existe, que no dispone de activistas ni de estructuras capaces de desarrollar una ofensiva terrorista, y cuando todos sus arsenales hayan sido destruidos o entregados. No me gusta que lo verifique un sujeto internacional, porque tenemos un Estado con todas las competencias para ello y, si no lo hace, quedaría relegado.

¿De qué estamos más cerca: de que la propia ETA decrete su final o sea el Estado el que lo decrete?

Mientras exista una base potencial de 200.000 electores; una dinámica de comunicaciones permanente; una comunidad de 2.000 terroristas exiliados; 700 presos en las cárceles; miles de familiares que se movilizan cada fin de semana; y movimientos sociales capilarizados en el mundo estudiantil, el feminismo, el asociacionismo y recreativo, siempre habrá un grupo de muchos o pocos que, mientras no se tome la decisión por quien la tiene que tomar, podrán retomar la antorcha de ETA. El Grapo pasó de matar a 50 personas al año a hacer atracos cada cinco o seis porque no tenía una base social de apoyo, y ETA sí la tiene. El Estado puede usar todos los medios a su alcance para reducir a ETA a su mínima expresión, pero no a su movimiento social de apoyo. En definitiva, la última palabra la tiene ETA.

LA RUTA DEL ODIO. 100 RESPUESTAS CLAVES SOBRE EL TERRORISMO

Autor: Fernando José Vaquero Oroquieta.
Editorial: Sepha.
Ejemplares editados: 1.200.
Precio: 22 euros.

http://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/mas_navarra/hay_que_exigir_eta_que_pida_perdon.html

 

Diario de Navarra, 10 de abril de 2011, página 24

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"Una víctima del terrorismo es una persona 'incómoda' para una sociedad cobarde"

"Una víctima del terrorismo es una persona 'incómoda' para una sociedad cobarde"

Por Luis Balcarce, 31 de marzo de 2011, a las 17:39ernando Vaquero

Fernando José Vaquero Oroquieta es licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y Criminólogo por la Universidad del País Vasco. Trabaja como funcionario en la Administración y se ha dedicado a estudiar el terrorismo no desde la mente de los asesinos sino de las víctimas, el dorso del terrorismo.

Un ejemplo de esta mirada denominada ‘victimología' es la obra del cineasta Iñaki Arteta, quien en sus películas 'Trece entre mil' y 'Sin libertad' centra su observación primero y ante todo en las víctimas.

'La ruta del odio' (Editorial Sepha) es el libro que 'el autor presenta en Periodista Digital donde formula 100 preguntas sobre la lacra terrorista que responde con claridad y sencillez, desde la lógica del sentido común y la información contrastada.

 

http://www.periodistadigital.com/politica/justicia/2011/03/31/vaquero-oroquieta-ruta-del-odio-sepha-terrorismo.shtml

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