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La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas

Munilla apuesta por abordar el fin de ETA pero sin marginar a las víctimas. Los obispos vascos están preparando una carta pastoral sobre el tema de ETA.

Munilla apuesta por abordar el fin de ETA pero sin marginar a las víctimas. Los obispos vascos están preparando una carta pastoral sobre el tema de ETA.

 

En una entrevista concedida a Radio Euskadi recogida por Europa Press, el obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, ha apostado por abordar el fin de ETA pero sin marginar a las víctimas, y ha realizado una petición expresa con regusto a acto de contricción: “No cometamos más injusticias con las víctimas del terrorismo”.

 

José Ignacio Munilla ha afirmado que existe “una deuda muy grande” hacia las víctimas, y que se ha tardado “mucho en reaccionar a nivel social”, reconociendo, según informa Europa Press, que así ha ocurrido por parte de la sociedad en general, pero también por parte de la Iglesia.

 

En ese proceso relacionado con el fin de ETA, Munilla ha manifestado que “la Iglesia está llamada a ser instrumento de paz en medio de la sociedad y, para ello, propugna el encuentro y el diálogo”, pero sin “orillar a las víctimas, que son la parte más débil”. “Si por alguien la Iglesia tiene que tener una opción preferencial es por los más débiles, es por las víctimas del terrorismo”.

 

El obispo ha realizado una comparación del final del terrorismo con la violencia doméstica, asegurando que “abordar el fin de ETA marginando a las víctimas, sería tanto como afrontar la violencia doméstica sin escuchar el grito de las mujeres maltratadas”.

 

Se ha referido también a los intentos realizados desde determinadas instancias para asimilar la condición de víctima del terrorismo con otras situaciones diferentes. “Tenemos que tener cuidado de no difuminar el concepto de víctima, porque ofenderíamos a las víctimas si intentásemos convocarlas a encuentros en los que se mezclasen situaciones muy dramáticas, pero diferentes todas”.

 

El prelado guipuzcoano ha informado también de que los obispos vascos están preparando una carta pastoral sobre el tema de ETA, así como otros gestos “como un encuentro por la paz y la reconciliación en el inicio de la Cuaresma”.

Luis Antequera/ReL   

Religión en Libertad, 30/01/12

ALCARAZ CONTESTA EN ESRADIO: Amaiur y los suyos pidieron acabar con las políticas de "AVT's y Alcaraces"

ALCARAZ CONTESTA EN ESRADIO: Amaiur y los suyos pidieron acabar con las políticas de "AVT's y Alcaraces"

El presidente de VcT denuncia la impunidad de quienes pidieron la libertad de Otegi y dijo que si el PP no ha cedido es por la acción de las víctimas.

El sábado, alrededor de 150 personas se concentraron frente a la cárcel de Logroño para reclamar la puesta en libertad del batasuno Arnaldo Otegi. En el acto, los simpatizantes de Otegi desplegaron pancartas en las que se hablaba de "políticas de vencedores y vencidos, de AVTs y Alcaraces".

 

Francisco José Alcaraz ha contestado en Sin Complejos de esRadio a estas ofensas, que ponen, dijo, "en la diana" a él y a su familia, y ha considerado que la presión al PP en realidad no viene sólo de los proetarras, sino también de los "nacionalistas y el propio partido socialista". Citó a Patxi López como principal representante de la petición de acercar al País Vasco a presos etarras.

 

Alcaraz quiso recordar que, en estas circunstancias, "la única acusación popular en el caso Bateragune ha sido Voces contra el Terrorismo", en un proceso ahora mismo en el Supremo "pendiente de sentencia". "Espero que el Supremo no se deje llevar por presiones políticas,  que van a ser muchas, tal y como anuncia el entorno proetarra".

 

Preguntado en Sin Complejos sobre las posibles medidas del Ejecutivo de Rajoy, el presidente de Voces contra el Terrorismo señaló unas palabras de Otegi sobre el proceso. El exportavoz de Batasuna piensa que los populares "van a ceder a los beneficios del entorno proetarra y socialista". "Ellos tienen total confianza de que va a ser así, y si el PP no lo ha hecho es por la presión de las víctimas".

 

No obstante, aseguró, no puede "valorar lo que piensa hacer o dejar de hacer el PP porque no se han puesto en contacto con nosotros. No tenemos ninguna información. Dicho eso, tienen que tener presente que la rebelión cívica que impulsamos se va a mantener viva". Alcaraz consideró a este respecto como "prioritaria" la disolución de Amaiur y Bildu, y la detención del etarra Josu Ternera.

 

El presidente de Voces contra el Terrorismo emplazó a la formalización del cargo del nuevo Fiscal General del Estado , Eduardo Torres-Dulce. Alcaraz aseguró estar "esperando para pedir medidas, no para presionar, y para exigir justicia" contra la impunidad de etarras como Josu Ternera.

 

Por último, Francisco José Alcaraz puso como ejemplo el caso del juicio contra los agresores a Santiago Abascal y otros representantes del PP en Llodio, que tuvo lugar esta semana. "No se ha hecho absolutamente nada" contra lo que calificó como una clara "impunidad" hacia la clase política que "nos deja a todos decepcionados".

 

"Mientras ellos tengan esperanza tenemos motivo para estar preocupados", dijo en Sin Complejos de esRadio.

Libertad Digital, 29/01/12

En memoria de Gregorio Ordóñez. Palabras para Ana. Por María San Gil

En memoria de Gregorio Ordóñez. Palabras para Ana. Por María San Gil

Deberíamos aspirar a una sociedad liderada por unos políticos que no fueran comodones ni desmemoriados, que defendieran la figura de Gregorio y se identificaran con él

“Gregorio Ordóñez trabajó en el Ayuntamiento de San Sebastián desde la honradez y el coraje; diecisiete años después, gobiernan quienes todavía hoy no han condenado su asesinato”. Este es  parte del texto de la  esquela que el pasado 20 de enero la Fundación Gregorio Ordóñez insertó en un periódico donostiarra.

 

Ana Iríbar, la viuda de Gregorio, preside la Fundación y quiero aprovechar la oportunidad que me brinda Libertad Digital para rendirle también a ella un sencillo homenaje.

 

No es fácil ser la viuda de alguien tan emblemático, tan especial como Gregorio. No es fácil tampoco criar a un hijo sola en una ciudad desconocida. No es fácil empezar una nueva vida desgarrada por el dolor y sabiendo que para una gran parte de la sociedad siempre serás la viuda de Gregorio. Y no es nada fácil, y menos en los tiempos que corren, seguir dando testimonio de lo que Gregorio representaba y defendía.

 

Ana, al frente de la Fundación y con la ayuda inestimable del gerente, Pedro Altuna, ha mantenido durante estos 17 años el estandarte de la defensa de la libertad, de la derrota de ETA, de la coherencia política y de la honestidad personal. Sus declaraciones siempre han tenido el punto justo de exigencia y reclamación. Nunca intereses personales, políticos o partidistas la han convencido para renunciar a defender lo que su marido representaba. Fue capaz de pronunciar en el Parlamento Vasco, en el año 2008, un discurso demoledor contra Juan José Ibarretxe, denunciando su abulia en la derrota de ETA y su cinismo con las víctimas. No fue fácil pero no le tembló la voz. Sabía que si Gregorio hubiera estado vivo, es lo que hubiera denunciado cada día.

 

Y hoy, 23 de enero de 2012, quizá sea aún más difícil, porque una gran parte de la sociedad y casi toda la clase política viven voluntariamente aletargadas por el mantra de la paz, porque, a pesar de que ETA no ha renunciado a ninguna de sus exigencias, ni ha dado ni una sola muestra de arrepentimiento, existe una clara voluntad de pasar página, de meter en el baúl de los recuerdos a tantas víctimas y tanto dolor. Hoy, cuando se habla más de reconciliación que de justicia y nos preocupan más los supuestos derechos de los presos que conseguir que se esclarezcan todos los crímenes que todavía están sin resolver y, por lo tanto sin juzgar, hoy Ana, Consuelo y Pedro, hoy la Fundación Gregorio Ordóñez, ha vuelto a dar un ejemplo de dignidad al denunciar en la esquela el retroceso democrático que hemos vivido en todo el País Vasco y en especial en el Ayuntamiento de San Sebastián y en la Diputación de Guipúzcoa.

 

Garitano, Eizaguirre, Bildu, Amaiur y todas las demás marcas blancas de ETA deberían recibir de todos nosotros el más absoluto desprecio democrático, porque es lo que se merecen quienes no han hecho nada por derrotar a ETA, nada por consolar y reconfortar a las víctimas del terrorismo; más bien al contrario, no han condenado ni condenan la existencia ni la violencia de ETA, amparan a los asesinos, convierten las fiestas populares en escenarios reivindicativos de la indignidad ciudadana (gran acierto el de Consuelo, al afirmar en el Cementerio de Polloe que de lo único que merece ser Capital San Sebastián es de la indignidad), e intentan imponernos su modelo político de ruptura y división.

 

Hoy, 17 años después, además de matar a Gregorio y a otras 857 personas más, han derrotado a una sociedad que ha abandonado la firmeza de sus principios, las ganas de defender la libertad, de plantear una alternativa política basada en el Constitucionalismo, la defensa de España y la derrota de ETA.

 

Deberíamos aspirar a una sociedad liderada por unos políticos que no fueran comodones, flácidos ni desmemoriados; que defendieran la figura de Gregorio, que se identificaran plenamente con él y con su manera de entender la política, con su honestidad y coherencia en la defensa de unos principios que están muy por encima de lo políticamente correcto; unos políticos incapaces de brindar, bailar e incluso pactar con quienes, como muy bien dice la esquela, todavía ni siquiera han condenado el asesinato de Gregorio.

 

Por desgracia, muchos políticos en estos diecisiete años también han dejado de estar a la altura de las circunstancias, pero Ana y la Fundación crecen año a año en dignidad y reflejan con sus declaraciones y actos cómo era Gregorio. ¡Gracias por hacernos sentir que su herencia sigue viva!

 

María San Gil Noain, expresidenta del PP vasco, profesora de la Universidad Francisco de Vitoria, autora del libro En la mitad de mi vida (Planeta, 2011).

 

Libertad Digital, 24/01/12

En memoria de Gregorio Ordóñez. Un legado más necesario que nunca. Por Jaime Mayor Oreja

En memoria de Gregorio Ordóñez. Un legado más necesario que nunca. Por Jaime Mayor Oreja

No hay, ni habrá, arrepentimiento. Hay solo una vía distinta, la de la política, para alcanzar la meta de siempre: la ruptura

Gregorio Ordóñez, esencialmente, como un hombre abrazado a la fortaleza de la verdad. No era fácil hablar sin pelos en la lengua en el País Vasco, en una época dominada por el miedo; un miedo impuesto por los que acabarían matándole; miedo que él les hizo sentir diciendo la verdad, precisamente allí donde era más peligroso decirla. Para mí, Gregorio Ordóñez fue el hombre que se atrevió a contar la verdad con un lenguaje directo y sin miedo.

 

Diecisiete años después, su legado, el legado de la verdad y el valor de decirla, es más necesario que nunca.

 

ETA está a dos pasos de culminar la toma del poder en el País Vasco. Este ha sido el sentido de su negociación con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El primer paso es la excarcelación de Arnaldo Otegi; el siguiente, su investidura como lehendakari. La banda terrorista decidió hace tiempo que debía legitimarse desde el poder para forzar al Estado a un proceso de autodeterminación.

 

No hay, ni habrá, un arrepentimiento. No hay, ni habrá, una condena de la violencia. Hay solo una vía distinta, la vía de la política, para alcanzar la meta de siempre: la ruptura. El proceso de negociación, irresponsablemente impulsado por Zapatero, ha permitido a ETA instalarse en ayuntamientos y asambleas. Su próximo objetivo es ver a Otegi investido como Lehendakari. La banda terrorista sabe que, en el País Vasco, ya solo tiene un rival, que es el PNV. A diferencia del PNV, ETA podrá presentar un candidato de los tres territorios del País Vasco. Una vez alcanzada la Lehendakaritza, la presión al Gobierno de España será permanente para que active un proceso de autodeterminación. ETA contará con aliados o “mediadores” en el escenario internacional, que intentarán convencer al Estado español de la conveniencia de ceder. No les faltarán los precedentes: Kosovo o, más recientemente, la desafortunada decisión del Gobierno de David Cameron de ir hacia un referéndum de autodeterminación en Escocia. Por muy distintos que sean los casos del País Vasco y los de Escocia e Irlanda, ETA habrá alcanzado el poder y podrá presionar al Gobierno invocando estos precedentes y contando con el respaldo de voces políticas internacionales.

 

La memoria de Gregorio Ordóñez nos obliga a explicar lo que significa este desafío. Del proceso iniciado por Zapatero, lo que le queda a ETA es la excarcelación de Otegi y que este sea el candidato que no tiene el PNV. El camino hacia la ruptura pasaba por la legitimación del terrorismo y por la posibilidad de alcanzar el poder. Esta es la herencia envenenada que Zapatero ha dejado a España.

 

Creo que recordar con fidelidad a Gregorio Ordóñez exige decir la verdad, como él lo habría dicho.

 

Jaime Mayor Oreja, ex ministro de Interior (1996-2001) y, actualmente, miembro de la Dirección Nacional del PP y diputado en el Parlamento Europeo.

Libertad Digital, 23/01/12

Ruta Norte: Basagoiti sabe que Rajoy no puede negociar con ETA sin rendición

Ruta Norte: Basagoiti sabe que Rajoy no puede negociar con ETA sin rendición

No basta que ETA no actúe o se desarme: sólo su rendición y la renuncia a todo objetivo político pueden hacer que el Estado sea benévolo con criminales no asesinos. Y correr es malo. 

 

Antonio Basagoiti ha declarado a El Correo que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, consultará de inmediato y profundamente con el PSOE y el PNV "qué pasos se pueden dar en el final de ETA". Se advierten en el presidente del Partido Popular vasco muchas sensaciones e intenciones sin duda positivas: el deseo de que la "tregua" de los criminales se convierta en verdadera paz, la voluntad de que su región viva una normalidad democrática que a diferencia del resto de España jamás ha conocido y, qué duda cabe, la intención de que su partido, de la mano de los herederos de Sabino Arana y de Pablo Iglesias sea decisivo en el futuro político de esa región a la que ahora hasta parte del PP llama con el nombre abertzale de Euskadi.

 

Ojalá tenga suerte en lo que de bueno intente el presidente popular. Ha de recordar, ciertamente, que el PP gobierna España con mayoría absoluta, y por ende con responsabilidad absoluta en lo bueno y en lo malo, mientras que PNV y PSOE tienen sus propios objetivos, el cumplimiento de sus propias metas antes que el bien de una nación que no confía en ellos o que directamente quieren destruir los jeltzales, aunque hayan ido al colegio y a la piscina con nosotros. Ser de centro, suave, moderado, prudente, maquiavélico, político, lo que se quiera ser, no es –ni puede ser- olvidar que hay límites infranqueables, y que por otro lado hay pasos, entre los que todo abertzale considera esenciales, que un gobernante español no puede dar. El camino directo hacia la paz es la derrota absoluta del nacionalismo armado, y probablemente sólo los siete años de Zapatero hayan impedido ese fin. Otro camino hacia la paz es el de la rendición incondicional del mismo nacionalismo, a la que podrán seguir muy limitadas medidas de gracia, singulares y personalísimas, para algunos criminales menores. Y en ese camino no puede haber cambio político alguno que no sea en provecho de la nación y del Estado, de modo que, estando de partida excluida toda entrega de Navarra, toda amnistía de verdugos y toda ulterior fragmentación de España, lo único negociable es el tiempo y la forma de la entrega de las armas y de los delincuentes.

 

A menos que una de las dos partes olvidase su propia naturaleza y diese por buena la visión de la jugada del interlocutor. Con Urkullu, con Zabaleta y por supuesto con cualquier otro batasuno, aunque se brinde y se trate, no es fácil negociar si uno olvida qué son y qué quieren, o si ellos no renuncian finalmente a sus metas. Antonio Basagoiti tiene la suerte, además de tener el respaldo de un Gobierno cuyo electorado es muy sensible en estos asuntos, de que Mariano Rajoy puede consultar opiniones técnicas cualificadas que aclararán cualquier duda que pueda quedar ante el "proceso" y sus muros. De particular interés es la dada por el escritor Fernando José Vaquero Oroquieta en su reciente libro La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo, y resumida hace muy poco en una entrevista en La Cámara.

 

¿Qué referentes habría que seguir para avanzar en un camino hacia la paz? ¿Qué gobiernos, gobernantes y países son un ejemplo?

 

"La inmensa mayoría de grupos terroristas han sido derrotados a lo largo de la Historia. Pero no siempre desde el respeto de los derechos humanos. Por ello, acaso un ejemplo modélico sea el británico en la actualidad. También ejecutó la guerra sucia, pero el proceso de paz norirlandés se ha afianzado cuando el IRA comprendió que no podía vencer y los británicos, controlando todo el proceso, pues llegaron a suspender la autonomía de Irlanda del Norte, les abrieron las puertas de la política, una vez optaron decididamente por la paz. Es decir: primero, abandono de las armas, después, política; no al revés. Pero, ojo, no caigamos en el simplismo de buscar paralelismos. Ni Irlanda es Euskadi, ni Irlanda del Norte es Navarra, ni el Reino Unido es España. España sin el País Vasco y/o Navarra es inconcebible".

 

¿Cuál es la razón de que ETA se haya mantenido tantos años?

 

"En buena medida, gracias a méritos propios: voluntarismo, trabajo sectorial, diversificación. Supieron crear una contrasociedad en la que puede vivirse, de modo atractivo y global, durante las 24 horas del día y los 365 días del año. Pero también gracias a claudicaciones ajenas, falta de perspectiva y [falta de] audacia de los partidos democráticos en los sucesivos gobiernos de Madrid. Y, por último, gracias al oxígeno de ciertas izquierdas simpatizantes con buena parte de sus presupuestos; por no hablar del juego sucio e inmoral del PNV".

 

¿Qué opinión le merece el alto el fuego "permanente, general y verificable" de ETA?

 

"Van en serio. En imposible una vuelta atrás. Aunque es un cambio táctico y no estratégico: persiguen la independencia y el socialismo a medio plazo y están convencidos de que pueden alcanzarlos. Pero me escandaliza la falta de información por parte del Gobierno y de los grandes partidos democráticos. Es indudable que se viene negociando. Algo empieza a saberse gracias a Eguiguren y, triste es decirlo, al Gara. Pero me repugna ese interés de los políticos en tratarnos a los ciudadanos como menores de edad. No nos informan, no cuentan con una ciudadanía que ha demostrado una madurez impresionante. Los ciudadanos han puesto los muertos, el sufrimiento de numerosos colectivos, la movilización social cuando flaqueaban los políticos… antes o después nos enteraremos de muchas cosas. En suma, es inconcebible que ETA haya dado esos pasos, aparentemente irreversibles, sin contar con unas garantías de la "otra" parte. No nos han contado de la misa ni media".

 

¿Qué pasos debería dar ahora ETA? ¿Y la izquierda abertzale?

 

"Si de verdad quieren integrarse en el juego democrático, en primer lugar: disolver ETA definitivamente, entregando las armas, poniéndose a disposición de la Justicia. Y pedir perdón: no basta con equiparar el sufrimiento de las supuestas víctimas de "todas" las violencias. La equidistancia moral entre víctimas y verdugos es uno de los comportamientos que más repugna a una conciencia ética".

 

¿Cómo cree que va a afectar la presencia de Amaiur en el Congreso y en el País Vasco?

 

"En el Congreso, será un foco permanente de atención. Se apuntarán a cuantas propuestas rupturistas con el actual estado de cosas propicien otras formaciones. En el País Vasco, avanzarán en doble dirección: la construcción nacional y la toma de control del conjunto del nacionalismo vasco. Tenemos "cuestión vasca" hasta hartar"…

 

¿Ve una situación similar con Bildu en Navarra?

 

"No, al menos a medio plazo. Pero aquí también trabajarán para seguir avanzando. Son la más potente comunidad social en movimiento que actúa en Navarra. No hay nada enfrente atractivo que se les oponga. Así, seguirán ganando voluntades y ello se traducirá en más votos, convocatoria tras convocatoria; aunque sea poquito a poco. Y si un día otras fuerzas políticas se muestran propicias (PSOE, Geroa Bai, Izquierda Unida), buscarán el relevo de UPN del Gobierno de Navarra. Lo intentaron hace 4 años con el PSOE y no lo consiguieron. Pero no tienen más remedio que seguir intentándolo. Y lo harán. Saben lo que quieren y cómo lo quieren".

 

¿Bildu y Amaiur son ETA? ¿Deben tomarse medidas para la ilegalización de estos partidos?

 

"Todos forman parte de la misma cebolla: son capas del mismo producto. Cuanto más próxima al núcleo se sitúe, más ETA será. Si queremos una democracia fuerte y libre, hasta que ETA no desaparezca definitivamente, en todos sus "aparatos" y con todas sus consecuencias, la disolución de sus brazos políticos es una buena opción para hacerles entrar en razón… democrática. Pero "democracia" al estilo occidental; no en el de popular o revolucionaria".

 

Los dos partidos fuertes de España, PSOE y PP, han intentado negociar con ETA ¿Cree que ha sido un error?

 

"Si negocias, les reconoces como un interlocutor equiparable. ¿Cómo equiparar un Estado democrático con una banda de criminales? No se debe negociar. Otra cosa es hablar. Era necesario hacerlo, al objeto de conocer el estado real de la banda y actuar en consecuencia. Pero negociar, ¿qué? Deben rendirse, entregar las armas, en primer lugar. Entonces, se les puede abrir las puertas de la política: no al revés. Esa inversión demuestra poca voluntad, escaso conocimiento de los mecanismos mentales terroristas, templados a base de dogmas militaristas, tácticas oportunistas y estrategias marxistas. Para forzar a una banda al desarme, es precisa una voluntad de hierro: firmeza. Unas ideas muy claras. Una seguridad inmensa en el propio potencial. De carecerse lo anterior, si se dialoga o negocia desde la inseguridad y la debilidad, se proporcionan bazas a los terroristas y sus amigos, más seguros y determinados, que sabrán aprovechar". 

 

Pascual Tamburri

Ruta norte

El Semanal Digital, 10/01/12

Rajoy y la verdad

Rajoy y la verdad

Existe una convención política que otorga a todo gobierno cien días de gracia desde su toma de posesión. Y le juro o prometo, como quiera el lector, que tenía pensado sumarme. Pero Rajoy ha comenzado la andadura metiendo con desahogo el dedito en el ojo. Total, vayan al demonio los cien días de marras. En su primer día y sin anestesia el nuevo ministro del Interior, es decir, Mariano Rajoy, se ha ocupado de dejar estomagantemente claro que avala la "ejemplar" tarea llevada a cabo por sus antecesores Camacho y Rubalcaba. Así, además de tomarnos el pelo, desmentía al diputado popular Gil Lázaro, que se ha pasado no sé cuántas sesiones en el Congreso preguntando al ejemplarísimo Rubalcaba sobre la responsabilidad del gobierno ZP en el chivatazo del Faisán. ¿Gil Lázaro a las órdenes de Sáenz de Santamaría, a su vez a las órdenes de Rajoy, ha estado protagonizando un teatrillo, tal vez una coartada? Esta loa lamentable de Fernández Díaz hacia la gestión negociante con la ETA de Rubalcaba y ZP, hacia la mentira indecente, chirría en la misma frecuencia sonora que lo dicho por Rajoy el día del comunicado etarra de "cese definitivo", asunto pactado y previamente remunerado con el precio de la vuelta de la banda a las instituciones, la conferencia de Ayete, vamos, con la legitimación. El gallego, sin necesidad aparente, echó la pata pa´lante y destacó que tal comunicado había llegado sin pagar precio a la banda. A mi entender, mintiendo por toda la barba. Probablemente algo le iba en ello.

 

Pienso que desde que en 2008 el PP perdiera las elecciones y, en nefasta consecuencia, Rajoy acordara pactar secretamente con ZP en el asunto terrorista, hemos asistido a una gran gira teatral. Con representaciones también en Navarra a modo de bocata, toda vez que el gobierno de Sanz quedó necesariamente entre pan y pan. El pan del socio socialista en Navarra y el pan de la aquiescencia rajoyesca en Madrid. Me afirmo en mis sospechas y me caben pocas dudas de que en la segunda legislatura socialista todo lo ocurrido entre la banda y el Gobierno ha sido bendecido por Rajoy, con el inquietante Federico Trillo al aparato, en íntima y continua comandita con Rubalcaba. Lo demás, las declaraciones campanudas, la asistencia discreta a alguna manifestación en contra de la legalización de BILDU, la tolerancia con Mayor, casi la única voz discordante en el PP, etc., pose y teatro. Es significativa la insistencia del nuevo presidente y de su ministro en aquello de que "esperan" de la banda su disolución. Esperadores del terror. Esperan respuesta como consecuencia y devolución de algo. Y en ello, en sus palabras, nos incluyen a todos los españoles como si todos estuviéramos en el engaño, en las verdaderas claves de su guiso con ZP. Les agradecería que no me mezclen en tal bazofia. Yo no espero nada de una banda de asesinos. Ni debo. Porque soy un ciudadano y como tal espero de mi Gobierno que los enchirone, que aplique el Estado de Derecho. Punto.

 

Ustedes y los ejemplares antecesores Camacho y Rubalcaba, nos han dicho que la ETA está derrotada y que son cuatro gatos. Y que no les deben nada. Pues señor Fernández Díaz y señor Rajoy, si eso es así déjense de jugar con las palabras, de herir con sus palabras y empiecen ya mismo por poner los grillos al asesino en serie y negociador en el proceso Josu Ternera, cuyo paradero nada le ha importado al Partido Popular a pesar de las noticias de que nuestros servicios de inteligencia lo tienen más localizado que a la Catedral de Pamplona. Resumiendo, enmienden ocultaciones y falsedades. El nuevo presidente designó a la verdad como una de las guías del Gobierno. Me alegro y se lo demando. Conque nada, estrénense.

 

Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.

 

Libertad Digital, 29/12/11

Primero, abandono de las armas, después, política; no al revés”

Primero, abandono de las armas, después, política; no al revés”

ENTREVISTAS LA CÁMARA: Fernando José Vaquero Oroquieta, escritor

Jueves 29 de diciembre de 2011

Hoy entrevistamos en el Diario La Cámara al escritor Fernando José Vaquero Oroquieta, autor del libro La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo. El libro responde a las 100 incógnitas más importantes, pretendiendo responder con sencillez y claridad; desde la lógica, el sentido común y las informaciones contrastadas.  

 

 

P.: Para empezar hablando de “La ruta del odio. 100 respuestas claves sobre el terrorismo”. ¿Cómo surgió este libro?

R.: Como sugerencia de un amigo escritor, José Antonio Ullate, quien me planteó que podía poner por escrito los contenidos de algunas charlas en las que venía participando sobre terrorismo en varias ciudades españolas. Los asistentes repetían las mismas preguntas; tanto dentro, como fuera de las salas. Ya había escrito no pocos artículos al respecto; pero no había contemplado tal posibilidad hasta que ese amigo me animó y me dijo, ¡puedes y debes hacerlo! Acaso el que por circunstancias personales y profesionales hubiera conocido a varias víctimas, y también a antiguos terroristas de varios países, pudo influir en el espaldarazo de este amigo.

P.: ¿Cuál es el objetivo del libro?

R.: Denunciar los totalitarismos y sus viciados mecanismos -lingüísticos, dialécticos, propagandísticos, coercitivos- de los que nacen tantas expresiones de violencia ciega dirigidas contra los seres humanos, entre ellas, la del terrorismo. Por ello he abordado numerosas cuestiones conexas que pueden resultar “políticamente incorrectas”.

P.: Según su libro el terrorismo moderno nace alimentado, entre otras cosas, por el nihilismo. ¿El terrorismo islámico también tiene una parte nihilista o se basa en otros conceptos?

R.: Se alimenta de las teologías más intransigentes del Islam. Una premisa: en el Islam, política, religión y cultura son una misma cosa. En consecuencia, Estado y Mezquita sin inseparables. Si a ello se le suman ciertas expresiones de la modernidad -avances tecnológicos, la importancia de los mass-media, y las modernas tácticas de guerra revolucionaria- se entiende que puedan caer en la tentación terrorista; entendida como una vía rápida, derivada de un análisis coste/beneficio, para la obtención de sus objetivos. Otra premisa: no todo islamismo es terrorista, ni viceversa. Pero comparten no pocas características de los totalitarismos occidentales; y en lo que respecta a algunas vivencias personales, incluso colectivas, cierta dimensión nihilista. Se trata, por tanto, más de una dimensión subjetiva que ideológica; no en vano si algo desprecian los islamistas es el relativismo y la indiferencia.

P.: ¿Cuáles considera los referentes ideológicos, si los hay, de los grupos terroristas en la actualidad?

R.: En su inmensa mayoría, sus referentes ideológicos son esa mixtura de teología integrista islámica, tacticismos postrevolucionarios, aderezamientos tecnológicos, fraseología marxista, dialéctica hegeliana… Y, cómo no, odio al diferente; de ahí la contaminación terroristas de algunos movimientos nacionalistas.

P.: ¿Qué referentes habría que seguir para avanzar en un camino hacia la paz? ¿Qué gobiernos, gobernantes y países son un ejemplo?

R.: La inmensa mayoría de grupos terroristas han sido derrotados a lo largo de la Historia.  Pero no siempre desde el respeto de los derechos humanos. Por ello, acaso un ejemplo modélico sea el británico en la actualidad. También ejecutó la guerra sucia, pero el proceso de paz norirlandés se ha afianzado cuando el IRA comprendió que no podía vencer y los británicos, controlando todo el proceso, pues llegaron a suspender la autonomía de Irlanda del Norte, les abrieron las puertas de la política, una vez optaron decididamente por la paz. Es decir: primero, abandono de las armas, después, política; no al revés. Pero, ojo, no caigamos en el simplismo de buscar paralelismos. Ni Irlanda es Euskadi, ni Irlanda del Norte es Navarra, ni el Reino Unido es España. España sin el País Vasco y/o Navarra es inconcebible.

P.: Para usted ¿Cuál es la razón de que ETA se haya mantenido tantos años?

R.: En buena medida, gracias a méritos propios: voluntarismo, trabajo sectorial, diversificación. Supieron crear una contrasociedad en la que puede vivirse, de modo atractivo y global, durante las 24 horas del día y los 365 días del año. Pero también gracias a claudicaciones ajenas, falta de perspectiva y audacia de los partidos democráticos en los sucesivos gobiernos de Madrid. Y, por último, gracias al oxígeno de ciertas izquierdas simpatizantes con buena parte de sus presupuestos; por no hablar del juego sucio e inmoral del PNV.

P.: ¿Qué opinión le merece el alto el fuego “permanente, general y verificable” de ETA?

R.: Van en serio. En imposible una vuelta atrás. Aunque es un cambio táctico y no estratégico: persiguen la independencia y el socialismo a medio plazo y están convencidos de que pueden alcanzarlos. Pero me escandaliza la falta de información por parte del Gobierno y de los grandes partidos democráticos. Es indudable que se viene negociando. Algo empieza a saberse gracias a Eguiguren y, triste es decirlo, al Gara. Pero me repugna ese interés de los políticos en tratarnos a los ciudadanos como menores de edad. No nos informan, no cuentan con una ciudadanía que ha demostrado una madurez impresionante. Los ciudadanos han puesto los muertos, el sufrimiento de numerosos colectivos, la movilización social cuando flaqueaban los políticos… antes o después nos enteraremos de muchas cosas. En suma, es inconcebible que ETA haya dado esos pasos, aparentemente irreversibles, sin contar con unas garantías de la “otra” parte. No nos han contado de la misa ni media.

P.: ¿Qué pasos debería dar ahora ETA? ¿Y la izquierda abertzale?

R.: Si de verdad quieren integrarse en el juego democrático, en primer lugar: disolver ETA definitivamente, entregando las armas, poniéndose a disposición de la Justicia. Y pedir perdón: no basta con equiparar el sufrimiento de las supuestas víctimas de “todas” las violencias. La equidistancia moral entre víctimas y verdugos es uno de los comportamientos que más repugna a una conciencia ética.

P.: ¿Cómo cree que va a afectar la presencia de Amaiur en el Congreso y en el País Vasco?

R.: En el Congreso, será un foco permanente de atención. Se apuntarán a cuantas propuestas rupturistas con el actual estado de cosas propicien otras formaciones. En el País Vasco, avanzarán en doble dirección: la construcción nacional y la toma de control del conjunto del nacionalismo vasco. Tenemos “cuestión vasca” hasta hartar…

P.: ¿Ve una situación similar con Bildu en Navarra?

R.: No, al  menos a medio plazo. Pero aquí también trabajarán para seguir avanzando. Son la más potente comunidad social en movimiento que actúa en Navarra. No hay nada enfrente atractivo que se les oponga. Así, seguirán ganando voluntades y ello se traducirá en más votos, convocatoria tras convocatoria; aunque sea poquito a poco. Y si un día otras fuerzas políticas se muestran propicias (PSOE, Geroa Bai, Izquierda Unida), buscarán el relevo de UPN del Gobierno de Navarra. Lo intentaron hace 4 años con el PSOE y no lo consiguieron. Pero no tienen más remedio que seguir intentándolo. Y lo harán. Saben lo que quieren y cómo lo quieren.

P.: ¿Bildu y Amaiur son ETA? ¿Deben tomarse medidas para la ilegalización de estos partidos?

R.: Todos forman parte de la misma cebolla: son capas del mismo producto. Cuanto más próxima al núcleo se sitúe, más ETA será. Si queremos una democracia fuerte y libre, hasta que ETA no desaparezca definitivamente, en todos sus “aparatos”  y con todas sus consecuencias, la disolución de sus brazos políticos es una buena opción para hacerles entrar en razón… democrática. Pero “democracia” al estilo occidental; no en el de “popular” o “revolucionaria”.

P.: ¿Es posible ser independentista o nacionalista radical y demócrata?

R.: Es muy difícil, pues las raíces de todo nacionalismo radical suelen ser totalitarias. Y en los totalitarismos, ya sea rojo, verde, o negro, anida el odio al distinto: primer elemento de la violencia política. O renuncian a algunos de sus presupuestos más queridos y constitutivos o seguirán siendo una amenaza para quienes no opinan como ellos.

P.: ¿Admiten estos pensamientos la democracia?

R.: Únicamente de modo instrumental. Es más, desprecian profundamente la democracia: les parece propia de seres débiles moral y culturalmente, de sociedades decadentes resignadas a morir. Si les beneficia, la adoptarán coyunturalmente. Nada más.

P.: Los dos partidos fuertes de España, PSOE y PP, han intentado negociar con ETA ¿Cree que ha sido un error?

R.: Si negocias, les reconoces como un interlocutor equiparable. ¿Cómo equiparar un Estado democrático con una banda de criminales? No se debe negociar. Otra cosa es hablar. Era necesario hacerlo, al objeto de conocer el estado real de la banda y actuar en consecuencia. Pero negociar, ¿qué? Deben rendirse, entregar las armas, en primer lugar. Entonces, se les puede abrir las puertas de la política: no al revés. Esa inversión demuestra poca voluntad, escaso conocimiento de los mecanismos mentales terroristas, templados a base de dogmas militaristas, tácticas oportunistas y estrategias marxistas. Para forzar a una banda al desarme, es precisa una voluntad de hierro: firmeza. Unas ideas muy claras. Una seguridad inmensa en el propio potencial. De carecerse lo anterior, si se dialoga o negocia desde la inseguridad y la debilidad, se proporcionan bazas a los terroristas y sus amigos, más seguros y determinados, que sabrán aprovechar.

 

http://www.diariolacamara.com/2011/12/entrevistas-la-camara-fernando-jose_29.html

http://www.editorialsepha.com/n/len/0/prd/367/la-ruta-del-odio

 

Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas, afirma Fernando Vaquero Oroquieta, autor de “La ruta del odio”

Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas, afirma Fernando Vaquero Oroquieta, autor de “La ruta del odio”

El Director de Opinión de DiarioYa.es José Luis Orella, ha dialogado en un encuentro celebrado en la ciudad de Pamplona con Fernando José Vaquero Oroquieta, estudioso del terrorismo, autor de numerosos artículos al respecto y del libro “La ruta del odio”, sobre el trascendental momento político que vive la sociedad española: tregua de ETA, triunfo electoral de Amaiur, futuros retos soberanistas, recambio en el Gobierno de la Nación… ¡Dejando a la Economía al margen!

 

Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas, afirma Fernando Vaquero Oroquieta, autor de “La ruta del odio”

 

Pregunta: Esta tregua de ETA, en la que la mayoría de españoles no confía, según investigaciones demoscópicas conocidas a principios de este mes, ¿consideras que es la definitiva?

 

Respuesta: Seguramente sí. Una primera precisión: si bien la mayoría de españoles desconfía, entre los vascos la opinión se invierte. En cualquier caso, ello no quiere decir que ETA desaparezca, ni tampoco la crispación social generada durante tantos años, ni los mecanismos  coactivos colectivos implantados por la autodenominada izquierda abertzale. No, la libertad no se restaura de un día para otro. No hay una receta mágica; sobre todo cuando los agresores no han renunciado a sus objetivos de siempre, estructuran con unos marcos muy bien definidos una patología colectiva totalitaria y se sienten estimulados y premiados.

 

P.: El nacionalismo vasco, aunque dividido entre moderados del PNV y radicales agrupados en Amaiur, aparentemente avanza posiciones. ¿Es la hora histórica del nacionalismo vasco? ¿Se le pasará? ¿Llegará un momento en que no condicione la agenda política española?

 

R.: La izquierda abertzale, especialmente, está avanzando resuelta y aceleradamente hacia sus objetivos. Y ello, tanto por méritos propios, como por errores y cesiones ajenas. Con la comprensión moral de ciertas izquierdas y la inhibición de otros muchos actores sociales, por cierto. Así, la situación del PNV se ha tornado dramática: pensaba que podía repartirse los papeles sine die con la izquierda abertzale. ETA sacudiría los árboles y el PNV recogería los frutos. Pero se está quedando sin árboles. La izquierda abertzale vive un momento álgido. Y la cuestión no es ya tanto que condicione la agenda política española, como que ponga en riesgo la mismísima pervivencia de la nación española.

 

P.: Ese avance, ¿se está dando también en Navarra?

 

R.: Lamentablemente, también, aunque no tan precipitadamente. Es un dato objetivo: el techo electoral nacionalista en Navarra se eleva, poco a poco, con cada convocatoria. Si miras hacia atrás, parece que el crecimiento es muy lento, apenas perceptible. Pero si extiendes la mirada en el tiempo, es incuestionable deducir que el voto nacionalista ya es superior a un tercio del electorado navarro; y sigue creciendo entre el más joven. Por el contrario, el voto españolista, navarrista o constitucionalista, se le llame como se quiera, se desgasta. En el caso del PSN/PSOE, en buena medida a resultas de la nefasta gestión de unos dirigentes incapaces. En el del centro derecha, con su incapacidad en responder, con una alternativa vital y cultural atractiva, la presión cotidiana del movimiento nacionalista; laminándose así el necesario recambio generacional.

 

P.: Según las revelaciones del presidente de los socialistas vascos, el polémico Jesús Eguiguren el PSOE y el Gobierno socialista venían manteniendo contactos con ETA desde hace años. ¿Lo siguen haciendo?

 

R.: El diario El País, con la publicación durante tres días de diversos materiales del próximo libro de este dirigente vasco, ha tratado de marcar el curso político futuro. Señores: el PSOE hizo lo que tenía que hacer. Con firmeza, ha logrado que ETA haya dejado de matar. A partir de ahora, lo que suceda será de la exclusiva responsabilidad del Partido Popular y de Mariano Rajoy en particular. Un caramelo muy indigesto. Una mina a los pies del PP. Es evidente que han dialogado, negociado o como quieran denominarlo. Y nada indica que hayan dejado de hacerlo: todo lo contrario. No parece plausible que ETA se haya movido unilateralmente. Si algo acredita su triste y larga historia es su inmovilismo y extrema cautela en la medición y control de los tiempos de cada cambio táctico impulsado por su dirección.

 

P.: Entonces, Eguiguren, ¿es un tipo “obsesionado por la paz”? ¿Sufre del “síndrome del sherpa”? ¿Es un aventurero…?

 

R.: ETA no se habría permitido jamás dialogar, no digamos ya negociar, con un interlocutor que careciera de competencias para ello. En semejante tesitura, Eguiguren, de haber actuado por su cuenta, habría perdido su posición en el PSE/PSOE, como poco, y, acaso, la vida…  Será la gran empresa de su vida, buscará un protagonismo enfermizo o mesiánico, se sentirá imprescindible…, pero en cualquier caso se ha convertido en un testigo cualificadísimo de estos acontecimientos- aparentemente esotéricos para la inmensa mayoría- que algún día podrá contar más detalle.

 

P.: Según tu opinión, si ETA se ha movido sin posibilidad de marcha atrás, ¿estamos cerca de la paz?

 

R.: De la extinción del terrorismo puro y duro de ETA, así lo creo. Pero el “conflicto” ideológico, político y social consiguiente, seguirá activo por muchos años. Y con una libertad y una capacidad de maniobra como nunca ha disfrutado el conjunto de la izquierda abertzale. No olvidemos, por otra parte, que amplios territorios y espacios sociales vascos y navarros han sido arrasados por la presión nacionalista que se ha servido de todos los medios a su alcance y sin límite ético alguno. Allí no parece fácil que nada ni nadie se regenere angelicalmente de manera espontánea. Por mucho que se hable de regeneración democrática y demás tópicos análogos, difícilmente puede regenerarse a quien no tiene interés alguno en ello, sino más bien, todo lo contrario.

 

P.: ETA se ha movido. Pero, ¿ha cambiado?

 

R.: Para nada. Está renunciando a unas tácticas concretas, las del terrorismo del plomo, en función de un frío análisis coste/beneficio; no como resultado de una autocrítica moral. Creen que con unos cambios tácticos saldrán ganando mucho más que de continuar como hasta ahora. Su moral/objetivo es la “construcción nacional” y la revolución. Lo ha sido, lo sigue siendo y así continuará. No puede ser de otra manera.

 

P.: Ya sabemos, más o menos, cómo se ha comportado el PSOE: en nombre del buenismo, les ha abierto la puerta de la política a cambio de dejar de matar. Aunque queda pendiente la cuestión de sus presos como asunto a resolver a corto plazo; parte del precio político pagado. ¿Qué podemos esperar del Partido Popular?

 

R.: Todo y nada. Me explico. Desde el Partido Popular se viene afirmando que no hablarán con ETA, ni con Bildu, ni con Amaiur. Por ello, han afirmado que, para no caer en una trampa de ETA y no deslegitimar la democracia, no participaría jamás en una “Mesa de partidos”; pues el lugar por excelencia para hablar de política es el Parlamento. Entonces, ¿por qué se ha entrevistado una delegación popular con Antonio Basagoiti al frente, con la formación abertzale Aralar el pasado 29 de noviembre en Vitoria en un encuentro bilateral? ¿Acaso ignoran la naturaleza de Aralar? Patxi Zabaleta, alma mater y su principal dirigente, ha declarado que su mayor deseo es reintegrarse en la izquierda abertzale. Y si saben algo de él, serán conscientes de que le habrá faltado tiempo para contarlo todo a sus aliados y antiguos camaradas de la que él mismo denomina “izquierda abertzale oficial”. Pero, ¿qué tiene que hablar el Partido Popular con Aralar fuera del Parlamento? Hablar con Patxi Zabaleta, ahora, es hablar con Amaiur. Es notorio quiénes mandan allí. Ni siquiera se molestan en ocultarlo…

 

P.: Entonces ese análisis político tan extendido como aceptado que asegura que el Partido Popular tiene que digerir, quiera o no quiera, el caramelo envenenado de la “cuestión vasca”, ¿es falso?

 

R.: En cierto modo. El mutismo de Mariano Rajoy, en esta materia, no puede responder a una falta de información. Seguro que es conocedor de la salud y estado real de la política antiterrorista del Gobierno saliente; en caso contrario ya lo hubiera denunciado contundentemente. Todo indica que buena parte de esa aparentemente desconocida “herencia”, ya está desvelada, al menos para él. Así, ese mutismo es análogo al que mantiene en otras áreas, complejas y dolorosas en su resolución, de su futura acción de gobierno. Su discurso público es poco concreto y, realmente, se desconoce cuál pueda ser su hoja de ruta al respecto; más allá de generalidades.

 

P.: Si Rajoy ignora a sus electores, quienes -no es temerario afirmarlo- son partidarios de una línea dura con ETA y todo su entramado, y aplica un programa “oculto” también en esta área, ¿qué podemos hacer los ciudadanos?

 

R.: Existe un termómetro que puede medir la evolución de la situación. Y es duro decirlo, pero es el comportamiento de las asociaciones de víctimas del terrorismo. Si denuncian al Gobierno futuro, será por motivos muy fundados. Entonces, lo que se puede y se debe hacer es resistir: apoyar a las víctimas, auspiciar y fortalecer al movimiento cívico que, por cierto, no goza de demasiada buena salud. Sabemos hasta la hartura que la Economía tiene la primacía. Pero no por ello la sociedad civil puede declinar su responsabilidad delegando en unos políticos que tratan a los ciudadanos como súbditos menores de edad...

 

P.: Te interrumpo, pues se afirma y se insiste mucho en que las víctimas deben opinar pero nada más…

 

R.: Una cosa es la discreción y otra el secretismo y la carencia de intención alguna de rendición de cuentas. Por ello, es muy fácil en determinadas circunstancias echar mano de las víctimas y luego, según conveniencia, apartarlas, esgrimiendo el argumento de que la resolución concreta de esos problemas corresponde a los políticos. Por sus obras les conoceréis… En todo caso, algo tendrá que hacer Rajoy para que Rodríguez Zapatero no pase a la Historia como el hombre que trajo la paz a España, y Rajoy el que la deshiciera. Si acerca a los presos de ETA a prisiones del País Vasco y Navarra, si empieza a aplicarles beneficios penitenciarios, ello indicaría que la “hoja de ruta” trazada por ETA y PSOE, la que sea y que en líneas generales desconocemos, sigue adelante, pues estaría consensuada de alguna manera con el PP tiempo atrás. Es paradójico, pero estamos en una situación en laque Jesús Eguiguren y Jaime Mayor Orejade cían la verdad. Y ambos han sido presentados por sus respectivos partidos como aventureros, tipos obsesionados, incluso alejados de la realidad… ¿La alternativa? ¿Ilegalizar Amaiur jugando firmemente? Ahí debe estar la sociedad para recordar a Rajoy su responsabilidad histórica: con las víctimas del terrorismo, con sus electores, con los intereses de la nación española, con su supervivencia.

 

P.: Te muestras un tanto pesimista. En contra de tu perspectiva, ¿no se desinflará progresivamente la presión nacionalista para alcanzarse un día la normalidad democrática? ¿No se cansarán de tanto batallar y se integrarán en un estilo de vida definitivamente burgués?

 

R.: ¿Pesimista? Si lo entiendes en su sentido literal, como optimista con buena información, creo que sí. Bueno, es una broma. Creo que la izquierda abertzale tratará de arrastrar al conjunto del nacionalismo vasco en una dirección rupturista. Plantearán como necesidad imperiosa –ya lo empiezan a hacer- la resolución del problema de “sus presos”. Pero también lanzarán uno o varios referéndums soberanistas y diversas estrategias de confrontación civil. Explorarán diversas tácticas orientadas a soltar amarras con el Estado español, diluyendo todavía más la conciencia nacional que todavía pervive. De no seguir ese camino, perderían su razón de ser. En esta triste aventura, suman ya muchos muertos entre los propios como para traicionar su memoria. Ahí están sus familiares para recordárselo y… ETA.

 

P.: Así las cosas, vivimos en un momento histórico…

 

R.: Seguramente. Ante semejante ofensiva, que presentará nuevas expresiones, el Gobierno no podrá mantenerse indeciso ni lento. Tendrá que responder a cada desafío, pues toda cesión o vacilación será una conquista irrenunciable del nacionalismo. Un momento histórico, por tanto. Acaso estemos ante un nuevo 98 y no seamos conscientes de ello. Tengo la sensación de que en esta dramática obra de teatro, unos actores, que buscan hundirlo, conocen muy bien su papel y lo que pueden esperar de la representación. Pero los otros actores parecen meros figurantes que ignoran el sentido de su presencia y por dónde sopla el aire. Me gustaría equivocarme, pero creo que a esta cansada nación le falta nervio y voluntad de supervivencia. Demasiada economía y muy poca memoria histórica; pero de la de verdad. En resumen: el terrorismo etarra ha sido derrotado “militarmente”, por emplear su jerga, viciada pero muy descriptiva, pero no moralmente. En esta España en descomposición territorial, declive demográfico, desinterés por el destino colectivo, están más cerca que nunca de conseguir sus objetivos. Los terroristas y sus amigos se sienten estimulados por los logros propios y premiados por las cesiones ajenas.

 

Entrevistador: Veremos, pues, cosas interesantes… Seguiremos atentos a lo que suceda. Muchas gracias, Fernando, y hasta otra.

 

Entrevista realizada por José Luis Orella

 

DiarioYa.es, 13 de diciembre de 2011