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La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas

Juan José Zubieta fue condenado a 1.311 años pero quedará libre si no se le aplica la 'doctrina Parot'

Juan José Zubieta fue condenado a 1.311 años pero quedará libre si no se le aplica la 'doctrina Parot'

El etarra que mató 5 niños en el cuartel Vic saldrá tras cumplir sólo 20 años

El terrorista dijo que “los agentes usaban a los niños como escudos humanos”

Periodista Digital, 13 de febrero de 2012 a las 08:21

El Ministerio del Interior, que dirige Jorge Fernández Díaz, ha demostrado ya que la firmeza se mantendrá inalterable mientras la banda terrorista no cumpla con las condiciones de su disolución y no colabore con la Justicia para que los más de 300 asesinatos sin resolver se esclarezcan.

 

El ministro de Justicia, Ruiz-Gallardón, ha proclamado también que no habrá amnistías ni medidas de gracia colectivas y que los terroristas conocen perfectamente los pasos que deben dar para reinsertarse.

 

No habrá atajos ni lecturas retorcidas de la legalidad. Y esto es algo que merece respaldo y reconocimiento. En este contexto, la denominada doctrina Parot es un instrumento fundamental de la política antiterrorista que ha impedido en estos años la salida prematura de asesinos condenados a cientos de años de prisión.

 

J.M. Zuloaga revela este 13 de febrero de 2012 en ’La Razón’ que una veintena de presos de ETA podrían dejar la cárcel a lo largo de 2012, salvo que se les aplique la citada doctrina, un precepto tan lógico como garantista que supone que los beneficios penitenciarios se resten del total de la pena y no del máximo tiempo de estancia en prisión marcado en estos casos por el Código Penal de 1973, que era de 30 años.

 

Entre ellos está Juan José Zubieta, uno de los autores de la matanza en el cuartel de la Guardia Civil de Vic en 1991, en la que fueron asesinadas nueve personas, entre ellas cinco niños.

 

Fue condenado a 1.311 años de cárcel y podría estar de nuevo en la calle tras sólo 20 años entre rejas. Un terrorista, además, que aprovechó su derecho a la última palabra durante el juicio para culpar a los agentes de la muerte de sus hijos por utilizarlos como «escudos humanos».

 

Que este asesino miserable quedara en libertad en estas circunstancias sería indignante y censurable. El deber del Gobierno es procurar que en estos casos la doctrina Parot se aplique y que, por ejemplo, Zubieta no pise la calle hasta 2020.

 

No se trata de una cuestión de venganza, sino de justicia y de dar la batalla jurídica y política necesaria para que ETA no acumule nuevos triunfos a los que ya ha logrado en estos últimos meses.

 

En este terreno, los servicios jurídicos del Estado tienen una misión de la mayor trascendencia. El futuro de la Doctrina Parot está pendiente de la decisión del Tribunal Constitucional sobre el recurso impuesto para su anulación.

 

Cabe esperar que la razón jurídica se imponga y que el Estado de Derecho pueda mantener un activo esencial al servicio de la seguridad y la libertad.

 

Pero mientras el TC no falle, hay que actuar para que no asistamos a nuevas desgracias judiciales como la del caso Troitiño, el asesino del «Comando Madrid», condenado a 2.700 años por 22 asesinatos y que sólo cumplió 24.

http://www.periodistadigital.com/politica/justicia/2012/02/13/terrorista-etarra-asesino-parrot-5-ninos-guardia-civil-cuartel-vic-saldra-cumplir-solo-20-anos.shtml

Lortu dugu. El futuro es nuestro

Lortu dugu. El futuro es nuestro

Lortu dugu. El futuro es nuestro

Comunicado final de Gesto por la Paz

11 de febrero de 2012

Por fin, hemos llegado al futuro que imaginábamos desde hace tanto tiempo. Hoy, además de una intensa emoción, podemos sentir el orgullo de haber culminado este largo trayecto con la dignidad como única herramienta en nuestras manos…

Gesto por la Paz ha sido un cauce de expresión nutrido por un caudal humano y cívico de personas que hemos defendido, por encima de todo, las bases éticas del estado de derecho como requisito irrenunciable para nuestra convivencia en paz.

Hemos recorrido cientos de kilómetros hasta llegar aquí, hemos guardado miles de minutos de silencio, hemos agotado las metáforas en nuestras formas de reivindicación…

… y hemos plantado cara al miedo y al terror para hacer prevalecer el valor de la vida humana y el de nuestra condición de ciudadanos libres.

Por eso, es difícil que hoy haya un colectivo más plenamente satisfecho que aquel que ha trabajado por una paz justa y necesaria. Sin embargo, desde esta cima, también es doloroso constatar las terribles e inútiles consecuencias que ha dejado el fenómeno violento en nuestro paisaje. Aunque nuestra presencia en las calles culmine hoy aquí, no podemos olvidar que miles de víctimas sentirán, ahora, que son la única verdad viva del discurso del terror. Son el efecto irreparable, el resultado sin remedio, el fruto más amargo de este árbol regado con sangre. Ellas han encarnado la parte más cruel y dolorosa del ataque que se dirigía contra nuestra libertad. Ahora, les debemos no sólo la solidaridad que, muchas veces, les negamos en el pasado, sino también su protagonismo capital en nuestra memoria y en nuestras convicciones para la construcción de una sociedad más íntegra y más humana.

A lo largo del camino que iniciamos hace ya más de 25 años, jamás hemos buscado saciar nuestra sed de libertad bebiendo en los pozos del odio y la venganza. Nuestra defensa de valores humanos y democráticos es también para los derechos de aquellos que más daño nos han infligido. Mientras tanto, quienes han ejercido y justificado la violencia tienen ante sí la obligación de transitar también por este camino. A lo largo de ese trayecto tendrán que explicar, no sólo ya al mundo, sino también a sí mismos, para qué ha servido el sacrificio de tantas vidas, desperdiciadas en las cárceles o desaparecidas en las tinieblas de su ejercicio criminal.

Ahora, es el momento de hacer valer los principios de nuestra convivencia en paz.

Es el momento de olvidar la oscuridad del túnel del horror y saludar a la luz de este horizonte libre y despejado. Es el momento de proclamar que, en este pequeño lugar del planeta y en el tiempo que nos tocó vivir, fuimos capaces de articular una respuesta sencilla y pura contra el gigante del terror. Es el momento de decir que hemos recuperado nuestro nombre para la paz y la libertad. Y es el momento de comprender que, a partir de ahora, cada uno de nosotros llevará un ‘gesto por la paz’ en su vida diaria.

Hemos llegado a nuestro futuro. Es el futuro que llevábamos imaginando estos más de 25 años y, por fin, lo hemos conseguido. Culminamos este recorrido con lo mismo que lo iniciamos: la dignidad de haber hecho lo que podíamos, con lo que teníamos, allí donde estábamos.

¡¡¡ Y, HOY, EL FUTURO ES NUESTRO PARA SIEMPRE !!!

Muchas gracias

"Es responsabilidad de los presos dar pasos sin esperar a que otros les digan cuándo tienen que hacerlo"

"Es responsabilidad de los presos dar pasos sin esperar a que otros les digan cuándo tienen que hacerlo"

Los Presos Comprometidos con el Irreversible Proceso de Paz, agrupados en la nueva prisión de Zaballa (Álava), atienden a las cuestiones de actualidad que les hace llegar el DIARIO DE NOTICIAS, entre ellas, los encuentros con víctimas y el denominado Taller de Convivencia

 

Pamplona. "El nuevo tiempo abierto tiene que llegar a las cárceles y a la política penitenciaria". El colectivo de reclusos agrupado primero en torno a la antigua prisión alavesa de Nanclares y ahora en la nueva de Zaballa rechazó la violencia, hace tiempo se desmarcó de ETA y son los protagonistas involuntarios de la denominada vía Nanclares que distintos agentes reclaman para resolver los temas penitenciarios. Tras acoger el anuncio de ETA del 20 de octubre con un "sentimiento agridulce", analizan distintas cuestiones, como la situación del Acuerdo de Gernika, al que todavía no han podido sumarse al estar "vetados" y pese a haberse reunido hace poco con algunos de sus firmantes. Según reconocen, "lo curioso es que gente de EA, Aralar o de la propia Batasuna, que han padecido las consecuencias de esa mentalidad sectaria, ahora se plieguen a ella cuando afecta a otros".

 

¿Cómo vivieron desde la cárcel el día del anuncio del cese definitivo de la violencia armada de ETA?

 

Con un sentimiento agridulce. Por una parte, la satisfacción de que por fin se decida terminar con la lucha armada y por el alivio que esto significa para muchas personas. Pero, por otra parte, con la sensación amarga de que este paso se tenía que haber dado mucho antes, pues la persistencia de ETA solo ha servido para generar más sufrimiento y llenar las cárceles. Nos acordamos de mucha gente que hoy no está y también de dos víctimas con las que unos días antes habíamos tenido un encuentro dentro del taller de convivencia.

 

¿Qué les llevó a plantear poner en marcha un taller así dentro de la cárcel?

 

El compromiso y la responsabilidad que trae consigo el haber militado en una organización que ha sido responsable de una parte importante del sufrimiento y los dramas vividos por muchas familias, nos llevaron a plantear la necesidad de crear un taller de convivencia que sirviera de punto de encuentro con personas de sectores y sensibilidades diferentes. Desde ese diálogo, tratar de aportar algo en la necesaria normalización y, a su vez, tratar de ayudar en la medida de lo posible a suturar las muchas fracturas que han dejado en nuestra sociedad tantos años de violencia.

 

¿Qué temas han tratado en esos talleres?

 

Los relacionados con la recuperación de una convivencia normalizada. Analizando los procesos de memoria, verdad y reconciliación en otros países, las bases éticas para la construcción de la nueva convivencia, la realidad de las víctimas a través de sus propios testimonios, la necesidad de una reflexión crítica del pasado y de la aportación que los presos podemos hacer en este sentido.

 

En este taller han participado, entre otros, víctimas de ETA. ¿Cómo fueron los encuentros?

 

Le damos mucha importancia al hecho de que vinieran y participaran. Nos parece una actitud muy positiva por su parte. Los encuentros fueron intensos y constructivos. Escuchar sus testimonios en una sala, frente a frente, cómo vivieron los atentados, lo que supuso para sus familias y la falta de solidaridad que sintieron por parte de mucha gente te hace poner en cuestión no solo la utilización de la violencia, sino también la mentalidad con la que se ha vivido y hemos vivido todo esto.

 

¿Qué les hicieron llegar?

 

Además del duro testimonio personal, nos transmitieron sus preocupaciones y dudas sobre que se quiera pasar página, como si en estos años no hubiera pasado nada, y lo entendemos, ya que ha sido mucho el dolor y sufrimiento padecido por mucha gente. Un dolor que no puede caer en el olvido y que necesita, en este nuevo tiempo abierto con el fin de ETA, ir acompañado del reconocimiento del conjunto de la sociedad vasca para con todas las víctimas de tantos años de violencia.

 

¿Qué conclusiones sacan de los encuentros con las personas que han participado en el taller?

 

La primera es que el contacto directo ayuda a afrontar de manera positiva estos temas cuando se tiene voluntad para ello. La segunda, que el fin de la violencia tiene que traer consigo, entre otras cosas, un cambio de mentalidad y actitudes. Y la tercera, que está siendo una experiencia muy positiva y constructiva. Pensamos que llevando este tipo de encuentros a otros ámbitos de la sociedad, a los pueblos, a la universidad, etc., se podrían dar pasos concretos en la recuperación de la convivencia. Pasos que van más allá de las declaraciones o escritos.

 

Además de en este taller, han participado en encuentros cara a cara con algunas víctimas. ¿Cómo ha sido?

 

Al principio teníamos nuestras dudas. Pensábamos que estos pasos se tenían que dar, pero no sabíamos qué reacciones podría haber. Nos preocupaba que, al final de los encuentros, las sensaciones fueran más negativas que positivas, pero no ha sido así. También nos preocupaba que se pudiera hacer una utilización parcial e interesada de estos encuentros, pero las cosas se están haciendo bien. A la hora de dar estos pasos nos animaron mucho los encuentros que mantuvimos con Rafa Larreina, Aintzane Ezenarro, Paul Rios… que nos transmitieron sus impresiones positivas de sus experiencias con las víctimas, haciéndonos ver que el diálogo directo era posible y necesario.

 

Desde el EPPK les acusan de haber creado grietas en la cohesión del mundo de los presos. Incluso, han hecho una petición a la izquierda abertzale para que no les apoye.

 

Son ramalazos que aún utilizan los que quieren seguir con la mentalidad de antes. Hoy en día, con la lucha armada terminada, ahora que se valora el apoyo político que Alternatiba, Aralar, Batasuna y EA han tenido al ir juntos, ese tipo de discurso sectario solo lo pueden mantener en el mundo de los presos. Es penoso, pero ya es un avance.

 

Año y medio después de la firma del Acuerdo de Gernika, ustedes siguen vetados. ¿Mantienen su apoyo al Acuerdo?

 

Lo apoyamos desde el principio, ya que en él se planteaban, por primera vez de una manera seria, las cuestiones referidas a presos y víctimas. Pero año y medio después, creemos que las potencialidades que tenía siguen sin concretarse. En cuanto al veto, hace unos días, aprovechando un permiso de salida, mantuvimos una reunión con los representantes del Acuerdo de Gernika, nos dijeron que entienden nuestra postura, pero que esperáramos, pues todavía hay un sector que se opone. Lo curioso es que gente de EA, Aralar o de la propia Batasuna, que han padecido las consecuencias de esa mentalidad sectaria, ahora se plieguen a ella cuando afecta a otros. Si para algo tan sencillo de resolver andan así, ¿cómo piensan afrontar la convivencia y la reconciliación si son incapaces de reconocer a todos los presos?

 

Los firmantes de Gernika han reconocido por primera vez el dolor causado a las víctimas, también de ETA. ¿Cómo lo valoran?

 

Nos ha parecido que de tanto querer consensuar algo que sea asumible por los mugarris (en referencia al sector más inmovilista del MLNV, opuesto al de los posibilistas), han elaborado un documento que aporta poco y que crea frustración en muchos sectores de nuestra sociedad, especialmente entre los que han padecido las consecuencias de la violencia y que en este nuevo tiempo que se ha abierto con el fin de la actividad de ETA esperaban algo más que hablar en tercera persona diciendo: "Las partes y agentes de diversa naturaleza han mantenido una actitud de falta de sensibilidad hacia el sufrimiento y el dolor ajeno". ¿Quiénes son las partes? ¿Quiénes somos las partes?

 

Una de las claves de su situación, la de los Presos comprometidos con el irreversible de paz, es el reconocimiento del daño causado. ¿Ven posible algo similar entre los presos que forman el EPPK?

 

Claro que es posible y necesario. Más imposible parecía que la lucha armada se dejara así, sin más, sin ningún proceso negociador, de manera unilateral, con 700 presos en las cárceles y así ha sido. El Acuerdo de Gernika, que tanto ha costado que el "Colectivo" lo firmara y no porque la mayoría de los presos no estuviera de acuerdo, sino porque los impulsores de Mugarri eran reacios a dicho acuerdo, habla de "la necesidad de un reconocimiento, reconciliación y reparación de todas las víctimas originadas por el conflicto político y la realidad de las múltiples violencias". Si ya se ha firmado esto, ¿por qué no profundizar de una manera seria y clara en el reconocimiento, reconciliación y reparación de las víctimas que la organización en la que militábamos ha generado? ¿Por qué o a qué esperar a dar estos pasos que son necesarios para ayudar a cerrar heridas y para avanzar hacia una convivencia normalizada? Sabiendo, además, que en la medida en que se den estos pasos, otros se verán en la obligación de reconocer también las múltiples vulneraciones de Derechos Humanos y las víctimas que se han general "en defensa del Estado de Derecho".

 

¿Ven posible un acercamiento de los presos a las cárceles de Euskal Herria?

 

Lo vemos posible y necesario. En primer lugar, porque los que más padecen la dispersión son los familiares que se ven obligados a hacer cientos y cientos de kilómetros todos los meses. En segundo lugar, porque la dispersión impide y ha impedido debates que en otras circunstancias y tiempos (Lizarra-Garazi, Loiola) habrían surgido y habrían madurado dentro de las cárceles. Y, en tercer lugar, porque el nuevo tiempo que se ha abierto tras el fin de la actividad de ETA tiene que llegar a las cárceles y a la política penitenciaria.

 

El Gobierno español ha dicho que hasta que no llegue el comunicado del final de ETA no va haber ningún movimiento en la cuestión penitenciaria. ¿Cómo se desbloquea este planteamiento?

 

Dando pasos de manera unilateral, como se ha hecho a nivel político para volver a las instituciones. Si Batasuna se hubiera limitado a solicitar que les legalizaran, sin más, sin cumplir los trámites ni los requisitos de la Ley de Partidos, y remarcando que no aceptarían tales requisitos, ni Bildu ni Amaiur serían ahora legales. Pero a los presos se les impone que sigan utilizando fórmulas que solo sirven para mantener en el candelero el tema de los presos en vez de plantear soluciones. También es responsabilidad de los presos dar pasos sin esperar a que otros les digan cuándo tienen que darlos.

 

¿Cómo ven la actual coyuntura política? ¿Consideran probable una pronta resolución del conflicto político?

 

No tiene una solución mágica ni definitiva a corto plazo. Lo importante es que se vaya avanzando desde la realidad que tenemos en Iparralde, Nafarroa y la Comunidad Autónoma; haciendo política, configurando mayorías sociales basadas en el reconocimiento y el respeto a las diferentes formas de pensar y vivir ese conflicto político. Y, para eso, también para eso, ahora lo prioritario es solucionar los problemas humanos y convivenciales generados por tantos años de violencia política.

 

¿Cómo pasa una persona de defender la lucha armada a una posición política al margen de la violencia? ¿Es una evolución intelectual o fruto de una larga estancia en la cárcel?

 

Es un error pensar que esa evolución es fruto de los años en prisión. Eso también ocurre, pero en menor medida de lo que se piensa. De hecho, son pocos los militantes que se desmarcan estando en prisión. Muchos más lo hacen estando en casa o en el exilio. Ese cuestionamiento viene a menudo como consecuencia de ver en la práctica la diferencia que hay entre lo que uno pensaba que era la lucha armada, como algo idealizado, y la cruda realidad de sus contradicciones, que se generan en las decisiones que se toman y la mentalidad con la que se hace.

 

Si ETA no va a seguir sus siglas para la actividad armada, ¿se preguntan por qué no se disuelve? ¿Qué opinión les merece este debate?

 

Desde el punto de vista de ETA, parece lógico que no se quiera disolver sin solucionar la cuestión de los presos y los refugiados. El problema es que, una vez que su actividad se ha tenido que dejar unilateralmente, según va pasando el tiempo, ETA, como organización, no aporta nada, queda como algo del pasado, como algo residual. Solo le queda decir que desaparece. Quizá sea más realista, más efectivo, que los grupos que conforman Amaiur planteen con más sensatez y decisión la cuestión de la convivencia, de las víctimas y de los presos, ya que estos tres temas van necesariamente unidos. Que, sobre estos temas, se llegue a un acuerdo entre los grupos políticos, se cree una comisión de seguimiento, que ETA deje en manos de esta comisión el tema de los presos y refugiados y anuncie su disolución. Esto reforzaría en la sociedad el apoyo para ir resolviendo los problemas de convivencia pendientes: reconocimiento, ir cerrando heridas, la vuelta de los presos a casa...

http://www.noticiasdenavarra.com/2012/02/12/politica/euskadi/es-responsabilidad-de-los-presos-dar-pasos-sin-esperar-a-que-otros-les-digan-cuando-tienen-que-hacerlo

La AVT reclama a los etarras "supuestamente arrepentidos" que ayuden a esclarecer los 300 casos de terrorismo "sin resolver"

La AVT reclama a los etarras "supuestamente arrepentidos" que ayuden a esclarecer los 300 casos de terrorismo "sin resolver"

 
Hispanidad, viernes, 10 de febrero de 2012

Interior concede el tercer grado penitenciario al etarra Fernández Pérez de Nanclares
 

 

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior ha concedido el tercer grado penitenciario a José Manuel Fernández Pérez de Nanclares, que cumple condena desde el 18 de mayo de 1992 por delitos relacionados por su pertenencia a ETA. En la actualidad cumple condena en el centro penitenciario de Bilbao.

Fernández Pérez de Nanclares, al que se le aplicó la doctrina Parot, firmó su desvinculación de la banda terrorista, mostró su arrepentimiento y cumple el resto de requisitos exigidos por la legislación vigente para acceder al tercer grado. Dicho grado le permitirá un régimen de salidas diario, en fines de semana y una ampliación de permisos. Asimismo esta situación le abre la puerta para la libertad condicional.

El preso Fernández Pérez de Nanclares pasó información a otros etarras para el asesinato del guardia civil José San Martín Bretón el 25 de febrero de 1992 en Guecho (Vizcaya). Y tras el asesinato, les escondió en su domicilio.

Desde la AVT, se ha valorado para Hispanidad esta decisión del Ministerio del Interior: "La AVT sigue estando en contra de cualquier política penitenciaria que acorte el cumplimiento íntegro de las penas para la banda terrorista ETA, que es una de nuestras principales demandas. Vamos a seguir clamando por aplicar la ley para la derrota de ETA. Y uno de los principales puntos para conseguir esa derrota de ETA a través de la ley es que exista el cumplimiento íntegro de las penas".

En cuanto a los grados de arrepentimiento, la AVT señala que "no sólo vale con ese supuesto arrepentimiento del que tanto se habla sino que debe ser un arrepentimiento que se manifieste en actos y hechos concretos. O sea, en colaborar con la justicia". LA AVT recuerda que sigue habiendo alrededor de 300 casos de terrorismo etarra "sin resolver" y "todos estos presos supuestamente arrepentidos pueden colaborar para que esos casos pudieran resolverse".

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com

 

 

 

Maite Pagazaurtundua pide a los vascos no caer en 'la estrategia de ETA'

Maite Pagazaurtundua pide a los vascos no caer en 'la estrategia de ETA'

'Sigue habiendo miedo y miedo en las conciencias', asegura

Primero ETA tiene que 'quitarse las capuchas, tienen que disolverse'

Los socialistas de Andoain (Gipuzkoa) han recordado este miércoles a Joseba Pagazaurtundua en el noveno aniversario de su asesinato por parte de ETA, en un acto en el que su hermana, Maite Pagazaurtundua, ha pedido a los ciudadanos que tengan "cuidado" para no convertirse en "esclavos de la estrategia de ETA".

 

"Sigue habiendo miedo y sigue habiendo miedo en las conciencias, y nosotros convocamos a los ciudadanos que no quieran sentirse esclavos de la estrategia de ETA a que sigan siendo libres los que ya lo son y, los que no, que intenten ver las cosas tal y como son, más allá de esas trampas semánticas que nos encontramos en el camino", ha destacado.

 

Pagazaurtundua y la viuda del que fue jefe de la Policía Local de Andoain, Estíbaliz Garmendia, han acudido junto a amigos y miembros del PSE-EE de Andoain al homenaje celebrado ante la escultura en memoria de esta víctima de ETA, donde ha tenido lugar una ofrenda floral.

 

La hermana de "Pagaza" ha señalado que, "si de verdad se quiere un tiempo nuevo para la sociedad vasca y navarra, primero los de ETA tienen que quitarse las capuchas, tienen que disolverse".

 

Antes de su intervención, el exalcalde de la localidad Estanis Amutxategi ha reivindicado la memoria para no olvidar a las víctimas, en un momento "en que algunos se han convertido en demócratas sin hacer un acto de contrición".

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/08/paisvasco/1328710057.html

Proyecto de documental "1980" (Iñaki Arteta)‏

Proyecto de documental "1980" (Iñaki Arteta)‏

QUÉ ES “1980”

Siguiendo la estela de los proyectos anteriores realizados por Iñaki Arteta, el documental “1980” se adentrará en los hechos terroristas sucedidos durante ese año, el de más actividad asesina de la banda terrorista ETA. El recorrido por este año sangriento se efectuará a través de los recuerdos y opiniones de varios periodistas, un pensador, una víctima y un policía, que de diferentes maneras y con distintas edades vivieron aquel año.

 

La marca ETA debe mucho a su actividad durante aquellos años 80.

Casi cien asesinatos, cientos de explosiones, decenas de intentos fallidos de atentado, decenas de secuestros, centenares de actos terroristas de todo tipo, recorren el calendario de un año extraordinariamente convulso. Una reto para la joven democracia, una prueba moral para la ciudadanía.

 

En un momento como el actual en el que se está extendiendo cierta tendencia al olvido, en que se puede ceder a la tentación de “pasar página” a lo que ha significado la actividad terrorista y sus protagonistas, resulta especialmente trascendente repasar episodios como estos para extraer reflexiones válidas para el presente.

Iñaki Arteta Orbea

www.1980docu.com

“Fue una barbaridad pretender matarlo”

“Fue una barbaridad pretender matarlo”

Víctimas, profesores, periodistas y políticos debaten en la cárcel de Nanclares con presos disidentes de ETA sobre el terrorismo y la paz. Los reclusos explican los talleres

Ética y autocrítica entre rejas

Mónica Ceberio Belaza

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, aseguró ayer que no habrá acercamientos de presos de ETA al País Vasco. El de Interior, Jorge Fernández, matizó por la tarde que la política penitenciaria es competencia de su departamento y que no habrá una “política” de acercamientos, pero que de forma individualizada se podrán tomar medidas. Es decir, insistió una vez más en la llamada vía Nanclares, establecida por el Gobierno socialista como único camino posible: conceder beneficios penitenciarios a aquellos penados que cumplan con los requisitos del Código Penal, rechacen la violencia y pidan perdón a las víctimas. Una solución que rechazan de plano tanto la izquierda abertzale como el colectivo oficial de presos de ETA, que confía en alguna salida que no les obligue a cuestionar su pasado y el uso de la violencia, algo que no parece que estén dispuestos a hacer.

 

Los reclusos disidentes de la banda recluidos en Nanclares de Oca (Álava), ahora trasladados a la nueva y cercana cárcel de Zaballa, y algunos en Basauri (Bizkaia) y Martutene (Gipuzkoa), son solo una veintena entre los más de 500 presos de la banda. Pero han hecho autocrítica —a la vez que una crítica hacia los excesos del Estado—, cumplido con las exigencias de la ley y, aunque se saben minoría, quieren participar en el proceso del final de la violencia.

Una decena, entre ellos Joseba Urrusolo Sistiaga, Rafael Caride o Idoia López Riaño, La Tigresa, participaron en octubre y noviembre de 2011 en una serie de talleres de debate dentro de la prisión con víctimas, profesores, políticos y periodistas para hablar sobre la violencia, las víctimas y la paz en Euskadi. Fueron los internos quienes solicitaron los talleres, y la anterior secretaría general de Instituciones Penitenciarias, dirigida por Mercedes Gallizo, los organizó con la colaboración de la oficina de víctimas del Gobierno vasco.

 

Un grupo de estos reclusos, autodenominados Presos Comprometidos con el Irreversible Proceso de Paz, casi todos en prisión desde los años 90 por condenas de decenas o centenares de años por asesinato o pertenencia a banda armada, accedieron a contestar, colectivamente, un cuestionario —centrado en los talleres— enviado por este diario.

 

Joseba Urrusolo Sistiaga, Carmen Gisasola, Kepa Pikabea, Andoni Alza, Ibon Etxezarreta y Rafael Caride, en nombre de todo el grupo, hablan de su necesidad de participar en debates y de lo que supuso reunirse con víctimas de ETA. Ante el periodista Gorka Landaburu, que sobrevivió a un atentado que le dejó mutilado de por vida, aseguran que se alegraron de que siguiera vivo, “que fue una barbaridad querer matarlo”.

Pregunta. ¿En qué consisten los talleres?

 

Respuesta. Son charlas-debate en torno a cómo afrontar una nueva convivencia basada en la reflexión crítica del pasado, la superación de las heridas tanto personales como sociales y nuestra aportación en este sentido.

 

P. ¿Por qué querían hacerlos?

 

R. Es evidente que la organización en la que nosotros militábamos ha sido responsable de una parte importante del sufrimiento vivido por muchas familias en todos estos años. Asumiendo esta responsabilidad, veíamos necesario tender puentes y crear espacios de encuentro que ayudaran, en lo posible, a cerrar las heridas, y aportaran algo a favor de una convivencia en paz y normalizada para que nunca más se vuelvan a vivir situaciones tan dramáticas y dolorosas. Nos parecía fundamental el contacto con personas de sectores y sensibilidades diferentes hablándonos, escuchándonos y rompiendo así el diálogo de sordos que ha existido en nuestro país durante tantos años.

 

P. ¿Qué tipo de cuestiones han abordado?

 

R. Lo que queda por hacer para recuperar una convivencia normalizada. Hemos analizado los procesos de memoria, verdad y reconciliación en otros países, las bases éticas para la construcción de la nueva convivencia, la realidad de las víctimas a través de sus propios sentimientos.

 

P. ¿Cómo fue la reunión con víctimas del terrorismo?

 

R. Fueron dos los encuentros, y resultaron especialmente intensos, positivos y constructivos. Le damos importancia al hecho de que participaran en el taller. Hemos podido escuchar sus miedos y dudas sobre que se quiera hacer un borrón y cuenta nueva, pasar página como si aquí no hubiera pasado nada, y lo entendemos. Creemos que el nuevo período que se abre en nuestro país con el fin de ETA debe construirse desde el reconocimiento del conjunto de la sociedad vasca de todas las víctimas de tantos años de violencia.

 

P. ¿Qué sintieron al tener a estas personas enfrente?

 

R. En el primer encuentro participaron los hijos de dos personas muertas en atentados [Jaime Arrese e Iñaki García Arrizabalaga]. Ver que estábamos en la misma sala y un grupo de presos hablando con ellos, escuchando cómo lo vivieron —no solo el atentado que costó la vida a sus padres, sino además la falta de solidaridad en su entorno, la reacción de la gente que encima dejaba de saludarles y añadían aún más dolor— hace que uno cuestione aún más no solo la utilización de la lucha armada, sino también la mentalidad que la rodeaba.

 

P. ¿Y en la segunda reunión?

 

R. Participó una víctima directa de ETA [Gorka Landaburu], que resultó gravemente herido, mutilado para toda su vida. Sientes que te alegras de que siga vivo, que fue una barbaridad pretender matarlo. Compartes en serio esos sentimientos, te emocionas estrechándole la mano. No puedes reparar el daño causado, no puedes volver atrás, pero a nivel humano sientes que estás aportando lo que puedes. Eso es lo que sientes.

 

P. ¿Los talleres han generado debates posteriores?

 

R. Claro. Hemos seguido dándole vueltas a los temas que se planteaban y cómo llevarlos a la práctica, cómo dar pasos concretos, cómo plantear una revisión crítica del pasado que vaya más allá de lo personal.

 

P. ¿A qué conclusiones han llegado?

 

R. La principal es que tenemos que seguir con este tipo de encuentros porque el contacto directo ayuda a afrontar de manera positiva estos temas cuando se tiene voluntad para ello. En nuestro país, la existencia de la violencia ha hecho que viviéramos en mundos estancos, llenos de prejuicios e ideas preestablecidas sobre lo que representaba “el otro”. El fin de la violencia tiene que traer consigo, entre otras cosas, un cambio de mentalidad. También pensamos que encuentros de estos, en los pueblos y en otros foros de reflexión, facilitarían superar muchos obstáculos para la convivencia.

 

P. ¿Qué pueden aportar estos talleres a la convivencia?

 

R. Aportan mucho en el terreno de lo concreto. Es como bajar a la realidad e ir más allá de las declaraciones o escritos. Nosotros queremos aportar nuestras reflexiones y testimonios porque pensamos que, desde nuestra propia experiencia, en primera persona y como grupo, nuestras reflexiones críticas de las decisiones que tomamos y de los procesos que las acompañaron ayudan a cuestionar la mentalidad con la que los objetivos políticos se ponen por encima de la dignidad de las personas.

 

P. El colectivo oficial de presos de ETA es absolutamente reacio a hacer autocrítica y a permitir en sus filas gestos hacia las víctimas. ¿Hay alguna posibilidad de que esta experiencia se extienda a otras prisiones?

 

R. Hay otros muchos presos que también participarían en este tipo de charlas-debate si se plantearan de forma adecuada. En Irlanda ya lo hacían; también salían de permiso para participar en actividades a favor del proceso de paz. Antes de empezar con los talleres, una de las primeras visitas que tuvimos fue la de Rafa Larreina, ahora diputado de Amaiur por EA, cuando EA aún no formaba parte de Bildu-Amaiur. Nos contó su experiencia de las reuniones con víctimas cuando formaba parte del Gobierno vasco. Nos hizo ver que el diálogo directo era posible. Compartimos con él la importancia de los pasos que estábamos dando y nos animó a seguir. Le comentamos lo importante que sería que él mismo fuera a hablar con presos en otras cárceles. Estaba de acuerdo. El problema es que el tema de los presos sigue bloqueado, y no solo por parte del Gobierno. Bastaría con que en la izquierda abertzale se tomara la decisión de desbloquearlo, como han hecho para legalizarse como grupo político. Con sensatez, como corresponde al momento que vivimos. Sin retrasar más los pasos a dar.

 

P. Muchas víctimas no creen que la autocrítica sea sincera. La ven como algo instrumental para acceder a beneficios penitenciarios. ¿Qué les dirían?

 

R. Entendemos que puedan existir este tipo de recelos, pero les diríamos que en nuestro caso llevamos muchos años de crítica, autocrítica y cuestionando a nivel interno todos estos temas. Han sido años de discusiones y problemas constantes con un coste personal y para nuestro entorno familiar que no es fácil de llevar. Nos podíamos haber limitado a dejarlo, a distanciarnos discretamente y buscar nuestra salida personal dentro de las posibilidades que se establecen en la ley. Esta es la opción que hubieran querido que tomáramos los que hablan en nombre de los presos. Pero no lo hemos hecho porque pensamos que nuestra responsabilidad nos lleva al compromiso de aportar lo que podamos en este sentido. Esta es una de las conclusiones que han podido sacar los que han venido a participar en los encuentros del taller.

 

http://politica.elpais.com/politica/2012/02/07/actualidad/1328646465_063852.html

José Marco (AVT) a Hispanidad: "el decreto de Patxi López para reparar a los etarras es indignante"

José Marco (AVT) a Hispanidad: "el decreto de Patxi López para reparar a los etarras es indignante"

Hispanidad, miércoles, 08 de febrero de 2012

"Una auténtica derrota del terrorismo no puede ser que ahora quedemos todos amigos y aquí no ha pasado nada", añade
 

 

Como informó ayer La Razón, el Gobierno vasco de Patxi López ultima un decreto para reparar los "sufrimientos injustos" producidos en el contexto de la violencia política entre 1968 y 1978. Esta proposición no de ley que se aprobó en marzo de 2011 a instancias de Aralar -formación que integra hoy en Amaiur-, el Parlamento insta al Gobierno Vasco a indemnizar a las víctimas de la violencia policial, con un presupuesto inicial de un millón de euros.

Y hoy ha añadido La Razón que la izquierda abertzale contabiliza como víctimas ’suyas’ a un total de 474. Y de estas, un total de 140, según el recuento de este periódico, estarían enmarcadas entre 1968 y 1978, década estimada que recoge el borrador del decreto que prepara el Gobierno vasco sobre la «reparación integral de víctimas de sufrimientos injustos como consecuencia de la vulneración de sus derechos humanos en el contexto de la violencia de motivación política». De los 140 casos, un total de 29 corresponden a enfrentamientos  entre los terroristas y la Policía y siete a miembros de la banda terrorista que murieron a consecuencia de manipular una bomba.

En declaraciones a Hispanidad, el vicepresidente de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo), José Marco, ha valorado esta información: "Ya veíamos que esto se venía encima, porque ya hace días que estamos viendo los movimientos que está realizando Patxi López, pidiendo las mismas peticiones que está haciendo Bildu, Sortu, y todos los brazos políticos de ETA. Nos parece lamentable que más que preocuparse por las auténticas víctimas del terrorismo estén preocupándose de los que las han provocado", "que ahora están en prisión intentando ser aproximados a las cárceles del País Vasco. Y un paso más allá, que parece ser que quieren dar es el equipararnos a las víctimas de haber sufrido atentados terroristas con los propios terroristas que son los que han cometido esos atentados".

Según Marco, todo esto es algo que "indigna muchísimo a las víctimas del terrorismo y a muchísimas personas normales y corrientes" que ven que "terroristas pueden ser considerados como víctimas y además indemnizados y reparados". "Nos parece escandaloso" al igual que Patxi López esté "intentando a toda costa dar la razón y apoyar en ese aspecto las peticiones de ETA" y más cuando "estamos todos abogando por una derrota del terrorismo en condiciones una auténtica derrota del terrorismo no puede ser que ahora quedemos todos amigos y aquí no ha pasado nada". "No puede ser que delincuentes, asesinos y gente que les ha ayudado puedan ser considerados como víctimas absolutamente de nada".

Patxi López haría bien en escuchar a las víctimas de ETA, no a los verdugos, por muy cerca que tenga a los asesinos y sus cómplices.

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com