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La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas

Polémicas

ETA a la "conquista" del Congreso, armada de mentiras y de complejos (por Pascual Tamburri, Ruta Norte)

ETA a la "conquista" del Congreso, armada de mentiras y de complejos (por Pascual Tamburri, Ruta Norte)

ETA no puede usar las Cortes para manipular la historia. En la que olvidan lo que quieren, desde que Fernando el Católico, señor de Vizcaya, fue jurado bajo el árbol de Guernica en 1476.

Gran parte de la prensa nacional y toda la de Navarra ha recogido el descaro con el que Amaiur ha pretendido utilizar el Congreso de los Diputados para difundir su propaganda sobre la guerra de Navarra de 1512. No se trata sólo de que una pareja de etarras fuese invitada a defender con la palabra la misma independencia por la que han asesinado; no se trata sólo de que querían hacerlo, como extensión de la campaña de Nafarroa Bizirik, en la sede de la soberanía nacional española; es que además, y antes que nada, lo que han dicho en otros momentos, parece que van a seguir diciendo y querían decir allí sobre el quinto centenario de la entrada del duque de Alba en Pamplona es, en una sola palabra, mentira.

Por supuesto que los etarras y batasunos, una vez cumplidas sus penas, tienen toda la libertad de expresión y de conciencia que les corresponde como ciudadanos españoles, dentro de las leyes. Que quieran llamar "conquista", en el sentido que ellos le dan, a los hechos de 1512, es tan libre como si quieren creer en el Ratoncito Pérez. Y si su deseo es difundir su interpretación de lo que sucedió, especialmente en este país sin una regulación profesional estricta del oficio de historiador, son muy libres. Como lo serán otros de apoyarles, y hasta de creerles. Como si quieren esperar a que los recién detenidos pistoleros Javier Aramburu Sagarminaga y Oroitz Gurruchaga Gogorza cumplan sus penas en Francia y en España, espero que allá hacia 2055, y les organizan entonces una charla para que nos expliquen cómo el eusquera nació en la Atlántida o en Marte. Hombre, mejor si no los llaman historiadores. Ahora bien, lo que es un problema mayor es que se usen medios públicos y semipúblicos, y se confunda con ambigüedades a la población, renunciando a defender la verdad y a menudo haciendo concesiones, y más que concesiones, a la mentira.

La mesa del Congreso cree que Nafarroa Bizirik y sus portavoces, criminales condenados y ahora sostenidos por Amaiur, Bildu, Aralar, EA, PNV, Geroa Bai, qué más da, no deben estar allí. Yolanda Barcina, la presidenta del Gobierno de Navarra, se lamentó de que los abertzales "lleven al Congreso a personas que han estado tan vinculadas con el mundo etarra como que han tenido condenas para hablar de la historia de Navarra". Muy bien, muy oportuno. Y Alfonso Alonso, desde el PP, ha dicho que "entre ellos se cuentan personas como Ángel María Rekalde Goikoetxea, miembro histórico de ETA, condenado a 287 años de prisión por un total de 16 asesinatos, o Javier Morrás Zazpe, detenido en su día por ocultar a otros terroristas y formar parte del comando Zumalacárregui". Cierto, certísimo. Y sin embargo...

El grupo abertzale dice que "2012 es el 500 aniversario del inicio de la conquista de la actual Navarra por España y una fecha clave en la destrucción, por la fuerza, de nuestra estatalidad". Y al menos tan preocupante como quién lo dice y dónde es qué se dice, y hasta qué punto se deja circular semejante patraña, y se permite que empape la opinión pública, y se fomenta que lo haga, y se convierta para una gran parte de la población, incluyendo personas públicas teóricamente ajenas a esto, la mentira en verdad y la verdad en mentira. No tiene sentido debatir esto, salvo si acaso en un foro científico y entre científicos, no ciertamente así. Porque con gente que cree que en 1512 había un Estado navarro, o que Navarra era una nación cuando la nación moderna no existía, o que había una soberanía popular vasca nada menos, o que Navarra era una tierra unida, en paz, próspera y vascoparlante hasta que llegaron las huestes castellanas y aragonesas a terminar con aquel idilio… no hay mucho que debatir, hasta que dejen de creer en sus ídolos.

Aplaudo desde luego a Diario de Navarra por la contundencia (y eficacia) que ha demostrado en este caso, en la defensa de la verdad y de los intereses de Navarra. A él y a todos los medios e instituciones hay que pedir coherencia. No podemos indignarnos si las falsificaciones nacionalistas se difunden, cuando lo hacen en libros subvencionados por el Gobierno. Puestos a señalar con el dedo a Bizirik, cosa que me parece muy bien, el Diario podría mencionar la participación, en el congreso que la misma bizirik hace en Pamplona, de su dibujante César Oroz, o la exposición de éste y el uso al menos imprudente del imaginario nacionalista y de su vocabulario. Porque las palabras no son inocentes, y como muy bien explica Jesús M. Ruiz Vidondo (que sí es historiador) y recoge el mismo Diario del 24 de mayo, estamos hablando de una anexión y no de lo que por nacionalismo se tiende a llamar "conquista".

Sí, ya lo sé. A estas alturas de 2012 aún una inmensa mayoría de navarros, después de décadas de enseñanza oficial de la historia provincial, creen el cuentecillo de las Navas y las cadenas del escudo. ¿Cómo sorprendernos si triunfa fácilmente un remix abertzale-navarrista-navarrero-buenista sobre 1512? Estamos hablando de una Navarra en la que más gente considera experto en esto a Patxi Abasolo que a Isabel Ostolaza… y naturalmente comerciantes calculadores y políticos acomplejados tienden a plegarse ante lo inmediato aunque sea cediendo en lo esencial. Pero luego, damas y caballeros, no quiero oír ni leer a ninguno de ustedes lamentarse de lo que pase el 16 de junio, ni con lo que ahora están ustedes dejando que se siembre.

La decepción, el abandono, sentirse traicionado también por quienes supuestamente están del lado de uno, son sensaciones aún más peligrosas que una simple batalla luchada y perdida. De una derrota surge una reacción, de una traición –tanto más si es por ignorancia de unos, cobardía de otros e intereses de muchos- sólo nace la división. Todos los que hemos leído a Jean Larteguy en sus libros dedicados "a la memoria de todos los centuriones que mueren para que Roma sobreviva" no podemos evitar un gran desagrado cuando vemos que la propaganda batasuna sólo es combatida a veces, según si conviene o no a determinados cálculos. La propaganda de los mismos que se han manchado las manos de la sangre derramada, no ciertamente por esos intereses o esos miedos, sino por Navarra, por España y por la defensa de esa misma verdad sobre el ayer y el hoy, que no puede depender de una amistad ni de una cuenta de resultados.

La manipulación de Bildu-como-se-llame no es aceptable. Ciertamente por el descaro de usar unos asesinos como portavoces y las Cortes de escenario, pero también porque lo que dicen sobre Navarra es mentira, y lo sería también aunque lo hubiese dicho la Madre Teresa de Calcuta. Lo es, desde luego, cuando se incluye en actos oficiales u oficiosos, en publicaciones oficiales, oficiosas o subvencionadas, o en medios de comunicación que, como determinados políticos poltroneros y timoratos, prefieren dar una de cal y otra de arena. Porque naturalmente hay quien prefiere quedar bien y parecer políticamente correcto que defender los principios por los que, entre otras cosas, se supone que cobran o se lucran.

Hemos podido comprobar que todo era verdad, y porque lo era no vacilamos en derramar el tributo de nuestra sangre, en sacrificar nuestra juventud y nuestras esperanzas. No nos quejamos, pero, mientras aquí estamos animados por este estado de espíritu, me dicen que en Roma se suceden conjuras y maquinaciones, que florece la traición y que muchos, cansados y conturbados, prestan complacientes oídos a las más bajas tentaciones de abandono, vilipendiando así nuestra acción. Quieran los dioses de Roma evitar que una burguesía aterrada por la crisis quiera anunciar así su disposición al abandono.

http://www.elsemanaldigital.com/blog.asp?idarticulo=121819&cod_aut=

 

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Génova se moviliza para apoyar hoy a Pedraza en las elecciones de la AVT y boicotear la manifestación del 9-J

Génova se moviliza para apoyar hoy a Pedraza en las elecciones de la AVT y boicotear la manifestación del 9-J

Por David Conde

El Partido Popular mueve ficha en el entorno de las víctimas del terrorismo y no quiere que nada se le escape. Desde Génova se ha transmitido la orden de apoyar, especialmente en medios de comunicación afines a la candidatura de Angeles Pedraza en las elecciones internas de la AVT y contra la candidatura alternativa en la que se encuentran personajes tan significativos como la madre de Irene Villa, la viuda de Múgica o el presidente murciano de la AVT Alejandro Urteaga. Además se está boicoteando por todos los medios la difusión de la manifestación del próximo 9 de junio, organizada por Francisco José Alcaraz.

David Conde. 26.05.12. La Asociación de Víctimas del Terrorismo celebra hoy sus elecciones internas a la presidencia. Dos candidaturas se han presentado. La primera encabezada por la actual presidenta Angeles Pedraza, madre de una de las victimas del 11-M, y que se presenta con la idea de mantener una linea continuista es la candidata indisimulada del Partido Popular, quien no niega que la apoya, o al menos que la prefiere en lugar de la otra candidatura. Frente a ella, se encuentra la candidatura encabezada por Paulina Cerezal, viuda de un guardia civil asesinado por ETA, y en cuya lista concurren victimas tan conocidas como la madre de Irene Villa, el presidente murciano de la AVT, el guardia civil Alejandro Urteaga o Mapi de las Heras, viuda de Fernando Múgica. Según ha podido saber Diario El Aguijón de fuentes del Partido Popular, desde Génova se ha dado la orden de apoyar “como sea” para que no gane esta última candidatura, que es partidaria de volver a las movilizaciones para que el gobierno rectifique su actual política antiterrorista y para obligar al PP a volver a adoptar su postura tradicional de defensa del cumplimiento íntegro de las penas para los terroristas, retirada del Plan de Reinserción y vuelta a la ley de partidos, que logró asfixiar a la banda terrorista. Esos planteamientos van contra los intereses actuales del PP, que mantiene una política antiterrorista seguidista de la hoja de ruta pactada entre Zapatero y ETA, y su victoria podría dar al traste con ellos al encontrarse con las dos asociaciones mayoritarias oponiéndose a sus planes. Especialmente implicados en impedirlo se encuentran los miembros del Partido Popular del País Vasco partidarios de Antonio Basagoiti e Iñaki Oyarzábal, y que a punto a estado de ocasionar un cisma en el reciente Congreso del PP vasco.

Cerrojazo en los medios de comunicación afines al Partido Popular.

Este apoyo indisimulado del Partido Popular a la candidatura encabezada por Angeles Pedraza se ha traducido rápidamente en el cerrojazo informativo en los medios tradicionalmente afines al PP. Ni ABC, ni La Razón, ni la COPE han dado cancha a la candidatura alternativa de Paulia Cerezal, mientras que la presencia de Pedraza se ha multiplicado, con una agenda de actos por toda España, especialmente con entidades públicas gobernadas por el partido en el gobierno. Mientras tanto en El Mundo, principalmente por parte de Fernando Lázaro, uno de los mayores expertos en información del mundo de ETA, se ha informado y apoyado sobre la manifestación del 9-J, aunque el apoyo no es de forma editorial por parte del diario de Pedro J, que con esta técnica queda bien con todo el mundo, sin mojarse en exceso. Ese cerco sólo ha sido roto por Es Radio y Libertad Digital que apoyan incondicionalmente tanto a la candidatura de Cerezal como a la manifestación del 9-J, y por Intereconomía, aunque en este caso con bastante menos despliegue que en las movilizaciones que tuvieron lugar durante el gobierno socialista, al estar pendientes de no molestar en demasía a Génova debido a su crítica situación económica, y del que siguen esperando que pueda llegar alguna ayuda para impedir el cierre. Ese cerco informativo también puede observarse en los diarios digitales, donde salvo Diario El Aguijón, pocos medios apoyan sin tapujos la movilización del 9 de junio. Este apoyo de nuestro diario recibe diariamente decenas de mensajes, muy parecidos unos a otros, pidiendo que se deje de promocionar la manifestación y denunciando que Alcaraz divide a las víctimas y con argumentos casi idénticos a los utilizados por dirigentes del PP como Iñaki Oyarzábal o Antonio Basagoiti. Como es lógico, este intento de presión sólo nos conduce a difundir más todavía las movilizaciones de las víctimas a quien Diario El Aguijón apoyará siempre tal y como hemos hecho oficialmente desde el editorial.

Boicoteando la manifestación de Alcaraz a través de Twitter

Vetados los grandes medios de comunicación, la guerra entre Génova y las víctimas del terrorismo partidarias de la candidatura de Pauliza Cerezal y de las movilizaciones contra el Plan de Reinserción se ha trasladado a las redes sociales. En Twitter, el dirigente popular Iñaki Oyarzábal, número 2 del PP vasco se ha empleado personalmente en intentar minar esas movilizaciones y desde su twitter personal carga contra una protesta que “sólo busca dividir” y que no cuenta con el apoyo de las “principales asociaciones” como la AVT. Incluso ha lanzado el hastag #yonovoy, con inclusión de declaraciones de la hermana de Miguel Angel Blanco en las que apoya sus ataques. Este tipo de mensajes, retuiteados por cargos y miembros del PP, suponen una escalada de declaraciones, ya que Oyarzábal llegó a insultar llamando radicales y ultras a los miembros de Voces Contra el Terrorismo, lo que causó un gran malestar.

Evidentemente esto no ha pasado desapercibido y las respuestas indignadas de victimas como Santiago Ulayar o Toñi de Santiago no se dejaron esperar. En su twitter podrían leerse twits como . “Ni irás ni se te espera, antes discúlpate por llamar radicales a quienes les asesinaron un familiar”. Otras víctimas como el siempre simbólico José Antonio Ortega Lara, han reprochado en varias ruedas de prensa al Partido Popular el trato que están dando a las víctimas.

Si la estrategia del PP logra sus objetivos se verá en las elecciones de hoy en la AVT, y en el seguimiento de la manifestación del 9 de junio a las 18.00 h. en la Plaza de Colón.

http://www.diarioelaguijon.com/noticia/2201/NACIONAL/Genova-se-moviliza-para-apoyar-hoy-a-Pedraza-en-las-elecciones-de-la-AVT-y-boicotear-la-manifestacion-del-9-J.html

¿Qué "verificación" necesita la ETA? ¿Cómo se verifica una rendición?, por Pascual Tamburri, Ruta Norte)

¿Qué "verificación" necesita la ETA? ¿Cómo se verifica una rendición?, por Pascual Tamburri, Ruta Norte)

Y ahora ETA necesita "verificadores internacionales". O sea, ¿amiguitos suyos que vengan a enseñarle a España cómo actuar? ¿De igual a igual, de banda criminal a Estado soberano?

La verdad, no, no creo que la noticia de la semana sea la victoria de François Hollande en lo político, ni la retirada de Rodrigo Rato en lo económico, y ni siquiera la pelea entre Patxi López y Antonio Basagoiti en lo autonómico. Todo ello tendrá, por supuesto, sus consecuencias en nuestros próximos meses y años, pero lo que de verdad vamos a pagar, lo que de verdad puede costarnos, es el empeño de ETA y su coro de plañideras en ser tratados como si fueran lo que no son. O sea, gente respetable.

Uno de los lugares comunes más manidos y con menos contenido es ese de que "todas las ideas son igualmente respetables".  Naturalmente que no es así, desde el momento en que existen verdades y mentiras, bondades y maldades; y si para los cristianos todas las personas, como hijos de Dios, tienen una dignidad innata pese a sus errores, ni siquiera para ellos todos los humanos, juzgados por sus obras, merecen igual respeto. Pues así con los asesinos de por aquí, sus cómplices y sus amiguetes.

La ETA y su cuadrilla han montado ahora algo a lo que llaman "Comisión Internacional de Verificación", que consiste en un grupo de personajes afines a la banda que se arrogan el cometido de certificar que los terroristas cumplen sus propias promesas de desarme. Nadie con autoridad para ello les ha dicho que vengan. Nadie con esa potestad soberana ha delegado en unos extranjeros la capacidad que tiene el Estado para el control de las armas y el cumplimiento de las leyes. Pueden llamarse a sí mismos como quieran, pero no han recibido ningún mandato de nadie, puesto que España, nación soberana, no puede –ni sus gobernantes, sean quienes sean, podrán nunca- ponerse al mismo nivel que una banda de delincuentes y sus sostenes políticos.

ETA y sus amigos tienen la cara dura, sin haber cumplido ni con mucho todas las penas que les corresponden, de autocertificar el cumplimiento de una tregua que nadie pidió ni pactó. España no es ni Somalia, ni Bosnia, ni desde luego Irlanda. No hay posible participación internacional en lo que no deja de ser una cuestión legal bastante sencilla. O ETA gana, y por tanto sus objetivos políticos se alcanzan, con o sin más crímenes, o ETA pierde, y por tanto ETA y todos sus colaboradores pasan por los Tribunales y cumplen las penas. Si ETA gana, España pierde y se anula la soberanía de la nación. Como ninguno de nuestros líderes políticos puede negociar eso, la única solución es que ETA pierda. Y entonces lo único que habrá que certificar es que los asesinos, y sus cómplices políticos, cumplan íntegramente sus penas.

¿Cómo se certifica una rendición?  Ya que el Estado sólo puede negociar el día y la hora de la disolución y el desarme, es verdad que le sobran medios para certificar él solo esos extremos. No hace falta para eso ni Administración autonómica, ni grandes gastos, ni por supuesto ninguna intervención exterior. Bastan, como siempre habrían bastado si se les hubiese dejado, las Fuerzas de Seguridad del Estado. El ministro del Interior puede caer mejor o peor, pero decir esto es una de las grandes verdades de las últimas semanas políticas. Una verdad que, además, permanecerá gobierne quien gobierne. ETA ha sufrido grandes derrotas, debidamente presionada terminará de hundirse, y ni es momento de ninguna concesión política ni puede ser momento de que España sea puesta  al nivel de una banda de asesinos marxistas por un grupo de ajenos a los que nadie llamó y nada legitima.

Los etarras buscan otro canal de legitimidad en la crisis económica que vive España, y el otro día chillaban a favor de "romper, cuanto antes, amarras con ese barco a la deriva que se llama España". Los dioses sabrán qué situación económica viviría una Euskalerria independiente y socialista en sus manos. Menos mal que no vamos a tener el placer de disfrutar esa sovietización.

http://www.elsemanaldigital.com/blog.asp?idarticulo=121383&cod_aut=

¿A quién beneficia la “Vía Nanclares 2”?

¿A quién beneficia la “Vía Nanclares 2”?

Quid prodest.

Es necesario hacerse esa pregunta, dada la maraña informativa, los ánimos desatados y las explicaciones pueriles, que abruman a cualquier ciudadano interesado en el futuro de este desmoralizado país, desde que saltara la cuestión a los medios de comunicación.

La que se viene denominando “Vía Nanclares 2”, o Plan Integral de Reinserción de presos terroristas asumido por el Gobierno del Partido Popular, empezó mal. Primero se difundió por medio de una filtración periodística procedente de “medios penitenciarios”. El titular de Interior, ante tan “inocente” iniciativa, no tuvo más remedio que tratar de explicarla en una rueda de prensa, lo que hizo de manera un tanto caótica e improvisada, generando no poca confusión en general… y mucha indignación especialmente entre las asociaciones más combativas de víctimas del terrorismo.

Con todo, el Gobierno ha insistido en que este rimbombante plan no implica nada nuevo respecto a la “Vía Nanclares” desarrollada por los socialistas, su “madre” antecedente. Entonces, ¿por qué un nuevo plan?

Pero si analizamos la cuestión detenidamente, deducimos que sí hay novedades. La principal: que los posibles interesados -cuyo ámbito de aplicación se amplía, además de a los procedentes de ETA, al GRAPO y a los presos islamistas- podrán acogerse inicialmente a la misma sin pedir perdón. En segundo lugar, se visibilizan –normalizándose en el sentido administrativo del término- unas actuaciones que ya se venían produciendo, si bien con un resultado muy escaso y en retroceso. Entonces, ¿para qué impulsar una vía aparentemente muerta?

Para tratar de entenderlo, pongamos nuestra atención en una “casualidad”: el equipo autor del plan sería el mismo que venía desarrollando la “Vía Nanclares 1” bajo directrices socialistas. ¿Casualidad o causalidad? Por ello tememos que, tal vez, la “filtración” inicial no haya sido tan casual en tiempo y manera: de nuevo, un campo de minas sembrado en una administración socialista “convenientemente” accionado. Casualidades de la vida, faltaría más. Y no sería la primera vez en que un “quiste” socialista genera no pocos dolores de cabeza a los siempre timoratos y un poquito ingenuos políticos populares. Y en ese mismo Ministerio...

Lo que es incuestionable es que si alguien ha salido beneficiado con la polémica es el PSOE y, en particular, el lehendakari Patxi López, muy mal situado en las quinielas que se vienen manejando cara a las próximas elecciones autonómicas vascas. Recordemos que, suceda lo que suceda, se adelanten o no, se producirán resultados” históricos”; esos que tanto teme Jaime Mayor Oreja y que viene exponiendo en sus prédicas en el desierto en el que se encuentra. El primero y seguro: un éxito sin paliativos de la izquierda abertzale y sus coaligados, convenientemente fagocitados y controlados. Acaso, otro dos: el sorpasso de esa izquierda abertzale sobre el anquilosado y envejecido PNV y, el que puede ser más dramático y trascendental, el lehendakari abertzale que nos viene anticipando, junto otras pocas voces, Rosa Díez.

Con este “nuevo” plan, y como muñidor en la sombra, el lehendakari Patxi López podrá sumarse algún mérito más en tan difícil carrera, presentando su papel como impulsor del “proceso de paz” que en su día inició el PSOE con ETA y del que el diario El País (generalmente, auténtico Boletín Oficial del Estado) nos viene informando a la opinión pública con oportunas y muy calculadas dosis.

En cualquier caso, si alguien no se beneficia con este plan es el Partido Popular. A nivel vasco, pierde credibilidad y combatividad; ninguneado y desconcertado. A nivel nacional, se extiende la impresión de que está “traicionando” a las víctimas del terrorismo y a sus electores más motivados al respecto. Fatalmente así, se consolida poco a poco ese rumor, esa sospecha de que el “proceso de paz” perfilado por la anterior administración socialista fue asumido, aunque ahora ejecutado con poco entusiasmo, por Mariano Rajoy y su Partido Popular, pues se trataría de una “política de Estado”.

El análisis de la izquierda abertzale

Mientras que en los párrafos anteriores nos movíamos, en parte, en el terreno de las hipótesis, procede una afirmación objetiva, basada en hechos constatables y públicos: la más beneficiada es, ¡la propia ETA! Y no es algo gratuito, pues, con todo, es ETA y sus organizaciones satélites las que se han manifestado, a pesar de sus matices y remilgos, con el análisis más matizado y expectante. Veámoslo.

El autodenominado Colectivo de Presas y Presos políticos Vascos (en euskera Euskal Preso Politikoen Kolektiboa, EPPK) por medio de un comunicado publicado en el diario extremista Gara, ha analizado el plan concluyendo que, desde su perspectiva, le supone un avance. Así, EPPK destaca como significativos esos avances, que a continuación concretamos, considerando que responden «a la demanda de movimientos trasladada a La Moncloa desde Euskal Herria, el ámbito internacional e incluso España». ¿Qué avances?, ¿qué reconocimientos? EPPK considera que el plan «nos reconoce como objetivo del sistema penitenciario y como sujeto de derechos globales». EPPK entiende que supone una admisión implícita de su esencia política, pues «Acepta que se nos impone un tratamiento diferenciado (y colectivo), tanto al imponer condiciones y niveles de exigencia más altos para recibir derechos y beneficios penitenciarios como a través de la discrecionalidad de la clasificación penitenciaria y de la propia dispersión». Por último, a su juicio, el Gobierno aceptaría «el fracaso político de la llamada `vía Langraiz' de arrepentimiento-delación. Y es algo significativo en sí mismo, ya que hasta ahora esto había sido negado de modo irresponsable». En definitiva, todo un triunfo en el terreno del lenguaje: se trataría, pues, de un conflicto estrictamente político; una reivindicación histórica del MLNV. Y concluye afirmando que el EPPK estaría dispuesto a dar pasos si se abandonan «todas las presiones y chantajes». Buenos chicos, en el fondo.

De esta manera, dado que la polémica se suma a la desatada por los manejos de la autodenominada Comisión Verificadora Internacional (¿no se les puede, llanamente, expulsar de España y punto?, ¿o es que no hay interés en ello?), la consecuencia de todo ello es que mientras que el Gobierno popular ha dado nuevas muestras de torpeza, o mala intención, al despreciar olímpicamente a sus electores y a demás ciudadanos al tratarlos como menores de edad políticamente hablando, ETA es la gran ganadora. Así, ha alcanzado un tratamiento de “sujeto político”, en las personas de sus presos, acorralando de paso, dialéctica y mediáticamente al Gobierno español, desvelando sus contradicciones con este nuevo triunfo en materia de lenguaje y propaganda. Y con “tutela” internacional, nada menos.

Y siempre, en la estela del proceso de paz norirlandés.

¿Puede tener éxito la “Vía Nanclares 2”?

Por otra parte, este plan ha sido recibido con mucho escepticismo por lo que respecta a sus posibles resultados prácticos. Si en su día con la “Vía Nanclares” se intentó romper la organización y disciplina internas de ETA, fracasando, con este programa –en buena medida, más de lo mismo- difícilmente se conseguirá.

El áspero, pero tremendamente veraz y objetivo, Florencio Domínguez, aseguraba en La Vanguardia, el pasado 2 de mayo que «Cada elogio a Otegi en un titular era un paso atrás de los etarras presos que estaban en el camino del desmarque de ETA. El principal obstáculo para una reinserción es el miedo a tener que romper con ETA y recorrer el camino en solitario, significándose ante sus ex compañeros y entorno social. Al crear expectativas de éxito para la izquierda abertzale aumentaron las esperanzas de los presos de salir en grupo y sin hacer renuncias. Así matamos entre todos la vía Nanclares». En definitiva, « Al crear expectativas de éxito político de la izquierda abertzale se mató la vía de la reinserción». Y, ya hemos visto, esa expresión política de ETA tiene muchas, muchísimas expectativas políticas.

Y no es el único que así opina. Nos remitimos a las interesantes reflexiones al respecto realizadas por Mikel Buesa en sus artículos Los presos de ETA y el “juego del gallina”, publicados en Libertad Digital.

De esta manera, una nueva versión de la “Vía Nanclares”, aunque maquillada y visibilizada, no rompe unas expectativas que exigen respuestas globales; por lo que está garantizado su fracaso.

Conclusiones: una “mina” mediática accionada por interesados en el avance del “proceso de paz” ha pillado al Gobierno a contrapelo. Los “presos” no se mueven. El PSE-PSOE y ETA, en sus respectivos ámbitos, se benefician con la noticia. Una indignante Comisión Verificadora Internacional continúa con sus manejos y andanzas. Y la opinión pública no entiende casi nada; salvo que los etarras YA serían “presos políticos” y que existe un “proceso de paz”. Rectificamos: percibe la problemática desde otros parámetros dialécticos. Están ganando.

En este contexto, mejor haría el Gobierno del Partido Popular en escuchar las voces que, como las anteriores, vienen denunciando la perversidad del proceso de referencia (el norirlandés), caso de Rogelio Alonso en el ámbito universitario, o de políticos expertos sobre el terreno, como Jaime Mayor Oreja. De no rectificar tan torpes pasos -lo que únicamente puede hacerse manteniendo contra viento y marea una nítida posición de inteligencia y firmeza- confirmará estos desaguisados como males menores de un proceso perverso y oculto al que se habrían entregado.

 

Fernando José Vaquero Oroquieta

http://diarioliberal.com/DL_vaquero.htm

07/05/12

Mayor Oreja, preocupado de que el Plan de Reinserción no termine de enterrar el mal llamado proceso de paz del PSOE

Mayor Oreja, preocupado de que el Plan de Reinserción no termine de enterrar el mal llamado proceso de paz del PSOE

El exministro del Interior y eurodiputado del PP Jaime Mayor Oreja se ha mostrado este viernes preocupado por el nuevo Plan de Reinserción para presos terroristas anunciado por el Gobierno porque, a su parecer, "traslada la sensación" de que no se está terminando de "enterrar" el "mal llamado Proceso de Paz" impulsado, ha asegurado, por el PSOE y el PNV.

"No puedo más que expresar mi preocupación y mi inquietud", ha confesado en una entrevista en la Cope, recogida por Europa Press, en la que ha denunciado que "el mayor error y el mayor desenfoque que se puede hacer en esta materia es pensar que se está administrando el final de ETA".

En este sentido, ha advertido de que "lo único que está tratando ETA es de obtener sus objetivos políticos de otra manera a través de otra posición y de otra estrategia", por lo que "habrá que enjuiciar las medidas en función de un desafío y no de un supuesto final" de la banda terrorista.

"Realmente estamos en vísperas de un desafío de ETA que se hará expreso y público, y lo veremos con claridad tras el resultado de las elecciones autonómicas de marzo de 2013", ha avisado, para señalar que España debe prepararse para ese desafío que llegará dentro de un año.

Así, ha defendido que "la división de una organización" solo puede conseguirse "desde la fortaleza y desde la firmeza de un Gobierno y de una posición política" y ha mostrado su preocupación de que no se "entierre" el "acuerdo" que, tal y como ha denunciado, el PNV y el PSOE "han estado insistentemente apoyando" y que ha definido como "un mal llamado proceso de paz".

http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2012/04/mayor-oreja-preocupado-reinsercion-termine-eterrar-20120427.html

 

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¿Basta con pedir perdón para obtener beneficios penitenciarios? Seis posturas frente al final de ETA

¿Basta con pedir perdón para obtener beneficios penitenciarios? Seis posturas frente al final de ETA

Por José Barros

Las solicitudes de perdón de los etarras resultan insuficientes para las víctimas, que exigen "colaboración activa" para aclarar los 315 asesinatos de ETA pendientes de resolver.

El líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, recientemente ha exigido a la banda terrorista ETA que se disuelva, que admita el daño causado y que reconozca a las víctimas, al tiempo que ha considerado que la reinserción de los etarras presos ha de ser "individualizada, como lo sería con la mafia o un violador".

A las palabras de Basagoiti, Esther Martínez, portavoz del Grupo Popular en las Juntas Generales de Vizcaya, añade que "será necesario reconocer el daño causado -la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas- y revisar individualmente caso a caso, siempre desde el respeto a la justicia y a las leyes legítimas, es decir; aplicando el Estado de Derecho. ETA debería disolverse y colaborar con la justicia en el esclarecimiento de los crímenes que ha cometido y que todavía están sin resolver. Esto también se aplica a los terroristas en libertad: lo que tienen que hacer es entregar las armas y colaborar activamente con la Policía".

Estas son las declaraciones de Basagoiti y Martínez, ambos del PP vasco, pero ¿cual está siendo la política penitenciaria del nuevo Gobierno de Rajoy? Para responder esta pregunta puede servir un ejemplo: el 10 de febrero de 2012 le fue concedido el tercer grado a un preso etarra, José Manuel Fernández Pérez, condenado por su colaboración en el asesinato del guardia civil José San Martín Bretón, cometido en Gecho, Vizcaya, en 1992.

Un arrepentimiento con premio

Fernández ha cumplido 20 años del total de los 41 a los que fue sentenciado en la prisión de Basauri, provincia de Vizcaya. A partir de ahora el etarra pasará al tercer grado penitenciario, lo que le permitirá obtener beneficios de diversa índole: salidas a diario, en fines de semana y la ampliación de permisos que finalmente pueden derivar en la concesión de la libertad condicional. Esta ventajosa condición le ha sido concedida a Fernández por renegar formalmente de la violencia, desvincularse de ETA y "reconocer el daño causado". Otros treinta terroristas de ETA ya están disfrutando de similares condiciones penitenciarias, y lo están haciendo juntos y muy cerca de sus hogares, en la prisión alavesa de Nanclares de Oca.

No son pocas las preguntas que surgen en torno al fundamento moral de estos beneficios penitenciarios. ¿Es suficiente con que un terrorista "reconozca el daño causado" y se desvincule de la banda a la que pertenece para obtener a cambio una reducción de condena, que en muchos casos es por asesinato? ¿Es lo mismo "reconocer el daño causado" (un concepto que básicamente consiste en dar por cierta la comisión de un hecho) que "pedir perdón" (un acto de índole moral fruto del arrepentimiento por la toma de conciencia del mal cometido)? Incluso si el reconocimiento del daño causado y la solicitud de perdón fuesen lo mismo, ¿a quien le ha de pedir perdón el etarra; a la víctima asesinada, a su familia, al conjunto de la sociedad? ¿Y qué sucedería si los destinatarios de esa solicitud de perdón no se lo concediesen? ¿Es sincero el arrepentimiento cuando no va acompañado de una colaboración activa del terrorista para ayudar a la Policía a detener a más etarras? Surgen más dudas cuando diversas voces plantean algo que, por otra parte, resulta obvio: el arrepentimiento puede ser fruto no tanto de una conversión moral del terrorista como de las ventajas penitenciarias que el etarra, a cambio de firmar un papel, comienza a atisbar en su horizonte.

Daniel Portero, presidente de la asociación de víctimas Dignidad y Justicia, señala que "el perdón es como una bufanda en tiempos de frío. Es importante, pero no es un abrigo ni un pantalón de pana. Es algo más, pero no es lo más importante, y hasta puede llegar a ser prescindible. Lo importante por parte de los etarras sería que colaborasen para esclarecer los 315 asesinatos de ETA que todavía están pendientes resolver. Esto sí sería lo más importante, pero todavía no lo ha hecho ningún preso etarra. Ni siquiera Soares Gamboa, que es el etarra arrepentido que más ha `colaborado´".

Lo importante: la justicia

Portero aporta un dato significativo: ninguno de los 31 etarras de Nanclares de Oca han ayudado a las autoridades a esclarecer alguno de estos 315 asesinatos. Por tanto, se estaría obviado la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, según el cual el paso del régimen cerrado al régimen abierto ha de hacerse mediante la colaboración de preso con los Cuerpos de Seguridad. "Esta situación", señala Portero, "es resultado de la época en que gobernó el PSOE. El PP no debería continuar con estas políticas socialistas. Sería un error".

Por su parte, Santiago Abascal, presidente de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES), manifiesta que "estoy en contra de estas políticas del "perdón". Y por un motivo muy sencillo: no corresponde a la víctima aplicar la justicia. Aunque la víctima pudiera o quisiera perdonar, carece de la potestad jurídica para practicar indultos. La aplicación de la justicia corresponde al Estado, y no se debe poner al Estado de Derecho en entredicho empezando a admitir supuestos particulares como, por ejemplo, que baste con que una persona se arrepienta de sus crímenes para, acto seguido, salir de prisión".

El debate sobre el perdón, a juicio de Abascal, no brota por casualidad, sino que "se sitúa en torno a unas coordenadas precisas; las de aquellas personas y grupos políticos implicados en un proceso de negociación con ETA".

"En todo caso, desde DENAES", prosigue Abascal, "le puedo asegurar que las víctimas no quieren que les pidan perdón ni aspiran a ninguna clase de reconciliación con sus asesinos. Quieren justicia. En DENAES hemos apoyado todas las movilizaciones de las víctimas y tenemos relaciones privilegiadas con la práctica totalidad de sus asociaciones. Sabemos que esta aspiración de las víctimas -la justicia- es absolutamente mayoritaria".

Lo ético y lo jurídico, cosas distintas (según el PNV)

Sin embargo, para Emilio Olabarría, diputado del PNV, la frontera entre la ética y la justicia no se encuentra tan próxima. El argumento de Olabarría parte de que "nadie está legitimado para establecer esta clase de requerimientos. Otra cosa es que éticamente sea recomendable el arrepentimiento. Pero una cosa es lo ético y otra lo jurídico. Y el Derecho positivo establece que los beneficios parlamentarios se aplicarán por el juez de vigilancia penitenciaria y por las juntas de tratamientos de los centros penitenciarios. No se requiere nada más. Por lo tanto, ni el legislador ni el colegislador se pueden entrometer en este asunto. El reglamento sobre este tema concreto no puede estar condicionado por un requisito que no lo exige la ley. Además, pedir perdón no se le exige a otros criminales que han cometido delitos igual de repugnantes".

A juicio de Olabarría, los únicos encargados de otorgar beneficios penitenciarios a los presos etarras tienen que ser "las personas y órganos administrativos independientes designados a tal efecto por la ley, es decir; el director de la prisión o el psicólogo de la misma, que han de emitir su diagnóstico".

Cuando a Iñaki Anasagasti, histórico dirigente del PNV, ser le pregunta su parecer sobre las posibles consecuencias jurídicas de las solicitudes de perdón, puntualiza que "no solo hay que pensar en las víctimas de ETA, sino en el conjunto de las víctimas; también en las del GAL, de la Triple A, o en Josu Muguruza, que fue un diputado vasco asesinado cuando viajó a Madrid".

Pero el caso es que ETA ha cometido muchos más asesinatos que los del otro -llamémosle- `bando´. ¿Qué opina usted de este hecho? "Yo siempre he condenado todas las violencias", continúa Anasagasti, "creo que es una cuestión de elemental humanidad y de ética, y creo que justo esto es lo que hay que hacer ahora: condenar cualquier clase de violencia. A partir de ahí, diría que hay que medir cada paso que demos".

ETA ya no mata, así que...

Anasagasti recupera y desarrolla un idea ya insinuada por Abascal para este reportaje -la de un posible proceso de negociación política a varias bandas con ETA- cuando señala que "es cosa sabida que López, Urkullu y Basagoiti se han reunido para hablar de esto. Basagoiti tratará de llegar a un acuerdo y el resto de los partidos, también. Todo lo que puedo decir es que estamos trabajando y todavía no hay nada definitivo. Pero me gustaría recordar que si no hubiese habido una ley de amnistía en 1977 no se hubiese producido la Transición. La izquierda abertzale ha propuesto algo similar en los Acuerdos de Gernica".

Anasagasti no sitúa el posible cambio de la política antiterrorista del PP en su reciente mayoría absoluta -"dentro de este partido hay un sector duro que no está por nada", comenta-, sino en el hecho de que "ETA no mata y ya no hay escoltas, así que al PP no le queda más remedio que abordar temas que antes, por la violencia, no abordaba".

En todo caso, Anasagasti no sentiría una especial sorpresa ante un hipotético cambio de rumbo del PP: "cosas como el acercamiento de presos", recuerda, "ya las hizo Aznar. Ahora no creo que lleguemos a la amnistía, pero sí a los indultos personalizados. El PP no se meterá en estos asuntos antes de las elecciones andaluzas. Hay que elaborar una hoja de ruta y todo está en una fase muy incipiente".

¿Réalignement post-electoral?

La opinión personal de Gorka Knörr, ex secretario general de Eusko Alkartasuna, sobre la exigencia de una solicitud de perdón a los presos etarras es que "no es nada acorde con el nuevo tiempo político en Euskadi y es políticamente oportunista. Ello demuestra que este tipo de decisiones se toman en clave política española, que se ha venido alimentando del discurso ultraderechista de algunas asociaciones de víctimas, máxime si se tiene en cuenta que no se trata de una exigencia legal, y que aquí nadie pidió perdón por los crímenes franquistas, ni por las atrocidades de las fuerzas represivas, ni por el bombardeo de Gernika, por no seguir dando ejemplos".

En cuanto a un posible cambio de la política del PP sobre ETA y el mundo abertzale, Knörr expresa una hipótesis similar a la ya esbozada por Anasagasti: "El PP acabará moderando su discurso, de hecho ya verbaliza cosas diferentes; en todo caso, en unos meses lo hará más todavía, sobre todo si quiere remontar sus pobres y recientes resultados electorales en Euskadi en las municipales y generales de cara a las elecciones al Parlamento Vasco".

http://www.teinteresa.es/politica/Basta-pedir-perdon_0_647937082.html

 

"Es responsabilidad de los presos dar pasos sin esperar a que otros les digan cuándo tienen que hacerlo"

"Es responsabilidad de los presos dar pasos sin esperar a que otros les digan cuándo tienen que hacerlo"

Los Presos Comprometidos con el Irreversible Proceso de Paz, agrupados en la nueva prisión de Zaballa (Álava), atienden a las cuestiones de actualidad que les hace llegar el DIARIO DE NOTICIAS, entre ellas, los encuentros con víctimas y el denominado Taller de Convivencia

 

Pamplona. "El nuevo tiempo abierto tiene que llegar a las cárceles y a la política penitenciaria". El colectivo de reclusos agrupado primero en torno a la antigua prisión alavesa de Nanclares y ahora en la nueva de Zaballa rechazó la violencia, hace tiempo se desmarcó de ETA y son los protagonistas involuntarios de la denominada vía Nanclares que distintos agentes reclaman para resolver los temas penitenciarios. Tras acoger el anuncio de ETA del 20 de octubre con un "sentimiento agridulce", analizan distintas cuestiones, como la situación del Acuerdo de Gernika, al que todavía no han podido sumarse al estar "vetados" y pese a haberse reunido hace poco con algunos de sus firmantes. Según reconocen, "lo curioso es que gente de EA, Aralar o de la propia Batasuna, que han padecido las consecuencias de esa mentalidad sectaria, ahora se plieguen a ella cuando afecta a otros".

 

¿Cómo vivieron desde la cárcel el día del anuncio del cese definitivo de la violencia armada de ETA?

 

Con un sentimiento agridulce. Por una parte, la satisfacción de que por fin se decida terminar con la lucha armada y por el alivio que esto significa para muchas personas. Pero, por otra parte, con la sensación amarga de que este paso se tenía que haber dado mucho antes, pues la persistencia de ETA solo ha servido para generar más sufrimiento y llenar las cárceles. Nos acordamos de mucha gente que hoy no está y también de dos víctimas con las que unos días antes habíamos tenido un encuentro dentro del taller de convivencia.

 

¿Qué les llevó a plantear poner en marcha un taller así dentro de la cárcel?

 

El compromiso y la responsabilidad que trae consigo el haber militado en una organización que ha sido responsable de una parte importante del sufrimiento y los dramas vividos por muchas familias, nos llevaron a plantear la necesidad de crear un taller de convivencia que sirviera de punto de encuentro con personas de sectores y sensibilidades diferentes. Desde ese diálogo, tratar de aportar algo en la necesaria normalización y, a su vez, tratar de ayudar en la medida de lo posible a suturar las muchas fracturas que han dejado en nuestra sociedad tantos años de violencia.

 

¿Qué temas han tratado en esos talleres?

 

Los relacionados con la recuperación de una convivencia normalizada. Analizando los procesos de memoria, verdad y reconciliación en otros países, las bases éticas para la construcción de la nueva convivencia, la realidad de las víctimas a través de sus propios testimonios, la necesidad de una reflexión crítica del pasado y de la aportación que los presos podemos hacer en este sentido.

 

En este taller han participado, entre otros, víctimas de ETA. ¿Cómo fueron los encuentros?

 

Le damos mucha importancia al hecho de que vinieran y participaran. Nos parece una actitud muy positiva por su parte. Los encuentros fueron intensos y constructivos. Escuchar sus testimonios en una sala, frente a frente, cómo vivieron los atentados, lo que supuso para sus familias y la falta de solidaridad que sintieron por parte de mucha gente te hace poner en cuestión no solo la utilización de la violencia, sino también la mentalidad con la que se ha vivido y hemos vivido todo esto.

 

¿Qué les hicieron llegar?

 

Además del duro testimonio personal, nos transmitieron sus preocupaciones y dudas sobre que se quiera pasar página, como si en estos años no hubiera pasado nada, y lo entendemos, ya que ha sido mucho el dolor y sufrimiento padecido por mucha gente. Un dolor que no puede caer en el olvido y que necesita, en este nuevo tiempo abierto con el fin de ETA, ir acompañado del reconocimiento del conjunto de la sociedad vasca para con todas las víctimas de tantos años de violencia.

 

¿Qué conclusiones sacan de los encuentros con las personas que han participado en el taller?

 

La primera es que el contacto directo ayuda a afrontar de manera positiva estos temas cuando se tiene voluntad para ello. La segunda, que el fin de la violencia tiene que traer consigo, entre otras cosas, un cambio de mentalidad y actitudes. Y la tercera, que está siendo una experiencia muy positiva y constructiva. Pensamos que llevando este tipo de encuentros a otros ámbitos de la sociedad, a los pueblos, a la universidad, etc., se podrían dar pasos concretos en la recuperación de la convivencia. Pasos que van más allá de las declaraciones o escritos.

 

Además de en este taller, han participado en encuentros cara a cara con algunas víctimas. ¿Cómo ha sido?

 

Al principio teníamos nuestras dudas. Pensábamos que estos pasos se tenían que dar, pero no sabíamos qué reacciones podría haber. Nos preocupaba que, al final de los encuentros, las sensaciones fueran más negativas que positivas, pero no ha sido así. También nos preocupaba que se pudiera hacer una utilización parcial e interesada de estos encuentros, pero las cosas se están haciendo bien. A la hora de dar estos pasos nos animaron mucho los encuentros que mantuvimos con Rafa Larreina, Aintzane Ezenarro, Paul Rios… que nos transmitieron sus impresiones positivas de sus experiencias con las víctimas, haciéndonos ver que el diálogo directo era posible y necesario.

 

Desde el EPPK les acusan de haber creado grietas en la cohesión del mundo de los presos. Incluso, han hecho una petición a la izquierda abertzale para que no les apoye.

 

Son ramalazos que aún utilizan los que quieren seguir con la mentalidad de antes. Hoy en día, con la lucha armada terminada, ahora que se valora el apoyo político que Alternatiba, Aralar, Batasuna y EA han tenido al ir juntos, ese tipo de discurso sectario solo lo pueden mantener en el mundo de los presos. Es penoso, pero ya es un avance.

 

Año y medio después de la firma del Acuerdo de Gernika, ustedes siguen vetados. ¿Mantienen su apoyo al Acuerdo?

 

Lo apoyamos desde el principio, ya que en él se planteaban, por primera vez de una manera seria, las cuestiones referidas a presos y víctimas. Pero año y medio después, creemos que las potencialidades que tenía siguen sin concretarse. En cuanto al veto, hace unos días, aprovechando un permiso de salida, mantuvimos una reunión con los representantes del Acuerdo de Gernika, nos dijeron que entienden nuestra postura, pero que esperáramos, pues todavía hay un sector que se opone. Lo curioso es que gente de EA, Aralar o de la propia Batasuna, que han padecido las consecuencias de esa mentalidad sectaria, ahora se plieguen a ella cuando afecta a otros. Si para algo tan sencillo de resolver andan así, ¿cómo piensan afrontar la convivencia y la reconciliación si son incapaces de reconocer a todos los presos?

 

Los firmantes de Gernika han reconocido por primera vez el dolor causado a las víctimas, también de ETA. ¿Cómo lo valoran?

 

Nos ha parecido que de tanto querer consensuar algo que sea asumible por los mugarris (en referencia al sector más inmovilista del MLNV, opuesto al de los posibilistas), han elaborado un documento que aporta poco y que crea frustración en muchos sectores de nuestra sociedad, especialmente entre los que han padecido las consecuencias de la violencia y que en este nuevo tiempo que se ha abierto con el fin de la actividad de ETA esperaban algo más que hablar en tercera persona diciendo: "Las partes y agentes de diversa naturaleza han mantenido una actitud de falta de sensibilidad hacia el sufrimiento y el dolor ajeno". ¿Quiénes son las partes? ¿Quiénes somos las partes?

 

Una de las claves de su situación, la de los Presos comprometidos con el irreversible de paz, es el reconocimiento del daño causado. ¿Ven posible algo similar entre los presos que forman el EPPK?

 

Claro que es posible y necesario. Más imposible parecía que la lucha armada se dejara así, sin más, sin ningún proceso negociador, de manera unilateral, con 700 presos en las cárceles y así ha sido. El Acuerdo de Gernika, que tanto ha costado que el "Colectivo" lo firmara y no porque la mayoría de los presos no estuviera de acuerdo, sino porque los impulsores de Mugarri eran reacios a dicho acuerdo, habla de "la necesidad de un reconocimiento, reconciliación y reparación de todas las víctimas originadas por el conflicto político y la realidad de las múltiples violencias". Si ya se ha firmado esto, ¿por qué no profundizar de una manera seria y clara en el reconocimiento, reconciliación y reparación de las víctimas que la organización en la que militábamos ha generado? ¿Por qué o a qué esperar a dar estos pasos que son necesarios para ayudar a cerrar heridas y para avanzar hacia una convivencia normalizada? Sabiendo, además, que en la medida en que se den estos pasos, otros se verán en la obligación de reconocer también las múltiples vulneraciones de Derechos Humanos y las víctimas que se han general "en defensa del Estado de Derecho".

 

¿Ven posible un acercamiento de los presos a las cárceles de Euskal Herria?

 

Lo vemos posible y necesario. En primer lugar, porque los que más padecen la dispersión son los familiares que se ven obligados a hacer cientos y cientos de kilómetros todos los meses. En segundo lugar, porque la dispersión impide y ha impedido debates que en otras circunstancias y tiempos (Lizarra-Garazi, Loiola) habrían surgido y habrían madurado dentro de las cárceles. Y, en tercer lugar, porque el nuevo tiempo que se ha abierto tras el fin de la actividad de ETA tiene que llegar a las cárceles y a la política penitenciaria.

 

El Gobierno español ha dicho que hasta que no llegue el comunicado del final de ETA no va haber ningún movimiento en la cuestión penitenciaria. ¿Cómo se desbloquea este planteamiento?

 

Dando pasos de manera unilateral, como se ha hecho a nivel político para volver a las instituciones. Si Batasuna se hubiera limitado a solicitar que les legalizaran, sin más, sin cumplir los trámites ni los requisitos de la Ley de Partidos, y remarcando que no aceptarían tales requisitos, ni Bildu ni Amaiur serían ahora legales. Pero a los presos se les impone que sigan utilizando fórmulas que solo sirven para mantener en el candelero el tema de los presos en vez de plantear soluciones. También es responsabilidad de los presos dar pasos sin esperar a que otros les digan cuándo tienen que darlos.

 

¿Cómo ven la actual coyuntura política? ¿Consideran probable una pronta resolución del conflicto político?

 

No tiene una solución mágica ni definitiva a corto plazo. Lo importante es que se vaya avanzando desde la realidad que tenemos en Iparralde, Nafarroa y la Comunidad Autónoma; haciendo política, configurando mayorías sociales basadas en el reconocimiento y el respeto a las diferentes formas de pensar y vivir ese conflicto político. Y, para eso, también para eso, ahora lo prioritario es solucionar los problemas humanos y convivenciales generados por tantos años de violencia política.

 

¿Cómo pasa una persona de defender la lucha armada a una posición política al margen de la violencia? ¿Es una evolución intelectual o fruto de una larga estancia en la cárcel?

 

Es un error pensar que esa evolución es fruto de los años en prisión. Eso también ocurre, pero en menor medida de lo que se piensa. De hecho, son pocos los militantes que se desmarcan estando en prisión. Muchos más lo hacen estando en casa o en el exilio. Ese cuestionamiento viene a menudo como consecuencia de ver en la práctica la diferencia que hay entre lo que uno pensaba que era la lucha armada, como algo idealizado, y la cruda realidad de sus contradicciones, que se generan en las decisiones que se toman y la mentalidad con la que se hace.

 

Si ETA no va a seguir sus siglas para la actividad armada, ¿se preguntan por qué no se disuelve? ¿Qué opinión les merece este debate?

 

Desde el punto de vista de ETA, parece lógico que no se quiera disolver sin solucionar la cuestión de los presos y los refugiados. El problema es que, una vez que su actividad se ha tenido que dejar unilateralmente, según va pasando el tiempo, ETA, como organización, no aporta nada, queda como algo del pasado, como algo residual. Solo le queda decir que desaparece. Quizá sea más realista, más efectivo, que los grupos que conforman Amaiur planteen con más sensatez y decisión la cuestión de la convivencia, de las víctimas y de los presos, ya que estos tres temas van necesariamente unidos. Que, sobre estos temas, se llegue a un acuerdo entre los grupos políticos, se cree una comisión de seguimiento, que ETA deje en manos de esta comisión el tema de los presos y refugiados y anuncie su disolución. Esto reforzaría en la sociedad el apoyo para ir resolviendo los problemas de convivencia pendientes: reconocimiento, ir cerrando heridas, la vuelta de los presos a casa...

http://www.noticiasdenavarra.com/2012/02/12/politica/euskadi/es-responsabilidad-de-los-presos-dar-pasos-sin-esperar-a-que-otros-les-digan-cuando-tienen-que-hacerlo

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Proyecto de documental "1980" (Iñaki Arteta)‏

Proyecto de documental "1980" (Iñaki Arteta)‏

QUÉ ES “1980”

Siguiendo la estela de los proyectos anteriores realizados por Iñaki Arteta, el documental “1980” se adentrará en los hechos terroristas sucedidos durante ese año, el de más actividad asesina de la banda terrorista ETA. El recorrido por este año sangriento se efectuará a través de los recuerdos y opiniones de varios periodistas, un pensador, una víctima y un policía, que de diferentes maneras y con distintas edades vivieron aquel año.

 

La marca ETA debe mucho a su actividad durante aquellos años 80.

Casi cien asesinatos, cientos de explosiones, decenas de intentos fallidos de atentado, decenas de secuestros, centenares de actos terroristas de todo tipo, recorren el calendario de un año extraordinariamente convulso. Una reto para la joven democracia, una prueba moral para la ciudadanía.

 

En un momento como el actual en el que se está extendiendo cierta tendencia al olvido, en que se puede ceder a la tentación de “pasar página” a lo que ha significado la actividad terrorista y sus protagonistas, resulta especialmente trascendente repasar episodios como estos para extraer reflexiones válidas para el presente.

Iñaki Arteta Orbea

www.1980docu.com

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