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La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas

Observatorio terrorismo actual

Impacientarse no es perder las esperanzas, por Guillermo Dupuy

Impacientarse no es perder las esperanzas, por Guillermo Dupuy

Tanto las cartas enviadas al PP vasco, como la "nueva ofensiva integral" anunciada por Batasuna contra el Estado, son muestras de que la mal llamada "izquierda abertzale" se impacienta, pero también de que no ha perdido, ni mucho menos, la esperanza.

Frente a las voces que piden a la Justicia su "colaboración" para facilitar el final definitivo de ETA, el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, ha señalado en ABC que la "fiscalía no puede participar en el fin de ETA", que su "papel como fiscal general del Estado y el de los fiscales que lleven procesos de terrorismo es cumplir estrictamente con la legalidad" lo que significa que "aplicaremos las normas penales y en ejecución de sentencia las normas penitenciarias que fija la ley sin ningún tipo de beneficio, pero tampoco con ningún tipo de perjuicio".

La verdad es que las declaraciones de Torres-Dulce ofrecen un encomiable contraste con las de su antecesor en el cargo, Cándido Conde-Pumpido, quien no dudó en determinados momentos en calificar de "Guantánamo electoral" a la Ley de Partidos; o en hacer llamamientos a jueces y fiscales para que no fueran "obstáculo" para el mal llamado proceso de paz o para que sus "togas no eludieran el polvo del camino".

Con todo, las declaraciones de Torres-Dulce podrían dar a algunos la impresión equivocada de que el fin de ETA queda al margen o es cosa distinta del Sistema de Administración de Justicia, incluido la Fiscalía, cuando lo cierto es que no hay un fin de ETA digno de ese nombre que no consista, precisamente, en el cumplimiento estricto de la Ley.

Cosa distinta es que, tal y como han hecho en un momento dado todos los partidos políticos, se llame "fin de ETA" a lo que el Pacto de Ajuria Enea llamaba "fin dialogado de la violencia", a procesos mediante los cuales las autoridades públicas se sienten temporalmente liberadas del permanente deber legal de detener a terroristas prófugos de la Justicia para, en su lugar, "dialogar", "verificar voluntades de paz", o llevar a cabo "tomas de temperaturas" con los criminales. Esta envilecida forma de entender el "fin de ETA", que ha llevado a gobernantes con capacidad de conceder indultos a ofrecer "generosidad" a los terroristas a cambio de ese supuesto "fin definitivo de la violencia", nada tiene que ver, ciertamente, con una Fiscalía y con una Justicia dignos de ese nombre, sino que son procesos que transcurren al margen y en oposición a un auténtico Estado de Derecho. Esta forma envilecida de entender el fin de ETA es lo que ha llevado a los etarras a no perder las esperanzas de conseguir, no sólo beneficios penitenciarios, sino también muchos otros beneficios políticos.

Tanto las cartas que los proetarras han hecho llegar estos días a dirigentes del PP del País Vasco, en las que les piden reuniones secretas, como la llamada "nueva ofensiva integral" anunciada por Batasuna contra el Estado, son muestras de que la mal llamada "izquierda abertzale" se impacienta, pero también de que no ha perdido la esperanza de conseguir aquellos objetivos políticos a los que su brazo armado ha vinculado su supuesto "cese definitivo".

Naturalmente, una de las cosas que más ha contribuido a que ETA y sus voceros no hayan perdido las esperanzas es el hecho de que, a pesar de la Ley de Partidos, Bildu y Amaiur estén en las instituciones. Mi duda es si el actual fiscal general del Estado ve en este hecho un "cumplimiento estricto de la ley" o ve en él algún tipo de "beneficio o perjuicio" de los que nos hablaba.

Habrá que esperar, sin duda, a que se remodele el Tribunal Constitucional; pero, llegado ese momento, la Fiscalía General del Estado deberá verse concernida a la hora de participar en cómo se quiere poner fin a ETA.

http://www.libertaddigital.com/opinion/guillermo-dupuy/impacientarse-no-es-perder-las-esperanzas-64006/

Homilía de monseñor José Ignacio Munilla en la Marcha por la Paz en Euskadi, en Azánzazu

Homilía de monseñor José Ignacio Munilla en la Marcha por la Paz en Euskadi, en Azánzazu

Muy queridos hermanos, que compartimos la gracia de ser hijos de Dios. Pido para todos nosotros y para quienes traemos en nuestro corazón, la bendición de nuestra madre la Virgen de Aránzazu.

Como hemos recordado al inicio de la subida, nuestra Diócesis ha hecho un largo recorrido en pos de la paz. Algún día sabremos –¡cuando estemos en Dios!- la influencia que la oración ha tenido en el final del terrorismo. No en vano decimos que “la fe mueve montañas”. Hoy hemos subido a Aránzazu para dar gracias a María por los pasos dados en el camino de la paz, pero también queremos perseverar en nuestra oración de súplica: Le pedimos a nuestra Madre que se complete el proceso del fin de la violencia iniciado, con la entrega de las armas por parte de ETA y con su disolución. Le pedimos el milagro de la sanación de tantas heridas abiertas por la violencia. Le pedimos el don de la reconciliación en nuestro pueblo, al mismo tiempo que nos comprometemos con esta tarea.

Se han abierto unas expectativas que miramos con esperanza, al mismo tiempo que nos preguntamos cuáles deberían ser nuestras aportaciones en este nuevo camino… Desde el sentir de la Iglesia Católica, entendemos que existen cuestiones que deben ser discernidas desde las instancias políticas, ante las que la Iglesia no toma partido. En efecto, la Iglesia sigue el debate político sobre la pacificación desde una distancia prudencial, consciente de que no está llamada a entrometerse en el terreno de la legítima pluralidad política. Pero igualmente, somos también conscientes de que el reto de la pacificación tiene múltiples dimensiones que conciernen de lleno al mensaje evangélico que Cristo nos ha encomendado. Respecto a esto último, la Iglesia está llamada a predicar el mensaje de Cristo a tiempo y a destiempo, ya resulte políticamente correcto o incorrecto.

Conviene que profundicemos en un aspecto muy concreto del debate social sobre la pacificación, que toca muy de cerca al mensaje cristiano, y por lo tanto a la Iglesia. Me refiero a la siguiente cuestión: ¿Hay que ser cristiano para arrepentirse y pedir perdón? No cabe duda de que en el Evangelio  Jesucristo llama a la conversión y al perdón. Pero, ¿se trata de un mensaje únicamente para los creyentes?

Ciertamente, pensamos que el arrepentimiento y la petición de perdón son valores inherentes a la dignidad humana, y por lo tanto, necesarios para todos los hombres y mujeres, que procuran en su conciencia el discernimiento entre el bien y el mal. Pero el hecho de que tal obviedad sea cuestionada en nuestros días -a veces incluso por personajes destacados de la vida social- manifiesta claramente que la cultura secularizada tiene serias dificultades a la hora de mantener los valores éticos, cuando da la espalda a su fundamento religioso. Con esto no queremos negar la existencia de una autonomía del orden ético en un estado aconfesional. Muy al contrario, pensamos que el reconocimiento de un orden ético natural, es fundamental para la ordenación de una convivencia regida por el principio del bien común. Pero, paradójicamente, hoy constatamos cómo la misma ley natural está siendo rechazada y negada de forma explícita, precisamente en nombre de un laicismo mal fundamentado.

Como decía Chesterton: “Cuando quitamos lo sobrenatural, no encontramos lo natural, sino lo antinatural”. O dicho de otro modo, cuando se niega o se excluye a Dios, ¡no queda ni el hombre! En palabras del célebre teólogo conciliar Henri de Lubac: “Un humanismo que expulsa a Dios, degenera en un humanismo inhumano”. Se trata de una experiencia que concuerda con una de las afirmaciones principales de la Constitución ‘Gaudium et Spes’ del Concilio Vaticano II y con la primera encíclica (‘Redemptor Hominis’) del beato Juan Pablo II: “Jesucristo es quien revela al hombre su propia vocación y dignidad”. Obviamente, se trata de una convicción que ya estaba presente con otras formulaciones en la tradición de la Iglesia. Por ejemplo, Santo Tomás de Aquino afirma en su Summa Theologica que “sin la gracia de Jesucristo el ser humano no es capaz de cumplir la integridad de la ley moral a lo largo de toda su vida”.

Por ello, llegamos a la conclusión de que la mayor contribución que la Iglesia puede hacer al debate ético de nuestros días es, precisamente, seguir predicando el mensaje de Jesucristo en su integridad. Será nuestra gran aportación a la pacificación y a la reconciliación, ya que de esta forma ofrecemos a la sociedad el Evangelio como “levadura” dentro de la “masa” de la ética social, que posibilita la pervivencia de los valores naturales inherentes a la dignidad humana.

Por todo ello, desde este Santuario hacemos un llamamiento para que el fin del terrorismo vaya acompañado de actitudes de humildad y de arrepentimiento. De lo contrario -no nos cansaremos de decirlo- existiría el riesgo de que el fin de la violencia fuera un mero cálculo de conveniencia, y entonces el odio perviviría en nuestra sociedad más allá de este fin de la violencia.

El “reconocimiento del daño causado”, no deja de ser una mera constatación de un hecho histórico. Es necesario dar un paso más, sin miedo a entrar en la valoración ética del daño causado. Hay algo mucho más determinante que el cese de las armas: ¡el cambio de los corazones! Algunos pensarán que este planteamiento es maximalista y, por ello, utópico. Pero nosotros creemos que es el único camino posible, y que, además es factible. Los cristianos estaremos junto a quienes quieran emprender este camino interior, de consecuencias tan positivas para toda la sociedad. Como pastor de la Iglesia, estoy a disposición de cada hombre y mujer que quiera buscar la verdad que sana y que reconcilia. ¡Porque quienes creemos en Dios, creemos también en el hombre!     

http://revistaecclesia.com/content/view/33913/1/

«El lenguaje de la rendición es especialmente inútil»

«El lenguaje de la rendición es especialmente inútil»

Considera que la implicación internacional es imprescindible en Euskal Herria como una «tercera parte» que facilite acuerdos, pero insiste en que un proceso así solo sale adelante si se logra confianza mutua entre las partes y se mira al futuro.

Nacido en 1949 en Merseyside, noroeste de Inglaterra, George Howarth fue elegido parlamentario del Partido Laborista por la circunscripción de Knowsley en 1986 y ha sido reelegido ininterrumpidamente por su comunidad durante los últimos 26 años. Ingeniero de carrera se dedicó a la enseñanza desde 1977 hasta su llegada a la Cámara de los Comunes. Es buen conocedor del sistema cooperativo, dado que se implicó en este sector hasta llegar a ser el director ejecutivo del Centro Cooperativo de Gales.

Tras ejercer como portavoz parlamentario de la oposición en materia de Medioambiente (1989-1994) y también Interior (1994-1997), a su llegada a Downing Street fue elegido por Tony Blair como número tres del Ministerio de Interior y tuvo un rol fundamental en la Oficina para Irlanda del Norte en una época en la que se consolidó el proceso de paz y, muy especialmente, se implementó el Acuerdo de Viernes Santo, piedra angular de toda la arquitectura del proceso. Conocedor de primera mano de las condiciones y las bases que permitieron el cambio de paradigma y de mentalidad que llevó al fin del sangriento conflicto del norte de Irlanda, se ha destacado ahora por su apoyo al proceso de paz vasco y por la dinamización de diferentes iniciativas en el ámbito parlamentario británico.

Interpelado por GARA, el veterano parlamentario laborista se mostró accesible e interesado en responder a nuestras preguntas. En un ejercicio de honestidad no exento de dotes diplomáticas, George Howarth comparte con los lectores de este diario las experiencias que extrajo del proceso irlandés, las similitudes y diferencias que observa con el proceso que vive ahora este país.

En el norte de Irlanda, el cese definitivo de las armas fue fundamental para que el Gobierno diera el paso de entrar en negociaciones directas. En buena lógica, ¿cree que el Gobierno español debería actuar de la misma manera?

El cese de las armas fue una señal importante en Irlanda del Norte, que indicó que el IRA Provisional estaba dispuesto a considerar alternativas a la violencia. Sin embargo, a diferencia de Irlanda del Norte, donde había dos comunidades divididas por la religión y por su actitud frente a la unión del Reino Unido, la situación es diferente aquí. El Gobierno británico no tenía otro interés específico que el de promover la paz. Por el contrario, en el conflicto entre el Gobierno español y los nacionalistas en el País Vasco solo hay dos partes. En consecuencia, la comunidad internacional, en este caso, debe ser vista como una tercera parte que trata de promover un acuerdo pacífico y que funcione.

La promesa de la democracia debe ser que la paz es siempre una opción más atractiva que la violencia. Cada paso en el camino hacia la paz necesita ser visible y atractivo. ¿Las posturas antagónicas en clave de rendición o victoria aportan algo?

El lenguaje de la rendición y la victoria es especialmente inútil y el énfasis debe orientarse claramente hacia la identificación de un suelo común. La acciones individuales en Irlanda del Norte, por ejemplo en el programa de liberación de los presos, tuvieron que ser tratadas con mucho cuidado. Hubo una tendencia en Irlanda del Norte de coreografiar cada movimiento del proceso de manera que significase alcanzar el objetivo para una comunidad, seguida de otro enfoque que para la otra comunidad significara también el logro del mismo objetivo. La paz y la democracia son siempre la respuesta a la violencia.

El papel de la comunidad internacional es fundamental para el beneficio mutuo de todas las partes, en lugar de un tira y afloja destructivo. Desde su experiencia como ministro para Irlanda del Norte en los años de implementación del Acuerdo de Viernes Santo, ¿qué lecciones subrayaría como útiles para Euskal Herria?

La lección más importante que extraigo de la experiencia de Irlanda del Norte y del Acuerdo de Viernes Santo es que, si se le da la oportunidad, la gente prefiere adoptar una posición de confianza mutua en lugar del antagonismo. Sin embargo, la Historia a menudo se interpone en el camino de esa aproximación. Por tanto, es esencial crear un sentido del momento, del impulso, de manera que los involucrados en el proceso de paz tengan que fijar su mirada en el futuro más que en el pasado.

Usted ha dicho que «ETA debe darse cuenta de que la declaración de octubre es solo un hito -aunque importante- y que este es un proceso continuo que requiere de nuevas demostraciones prácticas de compromiso sobre la marcha». Aparte de eso, ¿cuáles son las medidas que deberían adoptar los gobiernos español y francés?

No creo que sea apropiado que subraye o delinee las medidas específicas que deben ser adoptadas por España o Francia, aunque debo decir que el paradigma de la resolución de conflictos es más probable que haga cambiar la forma de pensar de la gente que la forma en que el Estado es visto -como un brazo fuerte- por la gente.

¿Cree que España puede afrontar el debate político en Euskal Herria con la misma naturalidad que Londres ante Escocia?

Un aspecto importante del Acuerdo de Viernes Santo fue la creación de un espacio dentro del cual tanto los unionistas como los nacionalistas podían conservar sus creencias fundamentales, mientras que a la vez participaban en el proceso de paz, en un proceso de delegación de competencias y de devolución del autogobierno, en un presente tan distinto a lo que sus objetivos de largo plazo podrían ser. La cuestión de si Escocia se convierte o no en un Estado independiente es un contencioso dentro del Reino Unido, pero el tono y la dirección de ese debate no es, en mi opinión, un distintivo británico. Y no tengo ninguna duda de que, en las circunstancias apropiadas, un debate de ese tipo podría darse, y probablemente se dará, también en España.

Es conocida su implicación en el APPGCI (The All-Party Parlamentary Group on Conflict Issues) y el hecho de ser el impulsor principal de la Early Day Motion. ¿Qué conclusiones extrajeron? ¿Qué tipo de impacto pueden tener? ¿Y qué tipo de continuidad?

Mi participación en el Early Day Motion y en el Grupo Parlamentario Multipartito para la Resolución de Conflictos deriva de la firme creencia de que las diferencias se resuelven mejor hablando que con la violencia. En su caso, a veces, una tercera parte sin participación directa en el conflicto puede ser muy útil. Yo no diría que esta Early Day Motion o la participación de ese grupo multipartito vayan a tener una importancia clave y fundamental. Lo más importante es que el País Vasco y el Gobierno español se embarquen en un viaje, dentro del cual la confianza mutua y el entendimiento puedan construirse. El apoyo externo suma en el proceso, pero al final el cambio se materializa debido a que en el marco del proceso la percepción de la gente cambia hacia el otro, hacia el de enfrente.

Una Early Day Motion de laboristas y liberales tras un debate también con unionistas

La situación creada en Euskal Herria por el cese definitivo de la lucha armada de ETA ha logrado que 24 diputados se agrupen en esta iniciativa conjunta, con George Howarth como uno de los principales impulsores. De hecho, el texto se registró en la Cámara de los Comunes ya en noviembre, y se hace eco tanto de la decisión de la organización vasca como, y sobre todo, de la Declaración de Aiete.

Optaron por lo que se denomina como Early Day Motion, una especie de declaraciones parlamentarias sobre temas que no están estrictamente en la agenda parlamentaria británica, por lo que se plantean para que sean abordadas «en una fecha próxima» (early day). Se trata de textos escuetos. Esta moción, en concreto, da la bienvenida a la decisión de ETA, saluda la contribución de los seis firmantes de la Declaración de Aiete y alude también al apoyo posterior de Tony Blair, Jimmy Carter y George Mitchell. Dicho esto, el texto «llama a la comunidad internacional a seguir apoyando» un proceso que conduzca a «una paz permanente».

Estas Early Day Motion atañen a temas muy diversos, muchos de ellos del ámbito internacional como en este caso, y tienen diferente grado de respaldo: las hay desde unipersonales, firmadas por un solo parlamentario, hasta otras que reúnen a un centenar, como ha ocurrido con algunas recientes iniciativas sobre las revueltas árabes. Esta referida a Euskal Herria se registró con el respaldo de 24 diputados, entre los que solo se echa en falta a miembros del Partido Conservador de David Cameron, aliado del PP.

La mayor parte de los impulsores se incluyen en el Partido Laborista o en el Liberal Demócrata de Nick Clegg, que comparte gobierno con los tories. También figuran entre los firmantes dos diputados galeses (de Plaid Cymru) y uno escocés (del Scottish National Party). Los parlamentarios representan a diferentes territorios de toda la isla: Londres, Portsmouth, Manchester, Leeds, Liverpool...

Antes de esta Early Day Motion, y antes también de Aiete y de la decisión de ETA, en febrero de 2011 Westminster ya acogió una sesión de trabajo especial sobre la situación que se iba abriendo en Euskal Herria, en la que Brian Currin explicó a los parlamentarios ingleses, escoceses y galeses algunos detalles y se abrió un debate. Hubo también representación plural, pero la más sorprendente fue la de un importante líder de la comunidad unionista del norte de Irlanda. Jeffrey Donaldson tomó la palabra para responder a la intervención, entre crítica y escéptica, de un enviado del Gobierno español. «Nosotros hace quince años pensábamos lo mismo; no queríamos diálogo - le dijo-. Luego nos dimos cuenta de que estábamos muy equivocados».

El acto fue organizado por el intergrupo parlamentario dedicado a la resolución de conflictos y al que se refiere Howarth en la entrevista. Fue creado en 2006 y en estos dos últimos años tiene a Euskal Herria muy presente en su agenda. R.S.

Mikel ZUBIMENDI | DONOSTIA

http://gara.net/paperezkoa/20120401/332071/es/El-lenguaje-rendicion-es-especialmente-inutil

 

El Constitucional mantiene la ‘doctrina Parot’ a 24 etarras y excarcela a tres

El Constitucional mantiene la ‘doctrina Parot’ a 24 etarras y excarcela a tres

El Tribunal también rechaza los recursos del narcotraficante Charlín Gama, de dos policías autores de cuatro asesinatos y de un violador

  El Tribunal Constitucional ha concedido el amparo, por unanimidad, a tres presos de ETA que cumplen condenas efectivas de 30 años de prisión en aplicación de la denominada doctrina Parot, y que ahora saldrán a la calle en cuanto se ejecute la sentencia. Se trata de los etarras José Ignacio Gaztañaga Bidaurreta, Juan María Igaratundi Peñagaricano y José María Pérez Díaz, a los que les fue aplicada retroactivamente la doctrina Parot por la Audiencia Nacional después de que sus respectivas liquidaciones de condena fuesen firmes, y en algún caso, a pocos días de obtener la libertad.

Las decisiones del Constitucional, un tribunal muy sensibilizado por las críticas de la opinión pública, coincidió con la jornada de huelga general en España, que el Tribunal aprovechó para reunirse en pleno y cerrar y notificar el acuerdo.

Las sentencias de los tres amparados se harán públicas en los próximos días, cuando se les incorporen los votos particulares concurrentes, es decir, aquellos que están de acuerdo con el fallo y solo afectan a la motivación.

El Tribunal comunicó que ha resuelto otros 31 recursos de amparo, de los que no ha admitido a trámite tres y ha rechazado los 25 restantes. A los firmantes de estos 31 recursos se les habían prolongado las condenas hasta el límite de 30 años en aplicación de la doctrina Parot. Los recursos inadmitidos lo han sido también por unanimidad y las inadmisiones se deben a defectos de forma. Corresponden al histórico de ETA Isidro Garalde Bedialanuta, Mamarru, y a los también etarras Itziar Martínez Sastatxa y Miguel Turrientes Ramírez.

Los 25 recursos a los que se les ha denegado el amparo han sido desestimados por mayoría y los magistrados han anunciado votos discrepantes contra ellos. Todos corresponden a miembros de ETA, excepto los del narcotraficante José Luis Charlín Gama, los policías Jesús Vela Martín y Manuel Lorenzo Vázquez, autores del crimen de Nigrán —el secuestro y asesinato de tres miembros de una familia y la sirvienta para conseguir dinero—, y el violador Antonio García Carbonell.

La Audiencia Nacional tendrá que ejecutar la decisión de excarcelar a los tres etarras beneficiados por la medida, como tribunal que ha aplicado la doctrina Parot a las liquidaciones de condena originales.

La doctrina Parot, que toma su nombre de la sentencia del Tribunal Supremo que se aplicó por primera vez al más sanguinario terrorista de ETA, Henri Parot, para evitar su excarcelación, se ha aplicado desde 2006 a más de 60 reclusos, en su mayor parte terroristas de ETA con múltiples condenas, además de a algunos asesinos y violadores.

El caso de cabecera de la aplicación ha sido el del etarra José Ignacio Gaztañaga Bidaurreta, cuya ponencia correspondió a la magistrada Elisa Pérez Vera. Gaztañaga iba a ser excarcelado el 29 de marzo de 2006, pero cinco días antes de su salida le notificaron una nueva liquidación de condena, según la cual saldría el 21 de marzo de 2018, es decir, cuando cumpliese el límite máximo de 30 años de cárcel.

Condenado en 1994 por el asesinato de un policía y por la colocación de dos coches bomba, con la liquidación de condena inicial, a la que habría prestado su consentimiento el fiscal, su condena había quedado reducida en 12 años, tras aplicarle la redención de penas por el trabajo. La liquidación de condena de Gaztañaga era firme y la Audiencia la modificó, aplicando retroactivamente la doctrina Parot.

El ministerio fiscal apoyó la estimación del recurso de Gaztañaga, según el informe elevado en su día por el fiscal Eduardo Torres-Dulce, hoy titular de la Fiscalía General del Estado. Torres-Dulce explicó entonces que el auto de la Audiencia Nacional que en 1997 aprobó la refundición de condenas de Gaztañaga se vio modificado posteriormente “en atención a una nueva interpretación emanada de una decisión de la Sala Penal del Tribunal Supremo”.

El hoy fiscal del Estado concluyó que en el caso de Gaztañaga existieron vulneraciones de los derechos fundamentales a la ejecución de las resoluciones judiciales en sus propios términos, del derecho a la legalidad penal y a libertad personal.

La situación de los otros dos recurrentes a los que se les ha concedido el amparo, Juan María Igaratundi Peñagaricano y José María Pérez Díaz, era similar a la de Gaztañaga es decir, contaban con liquidaciones de condena en firme, a las que se aplicó la doctrina Parot sin consultarles. Serán excarcelados cuando se notifique a la Audiencia la concesión del amparo.

El abogado Íñigo Iruin manifestó a este periódico su impresión, a la vista del resultado de las deliberaciones y sin tener más información que la de los medios de comunicación, de que el Tribunal “ha restringido en grado sumo” las opciones para poder interpretar que las liquidaciones de condena eran firmes e intangibles y la aplicación de la doctrina Parot vulneró los derechos de los penados.

Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, aseguró que estaba “muy satisfecho” con el mantenimiento de la doctrina Parot. “Partiendo de la premisa de respeto a todas las decisiones judiciales, quiero afirmar en relación con esta resolución que nos sentimos muy satisfechos con la decisión del Tribunal Constitucional”, dijo.

En cambio, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) criticó la decisión del Tribunal de mantener la doctrina Parot y que, en consecuencia, “se sigan aplicando legislaciones excepcionales” de política penitenciaria a pesar del “nuevo tiempo” que se ha abierto en el País Vasco.

 

Los tres que han sido amparados

José María Pérez Díaz. (Zarautz, 1962), exmiembro de comando Goierri-Costa, de 50 años, fue condenado a 197 años por, entre otros, un atentado en el que murió un guardia civil en 1986. Un año después, Pérez Díaz fue arrestado y lleva en prisión desde entonces: desde el 25 de noviembre de 1987. La salida de la cárcel que estaba prevista era en diciembre de 2008, pero la aplicación de la doctrina Parot alargó su estancia en prisión hasta el 6 de junio de 2017. Pérez Díaz, por otro lado, es uno de los 15 presos para los que la izquierda abertzale pide la excarcelación por enfermedad. El pasado enero sufrió un infarto de miocardio y se solicitaba su liberación por la cardiopatía que padece. Ahora será excarcelado por una incorrecta aplicación de la doctrina Parot.

José Ignacio Gaztañaga Bidaurreta. Ha sido el caso de cabecera de la aplicación de la doctrina Parot en el Tribunal Constitucional. Gaztañaga, de 51 años, iba a ser excarcelado el 29 de marzo de 2006, pero cinco días antes de su salida le notificaron una nueva liquidación de condena, según la cual saldría el 21 de marzo de 2018, cuando cumpliese el límite máximo de 30 años de cárcel. Fue condenado en tres sentencias, en 1990, 1992 y 1994 por participar en el asesinato del policía Félix García Salmón en 1985 y por la colocación de dos coches bomba. Con la liquidación de condena inicial, a la que había prestado su consentimiento el fiscal, su condena había quedado reducida en 12 años tras aplicarle la redención de penas por el trabajo. La liquidación de condena de Gaztañaga era firme cuando la Audiencia la modificó aplicando retroactivamente la doctrina Parot.

Juan María Igarataundi. Exmiembro del comando Udalaitz, de 54 años, fue detenido en 1987 y condenado en varias causas por, entre otros delitos, su participación en diversos atentados. Su salida de prisión estaba prevista para mayo de 2009, pero la aplicación de la doctrina Parot le alargó la pena ocho años más.

Julio M. Lázaro

http://politica.elpais.com/politica/2012/03/29/actualidad/1333039939_957629.html

 

Movimientos Islamistas en España (DIEEEM01-2012)

Movimientos Islamistas en España (DIEEEM01-2012)

Fuente: Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), organismo del Ministerio de Defensa de España dependiente de la Dirección General de Relaciones Institucionales.

El presente artículo tiene como finalidad presentar, por parte de sus autores, José María Blanco Navarro y Óscar Pérez Ventura, de una manera estructurada, los posibles movimientos islamistas ubicados en España. Se abordará su historia, su ideología, y sus posibles conexiones en nuestra nación, siempre partiendo de fuentes abiertas de información, citadas y referenciadas.

La amplitud de la cuestión hace que, al menos en este primer momento, el análisis se centre en los siguientes grupos: Hermanos Musulmanes, Justicia y Espiritualidad, Takfir wal-Hijra, y Yama’a al-Tabligh al-Da’wa.

Según Javier Jordán, en “Procesos de radicalización yihadista en España. Análisis sociopolítico en tres niveles”, el amplio catálogo de libertades, en países como España, como pudieran ser la libertad de expresión y de asociación, o las amplias garantías judiciales, suponen paradójicamente una ventaja para movimientos que difundan mensajes contrarios a los sistemas democráticos o incluso que pudieran perseguir la radicalización. Separando claramente los conceptos de islamismo y de radicalización yihadista, y aunque en general estos grupos condenen la violencia, pueden sembrar una serie de principios contrarios a nuestros valores democráticos y recogidos constitucionalmente, o contrarios a la integración en las sociedades de residencia, además de implantar sentimientos de marginación o victimización, que sirvan de caldo de cultivo para la reclutamiento yihadista.

http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_marco/2012/DIEEEM01-2012_MovimientosIslamistasenEspana.docx.pdf

El caso de Mohamed Merah en el contexto actual de la amenaza terrorista, por Javier Jordán

El caso de Mohamed Merah en el contexto actual de la amenaza terrorista, por Javier Jordán

Los asesinatos sucesivos de tres soldados, y de un profesor y varios niños judíos en Toulouse, así como el cerco de más de un día de duración y, por último, la muerte del terrorista al resistirse violentamente al asalto policial, han provocado una comprensible atención mediática. El espectro del terrorismo yihadista se pasea de nuevo por Europa.

Ahora que todo parece haber terminado, resulta interesante apartar la mirada del relato en tiempo real para situar los hechos en el marco general del terrorismo yihadista europeo. Lo que ha sucedido en Toulouse no es un caso aislado, pero tampoco significa que hayamos vuelto a mediados de la década de 2000, con los atentados del 11-S todavía frescos en la memoria y con la conmoción generada por las masacres de los trenes de Madrid en marzo de 2004 y del sistema de transporte urbano de Londres en julio de 2005. Aunque parezca una conclusión contraintuitiva, el nivel de amenaza a día de hoy es sustancialmente menor.

Desde los atentados de Londres, Europa ha sido escenario de numerosos complots terroristas, la mayoría de ellos desarticulados a tiempo por las fuerzas de seguridad, y en unos cuantos casos ejecutados de manera fallida. Entre estos últimos se encontrarían los ataques frustrados de Estocolmo y Copenhague cometidos respectivamente en diciembre y septiembre de 2010, el de Milán en octubre de 2009 y el de Exeter en mayo de 2008. En todos ellos los únicos muertos o heridos fueron los propios terroristas.

A esos casos se añaden el apuñalamiento de un parlamentario británico en mayo de 2010, por parte de la joven de origen blangladeshí, Roshonara Choudhry, y el asalto armado por parte de un individuo de origen somalí contra el domicilio del caricaturista danés Kurt Westergaard en enero de 2010, que finalizó con el terrorista herido a resultas de su enfrentamiento con la policía. El único atentado yihadista ejecutado con éxito durante todo este periodo (hasta los asesinatos de Toulouse) fue el protagonizado por el joven de origen albano-kosovar, Arid Uka, que en marzo de 2011 mató con su pistola a dos norteamericanos e hirió a otros dos en un autobús militar en el aeropuerto de Frankfurt.

En total entre los años 2006 y 2011 han tenido lugar 49 incidentes terroristas en Europa Occidental inspirados por el salafismo yihadista, la inmensa mayoría de ellos -como acabamos de señalar- desarticulados a tiempo o con desenlace fallido. Una de las principales diferencias entre esos 49 sucesos y los 42 correspondientes al periodo 2001-2005, es que desde mediados de década se ha incrementado el número de incidentes protagonizados por pequeños grupos no vinculados organizaciones mayores (como, por ejemplo, Al Qaeda) y por individuos que actuaban por cuenta propia (lobos solitarios). Pero junto a ellos, han seguido estando presentes a lo largo de toda la década de 2000 las células vinculadas a organizaciones más amplias. Este hecho refleja por tanto un escenario híbrido en términos de estructura organizativa.

El análisis de la estructura organizativa del terrorismo yihadista no obedece a mera curiosidad académica, sino que constituye un paso necesario en la valoración de la amenaza terrorista. Los atentados más letales cometidos en Europa (Madrid y Londres, con un balance total de 243 muertos y al menos 2.628 heridos) han sido obra de actores vinculados a organizaciones ‘madre’, concretamente a Al Qaeda central; mientras que los grupos no vinculados sólo han sido responsables de la muerte de Theo Van Gogh en noviembre de 2004 y del asesinato de los dos norteamericanos ya mencionados en el aeropuerto de Frankfurt en marzo de 2011. Aunque en todos los casos se trata de dramas humanos, lo cierto es que los actores vinculados a una organización superior han supuesto hasta el momento una amenaza más grave. Esto es lógico ya que con frecuencia sus miembros han tenido la oportunidad de pasar por un campo de entrenamiento (desde mediados de década la mayor parte de los casos se refieren a Pakistán) y, por tanto, pueden haber adquirido la habilidad necesaria para fabricar explosivos o manejar con soltura armas de fuego, además de recibir directrices y enseñanzas de instructores experimentados.

Con la información disponible en estos momentos, el caso de Mohamed Merah se correspondería con el de un actor vinculado. Aunque, según ha confesado durante el cerco policial, él ha sido el único responsable de todos los asesinatos, no se trata de un lobo solitario. El lobo solitario es una figura que, como ya hemos tratado en otros análisis, se caracteriza por la ausencia de relación con otros grupos u organizaciones terroristas. Sin embargo, Mohamed Merah afirmó actuar en nombre de Al Qaeda central y, según las autoridades francesas, había viajado dos veces a Pakistán y se había entrenado con Al Qaeda en Waziristan.

Por tanto, el caso de Mohamed Merah demuestra nuevamente el peligro comparativamente mayor que suponen los actores vinculados en relación a los grupos independientes y los lobos solitarios, pero al mismo tiempo el modus operandi del terrorista de Toulouse pone en evidencia las dificultades que encuentra Al Qaeda y el terrorismo yihadista en general a la hora de atentar en Europa. Las razones son las siguientes:

De confirmarse los datos ofrecidos por las autoridades francesas, éste sería el primer atentado con éxito que comete Al Qaeda en Europa desde julio de 2005. Desde aquel verano -y varias veces cada año- tanto la organización fundada por Bin Laden como otras organizaciones asociadas han tratado de golpear de nuevo el territorio europeo, pero sus planes han sido abortados a tiempo por las fuerzas de seguridad o sus acciones han resultados fallidas. Por el momento, los atentados de Merah son la excepción que confirma la regla.

A pesar de la mayor peligrosidad comparativa de los actores vinculados a una organización madre, el deterioro que ha sufrido la infraestructura yihadista en Europa como consecuencia de la acción policial y de inteligencia ha reducido sustancialmente el apoyo horizontal que solían recibir ese tipo de células. En varias ocasiones los individuos que han pasado por Pakistán han tenido que valerse por sí mismos (como puede haber sido el caso de Mohamed Merah) o han mantenido comunicación con sus contactos de Al Qaeda central a través de internet, lo cual les ha hecho vulnerables y ha facilitado su detección y posterior desarticulación.

En cuanto a las células independientes y lobos solitarios, el incremento de su protagonismo en la segunda mitad de la década, no ha tenido un paralelo en términos de eficacia. El único atentado exitoso fue el de Frankfurt en marzo de 2011, pero por su simplicidad apenas tuvo el impacto mediático internacional que anhelan los terroristas. Las células independientes y los lobos solitarios resultan más difíciles de descubrir, lo que les permite culminar más etapas en la preparación de los complots terroristas. Sin embargo, el deseo de imitar las acciones altamente letales cometidas por las grandes organizaciones les lleva a optar por atentados con explosivos, un recurso que no es fácil de adquirir o de fabricar con medios caseros. Al existir un desequilibrio entre su preparación técnica y sus ambiciones, los resultados han acabado siendo vanos o incluso fatales para los propios terroristas

Como consecuencia de esto último, tanto Al Qaeda central como Al Qaeda en la Península Arábiga (a través de la revista Inspire) han venido recomendando en los últimos años la realización de atentados sencillos con armas blancas o armas de fuego (a semejanza de varios ataques terroristas ejecutados en Estados Unidos en 2009).

Lo cual supone una merma a la hora de provocar destrucción y terror a gran escala (en comparación con el 11-S, o los atentados de Madrid y de Londres), a no ser que se sume a esa dinámica un elevado número de individuos que siembren el desorden y el miedo por doquier, lo que no ha sido el caso. Al Qaeda se enfrenta a los límites que impone la lógica de la acción colectiva. Sólo una ínfima minoría de los asiduos a la propaganda yihadista cruzan la enorme distancia que dista entre la simpatía pasiva y el compromiso militante. La aspiración yihadista de la ‘resistencia sin líderes’ sería una pesadilla para las agencias antiterroristas en caso de materilizarse, pero es mucho más difícil de llevar a la práctica de lo que a simple vista puede parecer.

Por tanto, la campaña terrorista de Mohamed Merah se inscribe en el marco de los numerosos intentos protagonizados por Al Qaeda para atentar en Europa. Intentos frustrados desde julio de 2005 hasta los asesinatos de Toulouse. Mohamed Merah, ha causado la muerte de siete personas y ha conseguido una amplia cobertura mediática, sobre todo a través de la prolongación temporal del cerco y de su suicidio. Este hecho constituye un éxito en sí mismo para los terroristas, sedientos de la atención de la opinión pública (aunque habrá que ver si al asesinato a sangre fría de tres niños judíos y de soldados musulmanes no daña aún más la maltrecha imagen de los yihadistas). Pero si nos fijamos en las capacidades de Al Qaeda, las acciones terroristas de Merah continúan poniendo al descubierto las carencias de dicha organización a la hora de repetir en territorio occidental atentados terroristas complejos y altamente letales. En este sentido, el trágico episodio de Toulouse no supone una novedad significativa.

No obstante, los atentados cometidos por Merah pueden servir de fuente de inspiración a otros actores vinculados, o a potenciales células independientes y lobos solitarios. Hasta el momento muchos de ellos habían tratado de emular los grandes atentados de Al Qaeda mediante el uso (fallido) de explosivos. A partir de ahora la opción de los asesinatos con armas blancas o armas de fuego (sobre todo si se cometen en serie) puede parecerles igualmente atractiva. El atentado de Frankfurt de marzo de 2011, ya supuso un precedente en ese sentido. Convendrá mantener la atención al respecto, sobre todo de cara a los Juegos Olímpicos de Londres el próximo verano.

 

Javier Jordán es Profesor Titular de Ciencia Política en la Universidad de Granada

http://www.minutodigital.com/2012/03/26/el-caso-de-mohamed-merah-en-el-contexto-actual-de-la-amenaza-terrorista/

Conclusiones del encuentro de Eutsi Berriutz. Cristianos de base insisten en que la Iglesia participe en la reconciliación

Conclusiones del encuentro de Eutsi Berriutz. Cristianos de base insisten en que la Iglesia participe en la reconciliación

"Toca escuchar y actuar"

Los cristianos de base reunidos en torno a Eutsi Berrituz reclaman de nuevo que la Iglesia vasca adopte una posición activa en el proceso de pacificación abierto y, sobre todo, en lo referente a la reconciliación de la sociedad tras tantos años de dolor. Así se desprende de las conclusiones que este grupo de cristianos recoge en un documento en el que se valora la labor a desempeñar en el futuro, con la jornada que Eutsi Berrituz, junto al director de Baketik, Jonan Fernández, celebró en Arantzazu a finales de noviembre.

Entre las cuestiones abordadas se encuentra la del "papel de la Iglesia en esta coyuntura de construcción de la paz". Lejos de las acciones que desarrolló en la tregua de 1998 entre ETA y el Gobierno español el entonces obispo de Zamora y actual emérito de Donostia, Juan María Uriarte, tanto su sucesor al frente de la diócesis donostiarra, José Ignacio Munilla, como en menor medida su homólogo de Bilbao, Mario Iceta, han trazado una línea diferente a la mantenida hasta entonces.

Muestra de ello es el texto que, junto al obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, leyeron el 25 de febrero en un encuentro oracional por la paz y la reconciliación. En él, instaron a ETA a su disolución inmediata y a que sus miembros pidieran perdón de manera "sincera" a las víctimas del terrorismo. A estas se les instó a conceder "ese perdón sanador y liberador que, sin anular las exigencias de la justicia, la supera".

El diálogo y la participación que se reclama desde distintos sectores cristianos tuvo su presencia en aquel texto de febrero: "El Señor nos convoca a todos, instituciones y particulares, a colaborar en el afianzamiento de una cultura de la reconciliación y de la paz promoviendo e impulsando el encuentro, el diálogo y la reflexión, actuando con sabiduría".

Más allá de estas palabras y con base en la jornada que celebraron en Arantzazu, desde Eutsi Berrituz abogan por una participación "más activa en distintos trabajos encaminados a la reconciliación y presentar propuestas, cuidando que el lenguaje en que se presentan sea comprensible no solo para quienes forman parte de la iglesia sino para la sociedad en general".

Reconciliación En este sentido, y de la mano de las tesis de Fernández, que las está explicando en distintas parroquias y centros de Gipuzkoa, reclaman detenerse en el concepto de reconciliación y lo que para el futuro supone de conocimiento del pasado y del presente.

Desde Eutsi Berrituz detallan que "reconciliación no es hacerse amigos, sino volver a entenderse", tarea que extienden a "toda la sociedad", no solo a aquellos que cometieron los ataques y quienes los sufrieron: "No vale evadirse, ese yo no tengo nada que ver, porque eso, en sí, ya es una actitud ante esta situación".

La agrupación de cristianos, que mantiene la mano tendida a dialogar con los sectores de la Iglesia vasca para conseguir esa mayor implicación, se reafirma en el compromiso adquirido en Arantzazu ante unos centenares de asistentes de promover una reflexión y una acción desde la propia Iglesia pero abierta a la sociedad.

En esta línea, el número dos del obispo de Bilbao, el vicario general de la diócesis, Ángel María Unzueta, reconoce que la Iglesia es un "factor de extraordinaria importancia para contribuir a hacer las paces, a construir la paz".

En el artículo Tiempo de reconciliación publicado en la revista Tiempo de paz, donde también escriben entre otros el lehendakari, Patxi López, la secretaria general del PP vizcaino, Esther Martínez; y el coordinador de Lokarri, Paul Rios, Unzueta reconoce que la jerarquía eclesiástica "trata de adecuarse a la etapa que ese está abriendo en estos momentos".

El vicario de la diócesis bilbaina, que participó en la Conferencia de Aiete, avisa además de que ahora "toca escuchar y actuar" ante un "misterio de la reconciliación" para el que entiende que la Iglesia está legitimada.

http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2012/03/26/religion-iglesia-euskadi-cristianos-base-reconciliacion.shtml

Carta abierta a Soraya Sáez de Santamaría.

Carta abierta a Soraya Sáez de Santamaría.

Excma. Sra. Vicepresidenta del Gobierno de España:

Mi nombre es Rosa Mª Alcaraz Martos, soy victima del terrorismo y espero que tras leer mi carta comprenda por qué me dirijo a usted.
El próximo 11 de diciembre se cumplirá el 25 aniversario del atentado contra la Casa Cuartel de Zaragoza, en el que ETA asesinó a 11 personas, de las cuales 6 eran niños, entre ellos mis dos hijas gemelas, Mirian y Esther, de tan sólo 3 añitos de edad, y mi hermano Ángel de 17 años.

Soy consciente que en aquellos años usted era poco menor que mi hermano Ángel, por ello le quiero resumir el infierno que ETA nos hizo vivir aquella madrugada.
Mi marido es Guardia Civil y residíamos en aquél pequeño piso, puesto que el sueldo de Guardia Civil era tan bajo que no daba para pagar un alquiler y además mantener los gastos que suponían dos bebés. Por mi parte, en los ratos que me dejaban mis pequeñas, cosía bolsas de deporte para ayudar a la economía familiar. Aquel año residía con nosotros mi hermano pequeño, Ángel, que cursaba sus estudios de estilismo en la capital zaragozana. Dada la proximidad de las fiestas navideñas, ya lo teníamos todo planeado para pasar unas navidades inolvidables junto a toda nuestra familia en Jaén.

Pero llegó aquella maldita madrugada en la que ETA decidió poner fin a la vida de muchos inocentes, y por ende, a nuestra felicidad. Eran las seis de la mañana cuando los terroristas Henri y Jean Parot, y Jaques Esnal, buscando el mayor número de muertos, preferentemente féretros blancos -así lo pedía el terrorista Francisco Múgica Garmendia, alias “Pakito”- colocaron junto a nuestra vivienda un coche bomba cargado con 250 kilos de explosivos, los cuales al estallar, hicieron que el bloque de viviendas de cuatro plantas se derrumbara como una baraja de naipes, sepultándonos a todos los que allí residíamos.

No soy capaz de expresar lo que pasó por mi mente en las horas en las que estuvimos mi marido y yo sepultados bajo los escombros, sin saber lo que había sucedido, sin saber cómo estaban mis hijas y mi hermano. Lo que sí creo que comprenderá a la perfección, ya que usted es madre, es lo que sentí cuando en el hospital mi marido me comunicó que mis pequeñas y mi hermano habían sido asesinados. Desde aquél día, hace ya casi 25 años, la única visita que ETA me permitió hacerles a mis hijas y a hermano ha sido al cementerio de Torredonjimeno, donde descansan tres niños inocentes, víctimas de una banda de asesinos que no merecen más generosidad que nuestro desprecio.
El autor intelectual de aquel atentado, es decir, el que ordenó matar a tantos inocentes, fue José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias Josu Ternera,  al cual paradójicamente, durante demasiado tiempo, hemos tenido que ver en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco, mientras mi marido seguía jugándose la vida desactivando los explosivos que sus compañeros de ETA colocaban para seguir asesinando.
Este criminal prófugo de la justicia, desde el momento en que fue citado en la Audiencia Nacional por ordenar la matanza de Zaragoza, que pronto hará diez años, sigue sin responder por sus crímenes.
 
En estos últimos años nuestros abogados han intentado, sin éxito alguno, que la fiscalía de la Audiencia Nacional tomase cartas en el asunto, dado que son muchas las informaciones publicadas que lo dan por localizado e incluso han sido publicadas hasta sus fotografías.
Sra. Vicepresidenta, me dirijo a usted por ser la máxima responsable del CNI y estar en sus manos que estos cuerpos de acreditada profesionalidad, pongan a disposición de la Audiencia Nacional la información del paradero de Josu Ternera, ya que jamás se han desmentido las informaciones que revelan que este individuo está controlado por el CNI, así como las reuniones mantenidas entre varios dirigentes políticos y este asesino.
No apelo a usted sólo en su condición de representante público para hacer llegar mi súplica. Sé que hace poco tiempo usted ha sido madre; es por ello que apelo también a esta condición para que nos ayude a que se haga justicia por el asesinato de mis hijas y de mi hermano. Sólo le ruego que por un momento se ponga en mi lugar y que cuando acueste a su bebé, se acuerde de las caritas de mis niñas. Piense cómo se sentiría si le sucediera lo que me ocurrió a mí, y obre con justicia.
 
Atentamente.